Aura Garrido y Mario Casas en una escena de 'El Inocente'.

Aura Garrido y Mario Casas en una escena de 'El Inocente'. Netflix

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De 'Querer' a 'El Inocente': el compositor detrás de las series españolas más emocionantes da el salto a la ópera

Fernando Velázquez, un imprescindible de la ficción española, explica cómo trabaja la música y por qué necesita conocer el final de una historia antes que nadie.

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La música de Fernando Velázquez ha acompañado algunas de las escenas más recordadas del audiovisual español de las últimas décadas.

Desde la intensidad emocional de Lo imposible hasta la atmósfera inquietante de El orfanato, pasando por la sensibilidad de Un monstruo viene a verme o la reciente Querer, el compositor bilbaíno se ha convertido en una de las figuras clave de las bandas sonoras en España.

Sin embargo, detrás de cada composición hay un proceso mucho más cambiante y complejo de lo que el público imagina. "Antes te daban una película cerrada y no se tocaba más. Ahora todo cambia constantemente", explica en conversación con EL ESPAÑOL.

El músico asegura que la revolución digital ha transformado por completo la manera de trabajar en cine y televisión.

"Lo que hoy dura un minuto, mañana dura un 30% más porque han remontado la escena y tienes que volver a contar la historia musicalmente".

Clip de 'Querer', la serie de Alauda Ruiz de Azúa.

Clip de 'Querer', la serie de Alauda Ruiz de Azúa.

Velázquez reconoce que esa inestabilidad obliga a desarrollar una gran capacidad de adaptación. "Hay que tener mucha cintura para trabajar así", afirma a este diario.

Lejos de frustrarle, asegura que disfruta de esa dinámica porque entiende el audiovisual como un trabajo colectivo. "Si entiendes que todo el mundo está intentando contar la mejor historia posible, entonces los cambios se llevan bien".

El compositor, ganador de un Latin Grammy y autor de más de 60 bandas sonoras, explica que no existe una fórmula única para enfrentarse a una serie o una película.

Cada proyecto exige un enfoque diferente. "A veces trabajas por escenas, otras por personajes y otras veces ni siquiera sabes cómo empezar. Le hincas el diente y vas tirando".

Eso sí, hay un elemento que considera fundamental: conocer el desenlace antes de empezar a construir la música.

"Cuando una historia tiene un gran giro emocional, me gusta empezar desde el final. Saber cuál es el ‘diez’ al que tenemos que llegar para construir el camino correctamente".

Fernando Velázquez en los Premios Goya 2017.

Fernando Velázquez en los Premios Goya 2017. Gtres

Por eso suele convertirse en una de las primeras personas en ver las versiones definitivas de algunas ficciones antes de su estreno.

Así ocurrió con Querer, la serie dirigida por Alauda Ruiz de Azúa. "Recuerdo que le dije: ‘Esto es una obra maestra’. La estaba viendo todavía sin música y ya me parecía increíble".

Para Velázquez, la música no solo acompaña las imágenes, sino que también manipula emocionalmente al espectador.

"Si cuentas una historia sin saber hacia dónde va, puedes estar contándola mal. Igual no estás utilizando la estrategia correcta para despistar al público o para dirigirle emocionalmente".

A pesar de haber trabajado en títulos tan emblemáticos del cine español, el compositor asegura que sigue afrontando cada proyecto con la misma ilusión que cuando hacía música en el colegio.

La actriz Aura Garrido en la serie 'El Inocente' de Netflix.

La actriz Aura Garrido en la serie 'El Inocente' de Netflix.

"Sigo sintiendo la misma vibración cuando entro en un teatro o cuando me mandan una película nueva. Es como seguir jugando", expresa a EL ESPAÑOL.

De las bandas sonoras a la ópera

Ahora, Fernando Velázquez afronta uno de los retos más particulares de su carrera con Stuntman, una innovadora ópera que mezcla música, teatro físico y dobles de acción cinematográficos.

La producción, creada junto a Nao Albet y Marcel Borràs, llega a Madrid después de triunfar en Barcelona.

"Es una ópera con todas las letras", explica el compositor, que insiste en la necesidad de romper prejuicios alrededor del género.

"Mucha gente piensa que la ópera es algo lejano o elitista, pero puede ser profundamente emocionante".

La obra, impulsada por instituciones como el Teatro Real y el Gran Teatre del Liceu, incorpora incluso especialistas de acción como coprotagonistas sobre el escenario.

"Ha sido muchísimo más complejo de lo que imaginábamos, pero también más bonito".

Después de años emocionando al público desde la oscuridad de una sala de cine o a través de la televisión, Velázquez da ahora el salto definitivo al directo con un espectáculo que busca ampliar los límites de la ópera contemporánea.