De derecha a izquierda: Jefe de Estado, Hans-Adam II, princesa Tatiana (hija menor), príncipe Constantino (en blanco y negro, tercer hijo), Marie (mujer Constantino), príncipe Alois (hijo mayor), príncipe Maximiliano (segundo hijo).

De derecha a izquierda: Jefe de Estado, Hans-Adam II, princesa Tatiana (hija menor), príncipe Constantino (en blanco y negro, tercer hijo), Marie (mujer Constantino), príncipe Alois (hijo mayor), príncipe Maximiliano (segundo hijo). EL ESPAÑOL

Casas Reales DISCRETO PRINCIPADO

Quién es quién en la Casa de Liechtenstein: la dinastía más rica de Europa en el punto de mira por su oposición al aborto

Tras el bloqueo del príncipe regente Alois a la ley votada en el parlamento, la atención internacional se fija en los demás miembros de la corte de Vaduz.

Más información: Revolución en la Casa de Liechtenstein: el príncipe Alois desafía al parlamento y vetará la despenalización del aborto

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Ha sido una de las grandes noticias que ha ocupado titulares, tanto en medios nacionales como internacionales, este pasado fin de semana: la histórica decisión del príncipe Alois de Liechtenstein (58 años) de oponerse a la despenalización del aborto.

De este modo, el Príncipe se ha marcado un pulso sin precedentes, desafiando al Parlamento como nunca antes había ocurrido hasta la fecha. Cuentan las crónicas que es un hombre con una importante inclinación a los valores católicos.

Para entender el calado de esta historia hay que aclarar que, a diferencia de otras monarquías constitucionales, en Liechtenstein el soberano conserva poderes políticos, ejecutivos y legislativos de ejercicio real. Dicho de otro modo, la palabra del Príncipe cuenta y manda.

El príncipe Alois junto a su esposa, Sofía.

El príncipe Alois junto a su esposa, Sofía. Gtres

Así las cosas, el principado de Liechtenstein se encuentra en el epicentro de un debate institucional y social sin igual. La despenalización del aborto es una reforma que ha sido aprobada por un apretado margen de 13 votos contra 12 en el Parlamento.

La resolución del príncipe heredero Alois, respaldada por la potestad que le otorga la Carta Magna de 2003, ha desatado marejadas políticas dentro de sus fronteras, y ha puesto bajo el foco internacional a la Casa Principesca.

Considerada la dinastía monárquica más acaudalada del continente europeo -con un patrimonio gestionado a través de su holding LGT Group que supera los varios miles de millones de euros-, la familia ostenta el poder político y económico del pequeño Estado alpino.

Más allá del perfil del propio príncipe Alois, EL ESPAÑOL hace un repaso por el interesante árbol genealógico de la dinastía Liechtenstein.

1. Hans-Adam II: el patriarca y artífice de la fortuna

Hans-Adam II y su mujer, Marie.

Hans-Adam II y su mujer, Marie. Gtres Gtres

En la cúspide de la estructura familiar continúa figurando el príncipe soberano Hans-Adam II (81). Aunque en 2004 delegó la gestión de las tareas operativas de Estado en su hijo Alois, conserva formalmente la Jefatura de Estado.

Educado en la Universidad de San Galo en Ciencias Económicas, Hans-Adam II fue el estratega que reorganizó el patrimonio familiar tras la Segunda Guerra Mundial, consolidando al principado como uno de los centros financieros y bancarios más cotizados y discretos del mundo.

Nacido el 14 de febrero de 1945. Ascendió al trono en 1989 tras la muerte de su padre, el príncipe Francisco José II.

El príncipe Hans-Adam II trabajó como aprendiz en un banco en Londres, habla alemán, inglés y francés y estudió Administración de Empresas y Economía por la Universidad de St. Gallen.

Hans-Adam II y su mujer.

Hans-Adam II y su mujer. Gtres

Una formación académica que también incluye su participación en el Real Colegio Militar de Sandhurst en el Reino Unido.

Fue en 1967 cuando contrajo matrimonio con Marie Kinsky de Wchinitz y Tettau. Ella fallecía en 2021. Ambos tuvieron cuatro hijos: el príncipe heredero, Alois, el príncipe Maximiliano, el príncipe malogrado Constantino y la princesa Tatiana.

2. Alois: el regente inamovible

Nacido en 1968, el príncipe heredero Alois ejerce como regente de Liechtenstein desde hace más de dos décadas.

Alois y su mujer, Sofía de Baviera.

Alois y su mujer, Sofía de Baviera. Gtres

Formado en la Real Academia Militar de Sandhurst (Reino Unido) y licenciado en Derecho por la Universidad de Salzburg, Alois encarna el perfil de un gobernante sobrio, reservado y de convicciones católicas inquebrantables.

Su implicación directa en el veto a la ley del aborto no ha tomado por sorpresa a los analistas locales. En 2011, cuando la ciudadanía votó una propuesta similar en referéndum, Alois advirtió públicamente de que bloquearía la norma incluso si el pueblo la aprobaba en las urnas.

Alineado de manera estrecha con la postura del Administrador Apostólico de Vaduz, su negativa a sancionar la ley aprobada por la cámara reafirma su interpretación del mandato constitucional: actuar como garante supremo de los principios éticos.

En cuanto a su vida personal, Alois dio el 'sí, quiero' a Sofía de Liechtenstein, princesa heredera y condesa de Rietberg, en 1993. Ella se enfrentó a un tumor cerebral en 2003 del que consiguió recuperarse. Una noticia que pasó totalmente desapercibida.

3. El príncipe Maximiliano

Maximiliano y su mujer Angela, en una imagen de 2006.

Maximiliano y su mujer Angela, en una imagen de 2006. Gtres Gtres

Nacido en 1969, el segundo hijo de Hans-Adam II es el verdadero motor financiero del clan. Graduado con un máster en Administración de Empresas por la prestigiosa Harvard Business School, Maximiliano ejerce como presidente ejecutivo del LGT Group.

Bajo su liderazgo directivo, la firma bancaria de la familia ha multiplicado sus activos internacionales.

En el plano personal, protagonizó una boda histórica en el año 2000 al contraer matrimonio en Nueva York con la diseñadora panameña Angela Brown, convirtiéndose ella en la primera mujer de ascendencia africana en formar parte de una familia real europea reinante.

Tienen un hijo en común, Alfonso.

4. La princesa Tatiana

La única hija mujer del príncipe Hans-Adam II, nacida en 1973, ha mantenido una vida enfocada en la filantropía y alejada de los focos.

Sin embargo, en la década de los noventa su nombre dio la vuelta al mundo tras publicarse diversos reportajes que la señalaban como la candidata ideal de la prensa del corazón para convertirse en reina de España.

Foto reciente de Tatiana.

Foto reciente de Tatiana. Fundación Príncipe Francisco José de Liechtenstein

Durante el periodo en el que completó sus estudios universitarios de Dirección de Empresas en Madrid, el presunto romance entre la princesa Tatiana y el entonces príncipe de Asturias -hoy rey Felipe VI- ocupó portadas en toda Europa.

Aunque la relación nunca fue confirmada oficialmente por la Casa Real española ni por la corte de Vaduz, Tatiana mantuvo una presencia destacada en la alta sociedad madrileña antes de casarse en 1999 con el barón Philipp von Lattorff, con quien ha tenido siete hijos.

Apenas hay imágenes de ellos. Ahora, es presidenta de la Fundación Príncipe Francisco José de Liechtenstein.

5. Marie, viuda de Constantino

Se trata de la princesa Marie de Liechtenstein, de soltera la condesa Marie Gabriele Franziska Kálnoky de Kőröspatak, una aristócrata austríaca nacida el 16 de julio de 1975.

Contrajo matrimonio con el príncipe Constantino en mayo de 1999 y es madre de tres hijos: Moritz (2003), Georgina (2005) y Benedikt (2008).

Es la sexta hija del conde Alois Hugo Alexander Georg Guntram y la baronesa Sieglinde Von Oer. Ella es una apasionada del marketing.

Ha trabajado en empresas de eventos y relaciones públicas en Nueva York y desde 2013 trabaja para The Prince of Liechtenstein's Winery Cellars, las bodegas de la Familia Real.

Un año después, recibió la acreditación de sumiller certificada tras asumir un papel activo en la gestión de la empresa con el fin de renovar y modernizar la identidad corporativa de la compañía.

Los cuatro hijos de Alois

Joseph Wenzel de Liechtenstein junto a su madre.

Joseph Wenzel de Liechtenstein junto a su madre. Gtres

La continuidad de la dinastía descansa en los cuatro hijos fruto del matrimonio entre el príncipe regente Alois y la princesa Sofía de Baviera -duquesa en Baviera y nieta del último rey bávaro, Luis III-.

Esta generación representa la fusión entre dos de las familias nobles más antiguas de Europa central. En primer lugar está el príncipe Joseph Wenzel (31). Es el primogénito y está llamado a ser el futuro soberano de Liechtenstein.

Educado al igual que su padre en Sandhurst, ha completado estudios de Derecho y Ciencias Políticas en el Reino Unido. Además, por vía materna, Joseph Wenzel ocupa un lugar de relevancia en la línea de sucesión jacobita a los tronos de Inglaterra y Escocia.

Seguidamente, es el turno de la princesa Marie Caroline (29). Segunda hija de la pareja regente, la joven se ha formado en la Parsons School of Design de París y Nueva York.

Desarrolla su actividad profesional dentro del ámbito de las artes aplicadas y la moda, manteniendo una presencia discreta pero constante en las grandes convocatorias oficiales del principado.

El tercer lugar lo ocupa el príncipe Georg (27). Tercer hijo de los regentes, se ha especializado en Administración de Empresas y Finanzas, siguiendo la estela marcada por su tío Maximiliano para incorporarse en el futuro a la red de gestión patrimonial del grupo bancario familiar.

Finalmente, está el príncipe Nikolaus (25). El menor de los hermanos centra sus pasos en la formación académica internacional y el estudio de las relaciones diplomáticas, habiendo participado en diversos programas de representación institucional del principado en el extranjero.

Un giro histórico: el fin de la ley sálica en los Alpes

El príncipe Alois y su mujer.

El príncipe Alois y su mujer. Gtres

Paralelamente a la controversia suscitada por el veto a la ley de plazos del aborto, la Casa Principesca de Liechtenstein ha dado, en los últimos meses, otro paso histórico al modificar las normas que rigen la sucesión al trono.

El pequeño Estado alpino, situado estratégicamente entre las fronteras de Suiza y Austria, ha decidido poner fin a una tradición centenaria que impedía de forma tajante a las mujeres acceder a la Corona.

Hasta la fecha, la Casa de Liechtenstein se regía por una estricta aplicación de la ley sálica primogénita masculina, aprobada en la ley de la Casa Principesca de 1606 y ratificada en las reformas dinásticas de 1993.

En virtud de esta normativa, las mujeres de la Familia Real quedaban completamente excluidas de la línea de sucesión en favor de cualquier varón del linaje, independientemente del grado de parentesco.

La histórica decisión adoptada por la dinastía permite que las princesas nacidas en el seno de la familia puedan formar parte de la línea de sucesión al trono en igualdad de condiciones o bajo el principio de primogenitura absoluta.

Este movimiento alinea finalmente a Liechtenstein con el resto de las monarquías parlamentarias europeas.

Entre ellas, España, Reino Unido, Suecia, Noruega, Bélgica o Países Bajos, que en las últimas décadas han reformado sus Cartas Magnas para erradicar la discriminación de género en el acceso a la Jefatura del Estado.

De este modo, la corte de Vaduz emprende una apertura histórica en sus leyes fundamentales justo en el momento de mayor escrutinio social sobre su modelo político.