El presentador Alberto Chicote en un posado promocional de 'Servicio secreto'.

El presentador Alberto Chicote en un posado promocional de 'Servicio secreto'.

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Chicote: "No me imagino estar sin hacer televisión. El día que lo tenga que dejar, lo sufriré y me joderá un montón"

EL ESPAÑOL entrevista al presentador, que este jueves estrena en laSexta (22:30) su nuevo programa 'Servicio Secreto by Chicote'

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Alberto Chicote está de vuelta en televisión, aunque lo hace como si se tratara de un agente infiltrado.

El presentador estrena este jueves en laSexta (22:30) Servicio Secreto by Chicote, que viene a ser un giro de tuerca al mítico Pesadilla en la cocina.

El objetivo es el mismo: ayudar a los establecimientos que, por diferentes motivos, se encuentran al borde del abismo.

Sin embargo, aquí Chicote activa el modo espía observando desde la distancia todo lo que ocurre en el restaurante.

Lo hará desde una sala de control al más puro estilo Gran Hermano habilitada en una furgoneta customizada que se encuentra en las inmediaciones del local.

El cocinero, además, cuenta con la ayuda de un topo, que le proporciona desde dentro la información pertinente. A partir de aquí, empieza elrock and roll al que Chicote tiene acostumbrado al público.

Ahora te infiltras para dar con las deficiencias de los restaurantes...

Es la manera de tener una percepción lo más real posible de lo que está ocurriendo en el establecimiento que pretendemos ayudar.

El tema de los gadgets de los que me ayudo para cuando hago la inspección es para no basarme solamente en criterios visuales, sino en poder decir: "Oye, que no es que lo diga yo, es que aquí hay un tester que me indica lo que hay en un sitio o en otro".

Chicote se cuela en un restaurante en 'Servicio Secreto'.

Chicote se cuela en un restaurante en 'Servicio Secreto'.

Cuesta creer cómo determinados locales siguen abiertos, porque no pasarían en ningún momento una inspección de Sanidad.

Igual es que no van. Yo cuando lo veo también me planteo algunas cosas, pero la realidad es que ese restaurante está ahí, atendiendo a todo el público que va, que evidentemente si cuando reclaman ayuda es porque no va mucho, claro. Lo que presentamos es realidad absoluta y plena.

En Servicio Secreto tienes la ayuda de un topo.

Así es. Hay un topo dentro del equipo que me va pasando información y me orienta con todo lo que puede antes de que yo empiece tanto la inspección. A partir de ahí es una cuestión de proponer mejoras, medidas y todo lo que creo o creemos para intentar que ese restaurante recupere una buena marcha.

"Lo más duro de 'Servicio secreto' es mantenerme sentado en la silla. El cuerpo te pide salir corriendo"

Alberto Chicote

¿Qué es lo más duro de las grabaciones?

Lo más importante son las personas, más que las cosas. Como todo lo que nos ocurre a todos en nuestra vida, ¿no? Si ponemos por delante las cosas a las personas, ya te digo yo que tenemos un problema serio.

Seguramente lo más duro de Servicio Secreto es mantenerme sentado en la silla, en la furgoneta, cuando lo que te pide el cuerpo es salir corriendo y vivir aquello en primera persona. Pero creo que el tener la percepción de todo lo que ocurre sin el condicionante de mi presencia es beneficioso para hacer un análisis más certero.

¿Cuál es el denominador común de los restaurantes que reclaman vuestra ayuda?

Que todos necesitan una oportunidad que no tendrían de ningún modo si no es por nuestro trabajo.

¿Cómo reaccionan ante tu llegada? Ahora ya no te esperan.

Unos mejor y otros peor. Lo que pasa es que hay que redirigir la situación y dejar claro que no estás ahí para nada más que no sea echarles una mano.

Chicote analiza todo lo que ocurre en el local desde una furgoneta.

Chicote analiza todo lo que ocurre en el local desde una furgoneta.

¿Sigues en contacto con ellos meses después de la grabación?

Cuando yo termino de grabar uno, me voy a grabar el siguiente. Entonces, todo el trabajo, toda la atención y todo lo que puedo ofrecer está volcado cada semana en el restaurante en el que estoy.

¿Crees que este tipo de programas hace buena promoción de estos restaurantes? Porque después de lo que vemos te quedan pocas ganas para ir a comer allí.

Yo creo que cuando el público percibe que los propietarios o el equipo de trabajo ha hecho un cambio en su manera de hacer las cosas, el público en general se siente atraído por ello. Yo creo que sí.

Alberto, por aclararlo: ¿va a volver Pesadilla en la cocina?

Sí, sí. La cadena ya confirmó otra temporada de Pesadilla.

Alberto Chicote.

Alberto Chicote.

Llevas 13 años en Atresmedia. ¿Cuándo echas la vista atrás y te pones los ojos en el Alberto de 2012, qué piensas?

Te diría que de 2011, que fue cuando recibí la primera llamada. Fue algo inesperado, porque ahora, la tele ya forma parte no solamente de mi vida profesional, sino de mi vida personal. Y espero que siga muchísimo tiempo en mi vida y que lo siga disfrutando.

No dejas de enlazar programas, además de ser el rostro de las Campanadas junto a Cristina Pedroche. ¿Qué supone la confianza que te da Atresmedia?

Un regalo del cielo. Para mí es algo maravilloso. Yo siempre digo que en cada programa que grabo siempre procuro ver, más que la consecución de hacerlo, la oportunidad de seguir haciendo más. Yo me lo tomo así.

Para mí, afrontar la grabación de esta primera temporada de Servicio Secreto no es más que la oportunidad de demostrar que podemos hacer la segunda, la tercera y la cuarta. Lo mismo que fue con Pesadilla y con todos los demás.

"Si en 14 años en la tele no te ha llamado nunca nadie, te lo tienes que hacer mirar"

Alberto Chicote

¿En este tiempo te han tentado otras cadenas?

Después de 14 años en la tele... (risas)

Que sí, claro.

Hombre, también te digo: si en 14 años estando en la tele no te ha llamado nunca nadie, es como que te lo tienes que mirar, ¿no?

Alberto Chicote y Cristina Pedroche en las Campanadas.

Alberto Chicote y Cristina Pedroche en las Campanadas.

¿En algún momento has pensado dejar la televisión por volver a los fogones?

No me imagino estar sin hacer televisión. Un día va a llegar el momento en el que, por lo que sea, tenga que dejar de hacer esto. Lo sufriré y me joderá un montón porque es algo que no solamente hago, sino que disfruto mucho.

Pero también tengo mi restaurante, que es donde estoy siempre que no estoy grabando, y lo disfruto también un montón. En los periodos de grabación, el ritmo es un poco agobiante porque te tiras unos cuantos meses en los que no descansas nunca.

Pero tengo la fortuna de que todo lo que hago me gusta mucho, tengo un equipazo de la hostia tanto en el restaurante como en la tele, y confiando plenamente en la gente que te acompaña, se hace todo mucho más llevadero.

Este sábado también te veremos en Una fiesta de muerte y, lo cierto, es que es todo un misterio. ¿Cómo te lo pasaste?

Me hacía 25. Cuando terminamos dije: '¿Ya está? ¿Se ha acabado? Yo quiero hacer más de esto'. Es muy divertido. Yo no he visto el programa terminado, pero por cómo lo pasamos cuando lo hicimos y lo interesante y divertido que fue, estoy convencido de que va a encantar al espectador.