Amaia Montero, durante su actuación en Bilbao. Gtres
Amaia Montero rompe su silencio tras las críticas y niega que se cancele la gira: "Bajar al infierno te hace indestructible"
La cantante ha emitido un comunicado en sus redes este miércoles, día 13 de mayo. Dice estar "feliz", "como una niña después de su mejor cumpleaños".
Más información: Amaia Montero, en su regreso a La Oreja de Van Gogh: "Bajé al mismísimo infierno, pero aquí estoy con mis cicatrices"
Amaia Montero (49 años) ha roto su silencio este miércoles, 13 de mayo, tras las feroces críticas que ha recibido en los últimos días después de su regreso a los escenarios con La Oreja de Van Gogh, este pasado fin de semana, en Barakaldo.
Ni Amaia ni el grupo se han planteado cancelar la gira, como se había publicado. Tampoco es cierto que la cantante esté "devastada", como también se ha aseverado. Se trata, pues, de informaciones que carecen de toda verdad. Amaia está feliz con el resultado de su rentrée.
Así lo ha dejado patente en una suerte de comunicado que ha hecho público este 13 de mayo, a través de sus redes sociales. Su frase más significativa del escrito reza así: "Si algo puedo sacar en positivo de bajar al infierno, es que te hace prácticamente indestructible".
Montero asegura estar y sentirse feliz tras su debut en Bilbao. "Hace tres semanas ya planeé cómo iban a ser los días después de los conciertos en Bilbao. Y así lo he hecho y cumplido, por eso os escribo hoy. He desconectado y con mucho éxito", comienza el escrito.
"Llegué de Bilbao, me di una ducha, me recogí el pelo, me puse el pijama y ahí empezó todo: descansé como una niña después de su mejor cumpleaños y al despertar estaba muy feliz. Salí al jardín a respirar. Comí y volví a la cama", sigue relatando la artista.
Amaia cuenta que al día siguiente de sus dos primeras actuaciones, su teléfono "ardía" de mensajes de cariño y amor: "Me hizo muchísima ilusión pero seguí con mi plan. Descansar, descansar y descansar".
"Hacia las 7 de la tarde llegó una llamada de un íntimo amigo mío que me preguntó muy preocupado a ver si iba a dejar la gira. Le respondí muy sorprendida: '¿cómo?'. Él volvió a hacer la pregunta y entonces salió de mí una carcajada de esas que te dejan sin respiración".
Amaia Montero, en Bilbao. Gtres
Prosigue Montero sobre esta idea: "De esas -carcajadas- que quieres contestar pero no puedes porque sigues riéndote. Y cuando ya puede retomar la conversación le respondí con un rotundo NO y le dije por qué me lo preguntaba".
La intérprete de Todos estamos bailando la misma canción sostiene que vivir alejada del ruido y centrada en su propio bienestar es lo que mejor que ha hecho, y sigue haciendo, y concluye que ese barullo en torno a ella "sigue siendo solo ruido".
Desgraciadamente, admite: "Lamentablemente, no me sorprende". "Estoy tan orgullosa de @laorejadevangogh, tan emocionada de lo que viví en Bilbao con 30.000 personas dándolo todo, ese público tan maravilloso, agradecido y entregado que no puedo estar más feliz".
"Lo dije en el escenario: hemos vuelto, hemos vuelto de verdad. Si algo puedo sacar en positivo de bajar al infierno es que te hace prácticamente indestructible. Hoy sigo mi plan y me voy unos días a uno de mis lugares favoritos del mundo a seguir desconectando".
Remacha Amaia: "Gracias, Bilbao. Madrid, no sabéis las ganas que tenemos de veros. Always show must go on". Sea como fuere, lo que queda claro con este comunicado es que Amaia ha regresado y lo ha hecho para quedarse. Por encima del ruido y de las voces maledicientes.
La emoción de Amaia
Este pasado fin de semana, Montero se sinceró sobre el escenario. "Pensé que nunca volvería a pisar un escenario. Bajé al mismísimo infierno, pero con mis cicatrices, después de luchar mucho, aquí estoy", aseguró.
Un total de 15.000 fans la arroparon el pasado sábado en su vuelta a los escenarios, junto a Xabi San Martín, Álvaro Fuentes y Haritz Garde. "Han pasado muchas vidas dentro de estos años y estar aquí con vosotros es mucho más que un concierto", prosiguió.
"Hubo momentos en los que pensé que nunca volvería a pisar un escenario. Estaba perdida, completamente perdida, al punto de no reconocerme. Bajé al mismísimo infierno, y no es una forma de hablar. Hubo muchísimos días de oscuridad", abundó.