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El pueblo español donde desconecta Alaska: 2.000 habitantes y una de las playas más salvajes de Huelva

Este antiguo asentamiento de pescadores tiene una de las formaciones geológicas más curiosas del país. La imagen es más propia del Caribe.

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M. A.
Publicada

Lejos de los escenarios, a Alaska le gusta desconectar en el sur de España junto a Mario Vaquerizo. La combinación de playas vírgenes, pueblos blancos y una rica gastronomía invita a olvidarse de los focos.

Uno de los destinos que visitó años atrás fue El Rompido. Este núcleo urbano perteneciente a Cartaya tiene 2.000 habitantes y es uno de los más singulares de toda la provincia de Huelva.

El nombre tiene una explicación muy ligada a su geografía. Algunas fuentes lo relacionan con el 'rompimiento' de la lengua de arena provocado por un terremoto en el siglo XVIII, aunque también se asocia a la dinámica natural de la desembocadura y a cómo la arena 'rompe' el flujo del río hacia el Atlántico.

Se trata de un antiguo asentamiento de pescadores ubicado en la desembocadura del río Piedras, en plena Costa de la Luz, que ha sabido transformarse en un destino turístico sin perder su esencia.

Ese pasado pesquero sigue muy presente en la actualidad. Durante el siglo XX, especialmente entre las décadas de 1930 y 1960, la zona vivió una intensa actividad vinculada a las almadrabas y a la pesca.

Los dos faros de El Rompido.

Los dos faros de El Rompido.

Caminar por el pueblo es una delicia visual. Sus calles conservan ese encanto de las casas blancas y bajas, flanqueadas por dos faros: el antiguo, del siglo XIX, y el nuevo, mucho más alto y moderno. Ambos vigilan el horizonte.

Pero la verdadera joya de este lugar es la llamada Flecha de El Rompido. Consiste en una lengua de arena virgen que se extiende a lo largo de 12 kilómetros y que crece en paralelo a la costa.

Para llegar hasta esta formación geológica únicamente se puede llegar en los barcos que cruzan el estuario.

Actuando como una barrera natural entre el Atlántico y el río Piedras, ofrece un paisaje de dunas infinitas y vegetación de retamas. Sus arenas y aguas cristalinas son el refugio perfecto para quienes buscan naturaleza pura.

La Flecha de El Rompido.

La Flecha de El Rompido.

El Rompido también es sinónimo de comer muy rico. Los restaurantes ofrecen pescados y mariscos fresquísimos. De aquí no te puedes ir sin probar la gamba blanca de Huelva -especialmente en Doña Gamba, en la plaza de las Sirenas-, los chocos, las coquinas y los langostinos.

El verano pasado, a propósito del festival Playa Sonora de La Antilla, Alaska y Mario Vaquerizo se hospedaron en el Precise Resort El Rompido The Hotel, un hotelazo de cinco estrellas. También se les vio por Zahara de los Atunes.