Jesús Vázquez

Jesús Vázquez Sergio R. Moreno GTRES

Corazón

Jesús Vázquez, 61 años: "Me levanto a las 6:00, tomo un café y entreno. Me gusta la tortilla de patata con pan o unas lentejas"

El carismático presentador desvela los secretos de su envidiable físico pasados los 60.

Más información: El refugio de Marcos Llorente: pueblo de 4.000 habitantes, calas de aguas cristalinas y castillo del siglo XVIII.

Publicada

A sus 61 años, Jesús Vázquez sigue siendo uno de los rostros más atractivos y en mejor forma de la televisión española.

El tiempo parece haberse detenido para el presentador, pero detrás de ese físico escultural y esa energía incombustible no hay trucos, sino una rutina férrea, mucho autoconocimiento y un profundo amor por la comida tradicional.

Lejos de las dietas restrictivas, los superalimentos de moda o los métodos extremos que a menudo se popularizan entre las celebridades, Vázquez tiene muy claro qué es lo que le funciona para mantenerse vital.

La clave de su innegable juventud física y mental reside en la constancia y, sobre todo, en madrugar.

"Me levanto entre las seis y las siete, tomo un café y lo primero que hago en el día es entrenar. Incluso un sábado o domingo. Levantarme temprano con la ciudad en silencio y hacer cosas... es un placer", señaló en una entrevista en La Vanguardia.

Ese primer café es su verdadero motor antes de someter al cuerpo a la exigencia deportiva diaria. Un ritual que le permite afrontar sus maratonianas jornadas frente a la pantalla.

Sin embargo, el gallego no es esclavo de la báscula ni de los menús espartanos a la hora de sentarse a la mesa.

De hecho, sus gustos culinarios huyen de las excentricidades y están profundamente arraigados en la tradición.

Cuando se trata de elegir, el comunicador lo tiene claro y se decanta por los grandes clásicos de la gastronomía de nuestro país, esos que reconfortan tanto el estómago como el alma.

"Me permito muchos caprichos, sobre todo culinarios. A diario comemos muy sano, pero los fines de semana lo que apetezca. Roberto y yo los llamamos los fritting day, friting, de frito", apuntó.

"Si me apetece, como una tortilla de patata con buen pan o unas lentejas, un cocido... Y luego, la cocinera que trabaja en casa hace ropa vieja con los restos del cocido. una locura de calorías con chorizo, carne, verdura, garbanzos", añadió también.

El propio televisivo reconoce que no siempre ha sido un monje de la disciplina. Al hacer balance de su trayectoria, su longevidad y su actual estilo de vida, admite con simpatía su evolución: "He tenido mis etapas locas, he sido travieso".

Pero aquellas etapas de rebeldía han dado paso a una madurez absolutamente consciente.

Hoy, Jesús Vázquez es el perfecto abanderado de un estilo de vida saludable donde el descanso, el deporte a primera hora y un buen plato de cuchara son sus verdaderos lujos diarios. Una fórmula infalible para seguir brillando en los medios de comunicación.