Alejandra Martos.

Alejandra Martos. GTRES

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El hito de Alejandra Martos, la discreta hija de Raphael, en el Museo Thyssen: restaura una obra maestra de Rubens

Tras más de dos décadas trabajando en la pinacoteca, la restauradora da el salto a las redes para explicar cómo ha devuelto el esplendor a 'Venus y Cupido'.

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Alejandra Martos (51 años) lleva trabajando más de dos décadas como restauradora de arte en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. A lo largo de este tiempo, y a pesar de pertenecer a una de las familias más célebres de nuestro país, ha mantenido siempre un perfil sumamente discreto en los medios de comunicación.

Volcada plenamente en su labor profesional y en la penumbra del taller, la hija mediana del cantante Raphael (83) y de Natalia Figueroa (87) ha preferido que sea la excelencia de sus intervenciones sobre el lienzo la que hable por ella.

Hace apenas unas horas ha sorprendido su aparición en las redes sociales oficiales de la pinacoteca madrileña para explicar, en primera persona, cómo ha quedado una de las joyas del museo tras un arduo proceso de restauración.

Con el aplomo y la pasión de quien conoce cada detalle de la obra, la especialista se ha presentado ante el público para explicar cómo ha quedado una de las piezas clave de la galería: "Hola, soy Alejandra Martos. Soy la responsable de la restauración de esta magnífica obra de Rubens, Venus y Cupido".

En su explicación, ha detallado el núcleo del trabajo realizado en el lienzo, que ha devuelto la claridad a la obra tras años de deterioro paulatino.

"La restauración de esta obra ha consistido fundamentalmente en una limpieza, en la eliminación de un barniz que había envejecido y que había amarilleado mucho con el paso de los años, y había creado un velo sobre la capa de pintura impidiendo de esta manera observarla correctamente", ha empezado diciendo.

Esa decisiva intervención, realizada bajo su supervisión, ha permitido rescatar la riqueza cromática original pensada por el maestro flamenco.

La obra 'Venus y Cupido', de Peter Paul Rubens, forma parte de la colección permanente del museo Thyssen Bornemisza, en Madrid.

La obra 'Venus y Cupido', de Peter Paul Rubens, forma parte de la colección permanente del museo Thyssen Bornemisza, en Madrid. Museo Thyssen-Bornemisza.

Pintada entre 1606 y 1611, Venus y Cupido es una obra de la etapa de juventud de Peter Paul Rubens, máximo exponente del Barroco europeo.

Custodiado en la colección permanente del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza en Madrid, este lienzo refleja la fascinación e influencia que ejercieron los maestros del Renacimiento italiano, como Tiziano y Tintoretto, en la formación técnica y estilística del pintor flamenco tras sus viajes por Italia.

La composición aborda el tema mitológico clásico de Venus, diosa del amor, junto a su hijo Cupido en la escena conocida como la "Venus ante el espejo". Rubens utiliza un magistral juego espacial mediante el espejo que sostiene Cupido: esta solución le permite mostrar al espectador la sensualidad del cuerpo de la diosa en primer plano y, simultáneamente, revelar las facciones de su rostro a través del reflejo.

Alejandra Martos, hija de Raphael, con sus hijos Manuela y Carlos.

Alejandra Martos, hija de Raphael, con sus hijos Manuela y Carlos. GTRES GTRES

"La eliminación de este barniz nos ha permitido redescubrir los colores que Rubens intencionó para su obra: unos blancos imponentes, unas carnaciones preciosas y luego, bueno, pues también una capa roja que cubre a la Venus con una intensidad preciosa que, además, en el análisis de laboratorio hemos podido comprobar que es carmín de cochinilla", ha compartido, visiblemente entusiasmada.

Detrás de cada pincelada rescatada hay un exhaustivo trabajo de investigación que precede al taller.

"Las restauraciones sabéis que van acompañadas siempre de unos estudios técnicos. Nos apoyamos en unos estudios previos para entender y comprender la obra, cómo está ejecutada y cómo está trabajada. Entre ellos podemos incluir la radiografía, la fotografía infrarroja y también ultravioleta, y son estudios que nos permiten ver más allá, ¿no?", ha puntualizado Martos sobre la metodología empleada.

Ha sido precisamente la tecnología de análisis la que permitió revelar los secretos compositivos del genio barroco. "La radiografía, por ejemplo, nos ha permitido entender que en el proceso de creación de Rubens, él preparó su lienzo de una determinada manera con una intención: él quería que las figuras resaltaran por encima de todo en el cuadro", ha expresado Alejandra.

Por último, reveló la misteriosa técnica de iluminación interna que Rubens aplicó al cuadro: "Y, de hecho, cuando observamos la obra, podemos ver casi como que la luz sale de las figuras, y eso es porque él aplicó una capa de blanco de plomo únicamente sobre las figuras para provocar el efecto de que la luz salía de ellas".

Este logro se suma a una sólida y rigurosa carrera iniciada tras graduarse en Restauración de Obras de Arte.

Raphael, con su hija Alejandra Martos, en un evento en Madrid, en 2023.

Raphael, con su hija Alejandra Martos, en un evento en Madrid, en 2023. GTRES

Tras ingresar en la plantilla del Museo Thyssen a principios de los años 2000, Alejandra Martos ha formado parte de proyectos de gran relevancia internacional.

Asimismo, ha participado activamente junto a su departamento en el reconocimiento del sector, como el prestigioso Premio Arte y Empresa otorgado por la revista especializada ARS Magazine en 2022 por la emblemática restauración del Joven caballero en un paisaje de Vittore Carpaccio.

En el plano personal, la especialista preserva con enorme celo su vida privada. Madre de dos hijos, Manuela y Carlos, fruto de su matrimonio con Álvaro Arenzana, del que se divorció en 2020, Alejandra vive volcada en su familia y en sus amigos de siempre.