La villa medieval ideal para una escapada
La villa medieval ideal para una escapada de fin de semana: 550 habitantes, Conjunto Histórico-Artístico y torreón del siglo X
Esta joya de la provincia de Burgos presume de una inconfundible arquitectura tradicional y atrae tanto a la realeza noruega como a leyendas de Hollywood.
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España es un país inagotable cuando se trata de descubrir joyas medievales escondidas en su vasta geografía. Alejados del bullicio ensordecedor de las grandes metrópolis, existen pequeños rincones que parecen haberse detenido en el tiempo de forma casi mágica, ofreciendo al visitante una experiencia inmersiva sin igual.
Uno de esos destinos perfectos para recorrer a pie, despacio y sin mirar el reloj, se encuentra escondido en la provincia de Burgos. Se trata de Covarrubias, un encantador municipio que apenas supera los 500 habitantes y que presume, por méritos propios, de ser uno de los conjunto histórico-artísticos más impresionantes y fotogénicos de nuestro país.
Conocida popularmente por los historiadores como la "Cuna de Castilla", esta villa rachela es una auténtica maravilla de la arquitectura popular castellana.
Al caminar por su laberinto de callejuelas empedradas, resulta verdaderamente imposible no quedarse maravillado ante las tradicionales casas de entramado de madera y adobe.
Estas construcciones se asoman sobre bellos soportales sustentados por robustas columnas de piedra, creando un escenario de película que invita a perderse y a disparar la cámara en cada esquina, siempre bajo la atenta mirada de los restos de las murallas que en su día blindaron la urbe medieval.
El monumento más antiguo y emblemático que domina el perfil del pueblo es el imponente Torreón de Fernán González. Esta recia construcción defensiva de origen mozárabe data nada menos que del siglo X y esconde entre sus gruesos muros numerosas leyendas locales, como la que asegura que la mismísima infanta Urraca fue emparedada entre esas cuatro paredes por orden de su propio padre tras enamorarse de un pastor.
Hoy en día, el histórico edificio alberga una exposición de armas medievales que permite a los turistas viajar directamente a la época de la Reconquista.
Casco antiguo del pueblo medieval de Covarrubias, Burgos.
A tan solo unos pasos de allí, siguiendo el relajante curso del río Arlanza, se alza majestuosa la excolegiata de San Cosme y San Damián. Este grandioso templo gótico, levantado sobre una antigua iglesia románica, es el corazón espiritual de la villa.
En su interior no solo descansa el conde Fernán González, primer conde independiente de Castilla, sino que se esconde una de las historias más singulares de España, el sepulcro de la princesa Kristina de Noruega.
Esta joven viajó a la península en el siglo XIII para contraer matrimonio con el infante Felipe, hermano del rey Alfonso X el Sabio, pero falleció prematuramente lejos de sus fiordos natales, encontrando aquí su eterno y gélido reposo.
Precisamente, este exótico e inesperado vínculo escandinavo ha convertido a Covarrubias en un lugar de gran atractivo internacional, atrayendo a personalidades de muy alto perfil. A lo largo de los años, el pueblo ha visitado por distintas celebridades, políticos y miembros de la realeza.
Colegiata de San Cosme, Covarrubias, Burgos.
Es habitual que la propia Familia Real de Noruega, incluyendo a la reina consorte Sonia y al príncipe Haakon, viaje hasta este municipio burgalés para rendir homenaje a su ilustre antepasada y visitar la cercana y vanguardista Capilla de San Olav.
Además, leyendas de Hollywood de la talla de Clint Eastwood han pisado estos mismos parajes, ya que a muy pocos kilómetros de Covarrubias se ubica el mítico cementerio de Sad Hill, el inolvidable escenario de la película El bueno, el feo y el malo.
En definitiva, Covarrubias es un tesoro de valor incalculable ideal para una escapada de fin de semana. Un lugar donde la historia milenaria, la singular arquitectura de entramado y la deliciosa gastronomía burgalesa se funden para ofrecer al viajero una experiencia inolvidable de turismo rural en estado puro.