La modelo Julia Słońska.

La modelo Julia Słońska. Instagram

Cultura PATRIMONIO

La salvaje historia de la 'influencer' que destrozó una obra de arte para ganar 'likes'

La joven polaca rompió con un martillo la nariz de una estatua esculpida hace dos siglos y subió el vídeo a sus redes sociales.

En una sociedad donde las redes sociales se han convertido en el centro del individuo y donde la cantidad de likes y el número de seguidores determinan la "marca personal" de cada uno, la gente es capaz de hacer cualquier cosa por hacerse notar.

Esta vez ha sido en Polonia, concretamente en Varsovia, donde la realidad ha vuelto a superar a la ficción. Una joven modelo de 17 años se ha grabado rompiendo la nariz de una histórica estatua del siglo XVIII ubicada en el parque Dolinka Szwajcarska. El vídeo en cuestión fue subido al Instagram de una de sus amigas y no tenía ningún inconveniente en mencionar abiertamente a la autora del delito. De hecho, tanto ella como su amiga aparecen riéndose sin pensar en las posibles consecuencias.

No obstante, la estrategia para aumentar seguidores parece haber sido todo un fracaso para Julia Słońska. La joven polaca solo ha conseguido 1.000 nuevos seguidores y ha aparecido en todos los medios de comunicación, lo cual ha generado una oleada de críticas por parte del público. La polémica ha llegado hasta las marcas que colaboraban con Słońska, quien había admitido estar bajo la influencia del alcohol a la hora de producirse el suceso.

El banco polaco mBank, uno de los más importantes y con mayor dimensión del país, había colaborado con la modelo para uno de sus anuncios. "No queremos que se nos asocie con alguien que ha realizado tales actos", han confirmado desde sus redes sociales, ademas de garantizar que tomarían las medidas necesarias en el asunto. Asimismo, la agencia de modelos Specto Models ha rescindido el contrato que le unía a Julia Słońska.

Julia Słońska en un anuncio para 'mBank'.

Julia Słońska en un anuncio para 'mBank'.

Tras la lluvia de críticas la modelo ha querido disculparse de forma cuanto menos discreta: "No debió haber ocurrido. Pido perdón. No diré qué me impulsó a hacerlo porque es un asunto privado, pero quería disculparme con todos". Ha borrado todo tipo de rastro de su cuenta y tiene desactivada la opción de comentarios, lo cual indica que no quiere saber nada más acerca del tema.

De todos modos, la joven modelo, que según confiesa fue ella misma quien alertó a las autoridades, todavía debe enfrentarse a una posible pena de prisión de entre seis y ocho meses.