Una foto del archivo del Prado, de 1977.

Una foto del archivo del Prado, de 1977.

Arte Empleo público

Más de 7.000 personas se presentan para 28 puestos de vigilante en El Prado

El previo pago de 20 euros por optar al empleo y la prueba de inglés filtran el aluvión de 19.000 personas que acudieron a la llamada hace cinco años por 11 puestos.

El desaliento ha tenido efecto: el Museo del Prado ha conseguido reducir la esperanza en las oposiciones para 28 plazas de vigilante de sala. Si en 2013 se apuntaron casi 19.000 personas con aspiraciones a optar a una de los once puestos en liza, en esta segunda oleada se ha quedado en poco más de 7.000 personas. El abono de 20 euros por optar a la admisión y la exigencia del inglés en el currículo han reducido a más de la mitad la demanda, lo que supondrá una reducción del gasto de la convocatoria.

Hace cinco años, el museo -aseguran fuentes del museo- tuvo que invertir más de 300.000 euros en alquilar varias aulas de varias facultades de la Universidad Complutense de Madrid. Este año, con los 20 euros de cada aspirante, tienen 140.000 euros de presupuesto. En la lista cerrada de admitidos a las oposiciones hay 160 páginas de nombres, que desean un trabajo fijo con un sueldo de 22.300 euros brutos anuales, en 14 pagas.

En los presupuestos del Prado se observa un crecimiento paulatino de la cantidad invertida en el capítulo “gastos de personal”: si en 2014 fueron de 19 millones de euros, en 2015 creció a 19,5 millones de euros y en 2016 ascendió a 20,2 millones de euros. El número de empleados a finales de 2016 era de 488 personas (257 mujeres y 231 hombres), de las cuales 1 es personal funcionario, 378 personal laboral fijo y 109 personal laboral temporal.

Examinados en la Universidad

El Prado esperaba una participación alta, pero nunca un aluvión semejante al del año anterior. La demanda tiene que ver más con las cifras de 2007, cuando se apuntaron unas 5.000 personas. Todavía no se ha hecho pública la fecha de examen, pero es probable que suceda a finales de junio.

De las ocho facultades y cerca de 60 aulas que tuvieron que contratar hace cinco años, la pinacoteca tendrá que alquilar la mitad. La inversión también incluye los honorarios de los colaboradores, la empresa que elabora el examen psicotécnico, la que confecciona las cuartillas de la prueba, la empresa que transporta el material y levanta actas. Un camión blindado llevará todas las pruebas hasta la empresa y allí un lector automático dirime.

Todo en un día

La primera prueba es tipo test, 90 minutos para resolver 100 preguntas y cuatro respuestas alternativas. Sólo una es la correcta. Son cinco bloques: cultura general, historia de las colecciones del museo, psicotécnico, legislación y normativa interna y el inglés “básico”. El ejercicio tiene un máximo de 40 puntos. Los aciertos se pagan a 0,4 puntos, los fallos a 0,15.

Aunque las dos pruebas se realicen el mismo día, sólo los que superen la primera tendrán derecho a contar con la puntuación de la segunda, que consiste en 50 enunciados sobre las funciones del puesto, y 60 minutos para resolver la respuesta correcta. Además, los méritos formativos tienen 10 puntos y los méritos profesionales otros tantos.

Los empleados de vigilancia de salas, colecciones, edificios e instalaciones realizan tareas como el movimiento de obras de arte y objetos que integran el inventario no artístico, el control de acceso, la identificación, información, atención y recepción de personal visitante, la apertura y cierre de puertas, la entrega y recogida de correspondencia o los recados dentro y fuera del museo. Y, dado que es el Museo del Prado, prohibir hacer fotos a las obras de arte. Hay dos turnos: de mañana, de 9:30 a 15:15 horas. Y de tarde, de 14:45 a 20:30 horas. Los domingos y festivos (se trabaja uno de cada tres), de 9:30 a 19:30 horas.