El programa ha cambiado de estrategia para tener más tiempo para la tertulia.

El programa ha cambiado de estrategia para tener más tiempo para la tertulia.

Televisión CAMBIOS PARA MEJORAR

El criticado truco de 'Viva la vida' para no perder tiempo con las actuaciones musicales

El programa de los fines de semana de Telecinco sigue una estrategia que le permite ahorrar tiempo y emplearlo en ofrecer mayor información rosa.

Noticias relacionadas

En la televisión el tiempo es oro. Esa regla parecen tenerla grabada a fuego los directores de los programas de Telecinco que, concretamente, en Viva la vida lo han llevado a cabo de forma radical y sin dar explicaciones a nadie.

Cuando el espacio de 5 horas de los fines de semana de Mediaset comenzó su andadura con Toñi Moreno (46 años) y cuando más tarde cogió las riendas Emma García (46), las actuaciones musicales eran una de las bases necesarias y de los contenidos de peso del programa. Y es que el formato se basó en el magacín musical de Qué tiempo tan feliz, por lo que la presencia de cantantes era imprescindible. Con esta línea, cada día al menos tres intérpretes presentaban sus nuevas canciones en el plató de Viva la vida y tras su actuación la conductora se acercaba a ellos para intercambiar breves palabras pero que ayudaban a dar visibilidad al artista y poder promocionarse.

Desde hace unos días eso ya no existe. Las actuaciones musicales son ahora en Viva la vida unas piezas insertadas con calzador a las que la presentadora da paso pero como cuando da paso a un vídeo cualquiera. Y es que son eso: un vídeo grabado previamente al comienzo del programa. Con el público recién colocado en sus sillas y antes de que ni Emma ni ninguno de los colaboradores aparezca por el plató, el cantante presenta su single y cuando acaba la canción acaba toda su participación.

Captura de los colaboradores sentados en la zona de los sofás tras la actuación musical.

Captura de los colaboradores sentados en la zona de los sofás tras la actuación musical.

Durante el programa en directo, en el mismo instante en el que termina la música, la emisión regresa al pequeño salón con sofás y butacas improvisado que se sitúa en medio del escenario. Es por este motivo que, aunque el programa quiera hacer ver a su audiencia que la actuación acaba de ocurrir, resulta imposible creer que hace unos segundos ahí hubiera ningún tipo de show musical.

Los tuiteros seguidores del programa se han dado cuenta de este cambio radical que ha hecho Viva la vida en su escaleta. Queda clara su apuesta por reducir el espacio antes cedido a la música para sumárselo a las tertulias del corazón y las críticas públicas de la audiencia en Twitter no se han hecho esperar.

[Más información: Críticas a 'Viva la vida' por no saber identificar a los futbolistas de la boda de Sergio Ramos]