Vistas de Daroca

Vistas de Daroca Turismo de Aragón

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La muralla mejor conservada de España: no es la de Ávila, tiene 4 kilómetros con 100 torreones y es del siglo IX

Este lugar cuenta también con una mina que fue la solución definitiva a las catastróficas inundaciones que se sufrían.

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En el corazón de Zaragoza, a apenas 90 kilómetros de la capital aragonesa, se alza Daroca, un pueblo que parece detenido en el tiempo.

Este Conjunto Histórico-Artístico declarado en 2002 no es solo un destino para excursionistas; es un capítulo vivo de la historia medieval española, donde murallas imponentes custodian secretos de árabes, judíos y cristianos.

Con menos de 2.000 habitantes, Daroca invita a perderse en sus callejuelas empedradas, descubrir leyendas que aún susurran y saborear su herencia multicultural.

Vistas de Daroca y de su muralla

Vistas de Daroca y de su muralla Así es Aragón

Su historia se remonta mucho más atrás de la Edad Media: hay constancia de asentamientos humanos ya en el cuarto y tercer milenio antes de Cristo. Sin embargo, la ciudad como tal nace en el siglo VIII, cuando los musulmanes fundan Daruqa en el fondo de San Cristóbal.

En 1120, la medina pasó a manos cristianas bajo el reinado de Alfonso I el Batallador, iniciando una etapa de crecimiento que alcanzó su punto álgido en torno a 1230, con más de 4.000 habitantes.

De ese paso quedan huellas visibles. Las murallas conservan vestigios de época islámica, aunque fueron ampliadas y reformadas en sucesivas etapas.

Estas fortificaciones son el alma de Daroca. Con casi 4 kilómetros de longitud, es uno de los tres más extensos de España, junto al recinto amurallado de Ávila y Lugo.

Fue construida entre los siglos IX y XVI y fusiona mampostería árabe, sillar cristiano y ladrillo mudéjar uniendo tres castillos emblemáticos: el Mayor, el de San Jorge y el de San Cristóbal.

En sus orígenes, contaba con 116 torreones -hoy 14 grandes conservados-, puertas estratégicas y contrafuertes. Hoy en día preserva accesos monumentales como la Puerta Alta, que servía para el control de mercancías y personas, y la Puerta Baja.

Para conocer a fondo la muralla es muy popular realizar la Ruta de las Murallas, un recorrido senderista circular. Su distancia es de aproximadamente 4 km y tiene una dificultad moderada. Desde aquí podrás divisar las mejores vistas panorámicas de la ciudad medieval, situada en el fondo de un barranco.

Interior de la Colegiata de Santa María en Daroca.

Interior de la Colegiata de Santa María en Daroca. Turismo de Aragón

En su casco histórico también deberás visitar varios monumentos imperdibles. Se puede recorrer a pie fácilmente en unas horas destacando su Colegiata de Santa María, sus iglesias mudéjares o su Museo Comarcal. También su mina y su plaza de toros.

Si su superficie impresiona, su subsuelo guarda una joya de la ingeniería renacentista: La Mina. Construida a mediados del siglo XVI por Pierres Bedel, este túnel de 600 metros fue la solución definitiva a las catastróficas inundaciones que sufría la ciudad.

Situada en el fondo de un barranco natural, la Calle Mayor de Daroca se convertía en un río furioso con cada tormenta. La Mina, excavada a pico a través del cerro, logró desviar estas aguas hasta el río Jiloca.

No puedes irte de Daroca sin degustar las migas del pastor, el ternasco asado o la cuajada. Sin duda un lugar que evoca historia, gastronomía e ingeniería.