Gerard Piqué, 39 años

Gerard Piqué, 39 años

Corazón

Gerard Piqué, 39 años, sobre la receta de su madre: "La tortilla de patatas mejora si dejas reposar la mezcla 30 minutos"

El exfutbolista catalán confirma cuáles son sus comidas favoritas y explica su mejor receta de la clásica tortilla de patatas.

Más información: Javier Ojeda (61 años), exlíder de Danza Invisible: "En los años 80 éramos niñatos todos, no queríamos esa España casposa".

Publicada

0 votos

Gerard Piqué (39 años) tiene muy claro que la felicidad, al menos en la mesa, no pasa por menús sofisticados, sino por platos de siempre: tortilla de patatas, fuet, sopa de galets y hasta un sencillo arroz a la cubana forman parte de su imaginario más íntimo y familiar.

Un exfutbolista millonario que podría comer en los mejores restaurantes del mundo, pero que se rinde ante una buena tortilla hecha en casa y un bote de Nutella a mano.

En las entrevistas más recientes, Piqué ha dejado claro que no solo come tortilla de patatas, sino que presume de saber prepararla él mismo, como parte de ese ritual doméstico que le devuelve a la normalidad lejos de los focos.

No habla de espumas, ni de trufas ni de cocina de vanguardia. "Me sé hacer una tortilla", señalaba el que fuera jugador del FC Barcelona.

En su casa de la Cerdanya, su auténtico refugio en el Pirineo catalán, el plan perfecto no tiene nada que ver con alfombras rojas, chimenea encendida, series en alguna plataforma y una tortilla caliente en la mesa.

Un plato sencillo, pero con un peso emocional enorme, que para él simboliza cocina casera, raíces y ese sabor que no se compra con sponsors ni contratos millonarios.

Junto a la tortilla, Piqué se declara fan absoluto del fuet, el embutido catalán que corta él mismo en pequeños trozos, casi como un ritual de desconexión.

En una entrevista llegó a describir cómo la escena ideal de felicidad pasaba por una chimenea, un cuchillo, una tabla y un buen fuet, sin más artificios.

Otro de sus platos fetiche es la sopa de galets, una receta muy ligada a la Navidad catalana que él menciona como una de sus comidas más reconfortantes.

Lejos de lujos, esta sopa de pasta rellena en un caldo casero le conecta con la tradición, la familia y la infancia, justo lo que busca cuando se escapa del ruido mediático.

Su relación con la comida tampoco se queda en lo estrictamente sano. En la radio se ha revelado que el arroz a la cubana es uno de sus platos favoritos, esa combinación tan sencilla de arroz, tomate y huevo frito que muchos asocian a la infancia y al menú de casa de los padres.

Un gusto que encaja con esa imagen de Piqué que, una vez retirado, se permite disfrutar más y huir de dietas imposibles.

En televisión, además, confesó sin tapujos cuál es su gran debilidad, la Nutella. Llegó a reconocer que es capaz de comerse medio bote al día, dejando claro que, lejos de los terrenos de juego, su relación con la comida es mucho más hedonista y emocional que calculadora.

Al final, el mapa gastronómico de Gerard Piqué dibuja el retrato de un hombre que ha ganado todo en el fútbol, pero que sigue encontrando la felicidad en lo más sencillo, una tortilla de patatas bien hecha, un buen fuet, una sopa de galets humeante, un arroz a la cubana y una cuchara indiscreta dentro de un bote de Nutella.

Platos que, combinados, construyen una imagen muy potente para el lector. La del ídolo caído del pedestal, sentado frente al fuego, cortando embutido y dándole la vuelta a su tortilla, mientras el mundo entero debate sobre su vida, pero él solo piensa en qué cenar.

Ingredientes

Ingredientes para la tortilla favorita de Gerard Piqué

  • 700 g de patatas
  • 6 huevos tamaño L
  • 1 cebolla mediana, opcional
  • 250 ml de aceite de oliva suave
  • 1 cucharadita de sal
  • Pimienta negra, opcional

Paso 1

Pela las patatas y córtalas en láminas finas o en trozos pequeños e irregulares. La idea es que se cocinen bien y queden tiernas.

Paso 2

Pela la cebolla y córtala en juliana fina si vas a usarla.

Paso 3

Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio.

Paso 4

Añade las patatas y, si quieres, la cebolla. Cocina todo a fuego medio-bajo durante 18 a 20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las patatas estén blanditas y confitadas, no crujientes.

Paso 5

Saca las patatas y la cebolla con una espumadera y déjalas escurrir bien.

Paso 6

En un bol grande, bate los huevos con la sal.

Paso 7

Incorpora las patatas todavía templadas al bol y mezcla con suavidad.

Paso 8

Deja reposar la mezcla entre 20 y 30 minutos a temperatura ambiente antes de llevarla a la sartén. Ese reposo hace que la patata absorba parte de la humedad del huevo y ayuda a conseguir una tortilla más jugosa y sabrosa, con un centro meloso pero no líquido.

Paso 9

Retira casi todo el aceite de la sartén y deja solo una pequeña cantidad.

Paso 10

Vierte la mezcla en la sartén caliente y cocina a fuego medio durante 2 a 3 minutos.

Paso 11

Cuando veas que la base está cuajada pero el centro sigue jugoso, coloca un plato grande encima y dale la vuelta con cuidado.

Paso 12

Desliza la tortilla de nuevo a la sartén para cocinar el otro lado 1 a 2 minutos más, según te guste más jugosa o más hecha.

Paso 13

Déjala reposar un par de minutos antes de servir.