'Desembarco de Colón', por Dióscoro Puebla (1862)

'Desembarco de Colón', por Dióscoro Puebla (1862) Commons

Historia Estudios científicos

El extraño relato de Colón sobre los caníbales del Caribe que se creía falso (y es cierto)

El análisis de un centenar de cráneos de pobladores caribeños reescribe las migraciones y las colonizaciones de la zona antes del descubrimiento.

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Cuando Cristóbal Colón arribó a la costa de la bahameña isla de Guanahaní en octubre de 1492, se topó con un grupo de gente pobre y desarmada, jóvenes desnudos y de cuerpos hermosos llenos de pinturas. Eran miembros de la civilización taína, pero lo que más le llamó la atención al almirante genovés fueron las marcas de heridas que presentaban algunos de ellos. "Les hice señas [de] qué era aquello, y ellos me mostraron cómo allí venían gente de otras islas que estaban cerca y les querían tomar y se defendían", relataría en el diario de a bordo.

Colón describió cómo los arahuacos sufrían feroces ataques —secuestros de mujeres u hombres que les servían de alimento— de quienes erróneamente describió como "caniba", los súbditos asiáticos del Gran Kan mongol —hay que recalcar que el navegante creyó haber llegado a las Indias y no a América—. También en su segundo viaje al otro lado del mundo en 1493, que le llevó a desembarcar en las Antillas Menores, el almirante encontró a los nativos de la isla de Guadalupe "cociendo en una olla un pescuezo de hombre (...) y cuatro o cinco huesos de braços e piernas de hombres".

Pero siempre se ha creído que esos relatos de Cristóbal Colón sobre los caníbales invasores del Nuevo Mundo no eran más que un mito. Hasta ahora. Un estudio científico que ha analizado un centenar de cráneos de los primeros pobladores del Caribe, datados entre 800 y 1542, ha concluido que los caribes, originarios de Sudamérica, colonizaron las islas Bahamas en torno al siglo IX, lo que significa que las descripciones del almirante sobre sus incursiones y ataques podrían ser ciertas.

Uno de los cráneos analizados.

Uno de los cráneos analizados. Universidad de Carolina del Norte

En concreto, según esta investigación publicada en la revista Scientific Reports, estos invasores se instalaron en Jamaica, La Española —hoy dividida en la República Dominicana y Haití— y Bahamas. Una hipótesis basada en hallazgos de fragmentos de cerámica que pone en duda la creencia de que los caribes nunca llegaron más al norte que la isla de Guadalupe.

"He pasado años tratando de demostrar que Colón estaba equivocado cuando tenía razón: había caribes en el norte del Caribe cuando llegó", ha señalado William Keegan, conservador del Museo de Historia Natural de Florida. "Vamos a tener que reinterpretar todo lo que creíamos saber".

Rutas migratorias

Los investigadores analizaron las características morfológicas de un total de 103 cráneos hallados en el Caribe, Florida y Panamá para averiguar los orígenes culturales de esos sujetos. En función de estos resultados, se determinó que los primeros colonos de la zona, establecidos en torno al año 5000 a.C., procedían de la península del Yucatán, migrando desde la actual Cuba y las Antillas.

Más tarde, los arahuacos se movieron al Caribe desde Colombia y Venezuela, entre 800-200 a.C. En la tercera remesa de pobladores, en torno al año 800 y desconocida hasta ahora, es cuando entraron en escena los caribes, que terminarían por desarrollar un conflicto violento con sus vecinos. Si bien estos datos van en sintonía con la identificación por parte de Cristóbal Colón de los feroces y sanguinarios "cariba" —décadas más tarde los conquistadores españoles harían una traducción más correcta: "caribes"—, ¿qué hay de cierto en los rituales de canibalismo?

A pesar de que el almirante genovés decía de ellos que "andan por todas estas islas y comen la gente que pueden haber" —el médico Álvarez Chanca en 1495 también se expresaba en los mismos términos: "Los hombres que pueden hacer, los que son vivos llévanselos á sus casas para hacer carnicería dellos, y los que han muertos luego se los comen"—, no hay evidencias arqueológicas que confirmen estas descripciones.

"Tal vez hubo algo de canibalismo. Si necesitas asustar a tus enemigos, esa es una muy buena manera de hacerlo", ha opinado Keegan. Pero no era esto algo insólito en el continente americano: los pieles rojas de Canadá, los patagones de Argentina, los chichimecas del norte de México, los aztecas del centro, los mayas de Yucatán, los tupinambas de Brasil o los guaraníes de Paraguay practicaban la antropofagia. Colón se equivocó en muchas de sus cavilaciones, pero parece que no en esta.