Roda de Isábena. Huesca la Magia
La localidad española para recorrer a pie: 48 habitantes, villa medieval y rincón más pequeño y bonito del país
En este pueblo no necesitarás GPS ya que todo su territorio se ubica alrededor de su Plaza Mayor.
Más información: La ciudad medieval perfecta para recorrer a pie: tiene un Palacio Mudéjar del siglo XIV y cuenta con 688.714 habitantes
Entre las sierras de la Ribagorza, enclavado en el extremo oriental de Huesca, el viajero que se adentra en Roda de Isábena se topa con un escenario casi irreal. Calles de piedra que parecen detenidas en el tiempo, una catedral que respira siglos de historia y apenas unas pocas docenas de habitantes paseando entre murallas medievales.
Con menos de cincuenta vecinos, este pueblo es la localidad más pequeña de España con catedral propia. También está declarado Conjunto Histórico-Artístico y es uno de los Pueblos Más Bonitos del país.
Se asienta sobre un cerro a unos 900 metros de altitud, dominando el valle del Río Isábena y rodeado por sierras. El pueblo en sí pertenece al municipio de Isábena y su casco histórico se organiza alrededor de una Plaza Mayor que funciona como corazón social y turístico.
Roda no nació de la nada en la Edad Media, sino que parte de un antiguo recinto defensivo romano que protegía el valle del Isábena. Su gran protagonista es su antigua catedral de San Vicente, construida en el 956 y finalizada ya en el siglo XVII, motivo por el que se considera la catedral más antigua de Aragón y, al mismo tiempo, la más pequeña de España.
De estilo románico lombardo, destaca su planta de tres naves y sus ábsides decorados con arcos. En su interior, el visitante parece estar en plena Edad Media.
Su casco histórico es un ejemplo de "pueblo-itinerario". Su tamaño y su estructura urbana invitan a pasearlo a pie, sin prisa, dejando atrás el coche. Lo mejor será que entres por la Puerta de Santa Ana, antigua y presente puerta al casco amurallado con un arco que se abre hacia la Plaza Mayor.
Desde el portal, el recorrido se organiza de forma natural. La Plaza Mayor con sus casas nobles de piedra o su Torre Gorda son algunos de los monumentos que puedes visitar. También puedes recorrer tramos de muralla medieval, contemplar el Balcón de Pilatos y perderse entre callejones.
Roda de Isábena funciona como un microcosmos medieval dentro de la España rural: es pequeño, pero cada metro cuadrado de su casco está cargado de acontecimientos históricos, de decisiones políticas y de decisiones religiosas que trascendieron su tamaño.
En definitiva, Roda de Isábena no es solo un destino para admirar desde lejos, sino para recorrer a pie, con calma, dejando que la piedra, la memoria y la vida cotidiana se mezclen en un paseo que se convierte en una pequeña incursión en la Edad Media del Alto Aragón.