El rey Carlos III.
Carlos III, blindado por toda su familia, reaparece en Balmoral tras la noticia del regreso de Harry y Meghan al Reino Unido
El rey se ha dejado ver en una misa en Escocia arropado por Guillermo, Kate y otros miembros del clan en una estampa de total cohesión familiar.
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En medio de una creciente expectativa mediática, el rey Carlos III (77 años) ha reaparecido públicamente en Balmoral (Escocia). Se trata de las primeras imágenes del monarca tras conocerse la noticia de que el príncipe Harry (41) y Meghan Markle (45) regresarán al Reino Unido con sus hijos, Archie (7) y Lilibet (5), a finales de este mes.
Lejos de ofrecer una imagen de aislamiento, el soberano se ha dejado ver respaldado de forma rotunda por los principales miembros de la familia real británica.
El monarca, que se encuentra disfrutando de sus tradicionales vacaciones de verano en la residencia real escocesa, ha asistido este domingo por la mañana a un oficio religioso en Crathie Kirk, la pequeña iglesia parroquial próxima al castillo de Balmoral, en el condado de Aberdeenshire.
Carlos III llegó en el primer vehículo junto a la reina Camila (79), mientras efectivos de la Compañía Balaklava, del 5.º Batallón del Regimiento Real de Escocia, formaban una guardia de honor a su entrada.
Carlos III y su esposa, Camila, este domingo, en Balmoral.
Primera aparición tras la noticia de los duques de Sussex
La estampa de unidad familiar ha quedado completada con la llegada de los vehículos posteriores.
Tras el rey llegaron el príncipe Guillermo (44) y su esposa, la princesa Kate (44), acompañados por sus tres hijos, los príncipes George (13), Charlotte (11) y Louis (8), así como la princesa Ana (76) con su esposo, sir Tim Laurence (71), y el príncipe Eduardo (62) junto a su hija, lady Luisa (22).
Esta es la primera ocasión en la que se ve al monarca desde su llegada a Balmoral el pasado martes.
Los Príncipes de Gales y sus hijos, este domingo, en Balmoral.
Tan solo un día después, el miércoles, se hizo público el inminente traslado de los duques de Sussex y sus hijos al suelo británico.
Según diversas fuentes, Carlos III fue informado el domingo anterior (tan solo cuatro días antes) sobre los planes de su hijo menor.
Al parecer, valora de forma positiva la oportunidad de ver a Harry y a su familia en un ámbito estrictamente privado y personal, dado que la pareja mantendrá su estatus de ciudadanos particulares y no asumirá funciones oficiales de la realeza.
Quien no se habría tomado tan bien la noticia ha sido Guillermo, quien, según la prensa británica, está "furioso" ante el inminente regreso de su hermano.
El príncipe Guillermo, con sus hijo George.
Reunión familiar en la residencia de verano
El soberano se encuentra en tierras escocesas desde principios de mes, donde ha compaginado el descanso con compromisos tradicionales como los Juegos de las Tierras Altas de Mey.
A su llegada a la finca real, protagonizó la habitual ceremonia formal de bienvenida, inspeccionó a la Compañía Balaklava, saludó a las personas congregadas a las puertas del castillo y conoció al poni mascota del Regimiento Real de Escocia, el cabo Cruachan IV.
Los hermanos del rey Carlos III, la princesa Ana y el príncipe Eduardo, también han asistido a la misa en Balmoral.
Esta cita dominical en Crathie Kirk confirma la amplia reunión del clan Windsor en las Tierras Altas.
Cabe recordar que los príncipes de Gales se unieron a Carlos y Camila a principios de semana, mientras que la princesa Ana, Zara Tindall (45), Mike Tindall (47), además del príncipe Eduardo y su hijo James, conde de Wessex (18), ya habían sido fotografiados accediendo en coche a la propiedad el viernes por la mañana.
Con esta escena de absoluta cohesión, la corona británica exhibe firmeza y tranquilidad ante la nueva etapa de acercamiento con los duques de Sussex.