Francisco Franco y Carrero Blanco.

Francisco Franco y Carrero Blanco.

Cultura Limites del humor

Una nieta de Carrero Blanco sobre la tuitera a la que piden cárcel: "Me repugnan pero no me humillan"

Lucía Carrero-Blanco asegura que le asusta "una sociedad en la que la libertad de expresión, por lamentable que sea, pueda acarrear penas de cárcel".

E.E.

En los últimos temas sobre tuits ofensivos, libertad de expresión o humillación a las víctimas, éstas últimas, las víctimas, parecen tener una visión diferente a la justicia. Pasó en el caso del concejal de Ahora Madrid, Guillermo Zapata, e Irene Villa y ahora es una nieta de Carrero Blanco la que ha querido dejar claro que le parece "un disparate" y algo "desproporcionado" que se pida a una chica de 21 años dos años y medio de cárcel por tuits ofensivos contra su abuelo.

En una carta enviada a El País, Lucía Carrero-Blanco rechaza esta denuncia: "Me asusta una sociedad en la que la libertad de expresión, por lamentable que sea, pueda acarrear penas de cárcel". E insiste: "Me preocupa que un acto de patente mal gusto y carencia de toda sensibilidad se considere un crimen".

Eso sí, a la nieta de Carrero Blanco no le hace gracia que se rían del asesinato de su abuelo en 1973 ni que se refieran a la bomba que lo mató como "un viaje espacial" pero no se siente humillada "en absoluto" y califica los 13 tuits por los que se juzga a Cassandra Vera como "de mal gusto".

"El miedo jamás genera respeto, solo rencor. Se supone que se trata de un delito de humillación a las víctimas y de enaltecimiento del terrorismo. Al menos a mí (obviamente solo puedo y pretendo hablar por mí), lo que esta persona ha escrito no me humilla en absoluto", insiste.

A Lucía Carrero-Blanco "tratar de hacer humor con el asesinato de nadie me repugna", sonchistes sin sentido sobre su abuelo y no entiende que alguien se burle del dolor de un asesinato pero sigue pensando que todo está siendo "despropocionado" y con un fin de ejemplificador y para atemorizar. "Considero un error peligroso tratar de que la ciudadanía sea respetuosa a base de amenazas y sanciones desmedidas".

"Confío por el bien de todos en que esta petición no prospere, y que aprendamos de una vez a tolerarnos los unos a los otros motivados por el respeto, y no por el miedo", concluye su carta.