Casas de piedra y calle empedrada de Castrillo de los Polvazares, en León.

Casas de piedra y calle empedrada de Castrillo de los Polvazares, en León.

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El pueblo ideal para comer un cocido de lujo: no está en Madrid, es Conjunto Histórico-Artístico y tiene 97 habitantes

Esta preciosa villa medieval situada a pocos kilómetros de Astorga es famosa por su cocido maragato.

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No solo es uno de los pueblos más bonitos de León. También es un auténtico santuario gastronómico donde los turistas pueden degustar un exquisito cocido maragato después de haber paseado por sus preciosas calles empedradas.

Castrillo de los Polvazares se erige como una parada obligatoria de los amantes de este plato que se caracteriza por su peculiar forma de comer. Primero llegan las carnes, luego los garbanzos y, finalmente, la sopa.

Es decir, la inversión completa al orden habitual en el que se degusta este típico plato de invierno, muy propio de Madrid, y que según los lugareños, responde a antiguas costumbres de los arrieros maragatos, que necesitaban empezar por lo más contundente.

Esta experiencia no ha pasado desapercibida para rostros conocidos. De hecho, el aventurero leonés y presentador Jesús Calleja ha sido su mejor anfitrión de este lugar. En 2018, en uno de sus programas de Planeta Calleja, llevó a Fernando Alonso a comer cocido al restaurante Casa Juan Andrés.

Calleja también recibió a David Bisbal. El cantante, junto a su mujer, Rosanna Zanetti, cayó rendido ante los encantos de esta localidad declarada Conjunto Histórico Artístico en 1980.

Castrillo de los Polvazares.

Castrillo de los Polvazares. iStock

Arquitectura medieval

Situado a pocos kilómetros de Astorga, en la comarca de la Maragatería, Castrillo de los Polvazares llama la atención por su arquitectura medieval.

Y es que la mayoría de sus calles están empedradas, sin asfaltar, conservan la esencia de su pasado.

Las casas, construidas principalmente en piedra, cuentan con grandes portones de madera y muros robustos. El color lo aportan las flores y las macetas que decoran las sobrias fachadas de las viviendas.

Esta localidad de menos de 100 habitantes fue un importante enclave para los arrieros maragatos, comerciantes que transportaban mercancías por toda la península, especialmente entre Galicia y Madrid.

Cristo de Arriba en Castrillo de los Polvazares.

Cristo de Arriba en Castrillo de los Polvazares. iStock

Ese pasado arriero se siente en cada rincón del pueblo. Las viviendas no solo estaban diseñadas como hogares, sino también como espacios de trabajo y almacenamiento. Las casas cuentan con amplios patios interiores que permitían guardar carros, animales y mercancías.

La iglesia rural de Santa María Magdalena (también conocida como San Juan Bautista), el crucero o Cristo de Arriba y la antigua fuente son algunos de los monumentos que el viajero puede contemplar en esta parada del Camino de Santiago.

Cercanía con Astorga

Como se decía líneas más arriba, Castrillo de los Polvazares se encuentra muy cerca de Astorga. De esta pequeña ciudad de poco más 10.300 habitantes, destacan su muralla romana, su catedral gótica y el Palacio Episcopal de Gaudí.

Muy famosa es la Fiesta de Astures y Romanos que se celebra en Astorga. Cada verano, la ciudad revive el enfrentamiento entre los pueblos astures y el Imperio Romano mediante desfiles, campamentos, mercados y recreaciones históricas.

Está declarada de Interés Turístico Regional en Castilla y León.