Eduardo Casanova durante el Festival de Málaga 2026.

Eduardo Casanova durante el Festival de Málaga 2026. Gtres

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Eduardo Casanova, actor: "Me preocupa que una persona de VOX tenga VIH, no es algo solo del colectivo LGTBI"

El cineasta habla abiertamente sobre el estigma del virus al presentar 'Sidosa' en el Festival de Málaga, una película que busca reabrir el debate social.

Más información: Jordi Évole, sobre el documental de Eduardo Casanova: "Con el VIH había mucho tabú, también dentro de la medicina"

Málaga
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El actor y director Eduardo Casanova (34 años) presentó este martes, 10 de marzo, en el marco del Festival de Málaga el documental Sidosa, una película producida por Jordi Évole (51) a través de Producciones del Barrio y con la participación de Atresmedia.

En la rueda de prensa celebrada ante los medios, donde EL ESPAÑOL estuvo presente, Casanova habló sin filtros sobre el VIH, el estigma que aún lo rodea y la necesidad de sacarlo definitivamente del terreno del tabú.

El cineasta defendió que la conversación sobre el virus no puede seguir restringida a determinados colectivos ni a posiciones ideológicas concretas. "La sexualidad, hacer el amor, follar, es algo que atraviesa absolutamente a todo el mundo", comenzó diciendo.

Y añadió una reflexión que resume el espíritu con el que se ha presentado el proyecto: "A mí también me preocupa que una persona de VOX tenga VIH y lo esté pasando mal, claro que me preocupa".

Eduardo Casanova en el Festival de Málaga 2026.

Eduardo Casanova en el Festival de Málaga 2026. Gtres

En su opinión, uno de los errores más persistentes en torno al virus es vincularlo exclusivamente con el colectivo LGTBI. "Es importante comunicarlo bien. Porque en cuanto tienes VIH no te conviertes en una persona roja", aseguró, reivindicando que el virus no entiende de ideologías ni de identidades.

Romper con el estigma

Durante su intervención, Casanova insistió en que Sidosa pretende abrir un debate social que llevaba décadas sin situarse en el centro. Para el director, los avances médicos han sido enormes, pero el verdadero problema sigue siendo cultural.

"Hoy una señora o un señor de la calle no sabe, por ejemplo, que la medicación antirretroviral que yo tomo me la ponen cada dos meses de forma inyectable, y que ya están trabajando para que sea cada seis meses", explicó.

Eduardo Casanova en el Festival de Málaga 2026.

Eduardo Casanova en el Festival de Málaga 2026. Gtres

Sin embargo, subrayó que lo importante no es que todo el mundo conozca los detalles médicos, sino que la palabra VIH vuelva a formar parte de la conversación pública. "Después de visibilizarme, esa señora sí tiene hoy en su vocabulario la palabra VIH", señaló.

Para Casanova, ahí es donde el arte y la cultura cumplen un papel fundamental. "La cultura pone un debate en el centro que no se establecía desde los años 80 o los 90" reflexionó, recordando que la epidemia fue durante décadas un tema central en la sociedad.

La importancia del apoyo

El actor también quiso aprovechar la rueda de prensa para agradecer el acompañamiento que ha tenido durante el proceso de visibilizar su situación. Un paso que definió como "complejísimo".

"Visibilizarse en el VIH siendo una persona conocida es algo complejo de la hostia", confesó. Según explicó, solo ha podido hacerlo gracias al apoyo de las personas que han estado a su lado durante el rodaje, entre ellas Jordi Évole, así como otros miembros del equipo.

"La delicadeza con la que han tratado el tema no tiene que ver ni siquiera con lo que es nuestra profesión, que es dirigir cine", aseguró. "Yo no me he caído en un solo momento sin tener antes la mano de cualquiera de ellos para sujetarme".

Una película para todos

Otro de los mensajes que quiso dejar claros durante su intervención es que el documental no está pensado como una obra de nicho. Casanova defendió que hablar del virus desde un enfoque amplio es esencial para combatir los prejuicios que aún persisten.

Eduardo Casanova y Jordi Évole en el Festival de Málaga 2026.

Eduardo Casanova y Jordi Évole en el Festival de Málaga 2026. Gtres

"El VIH no solo pertenece a nuestro colectivo, al colectivo LGTBIQ+", afirmó. "El VIH atraviesa a todo el mundo: seas heterosexual, homosexual, bisexual, transexual, lesbiana… y tengas la ideología que tengas".

Por eso, insiste en que Sidosa debe entenderse como una película abierta al conjunto de la sociedad. "No es una película de nicho ni exclusivamente LGTB. Es una película amplia, para todo el mundo", concluyó.

Con ese objetivo, el cineasta espera que el documental contribuya a algo que, para él, sigue siendo urgente: que el avance social en torno al VIH alcance por fin al avance médico que ya existe.

Porque, como recordó, el mayor problema que todavía enfrentan muchas personas seropositivas no es el virus en sí, sino el estigma que lo acompaña.