La casa de Marc Giró (51 años) en Barcelona

La casa de Marc Giró (51 años) en Barcelona

Corazón

Así es la espectacular casa de Marc Giró (51 años) en Barcelona: un refugio clásico de estilo retro junto a sus 2 perros

Conocemos todos los detalles del hogar personal del presentador catalán, flamante fichaje de Atresmedia.

Más información: Javier Alonso, el abogado tenor de 38 años que pelea por el bote de 'Pasapalabra' un mes después de la hazaña de Rosa Rodríguez.

Publicada

Si alguna vez te has preguntado cómo es la casa de Marc Giró (51 años) en Barcelona, la respuesta es clara: exactamente como te imaginas a Marc, pero en versión del Eixample. Luminoso, irónico, lleno de diseño y con muchos más libros y perros que postureo gratuito.

Situado en pleno Eixample barcelonés, uno de los barrios más cotizados y reconocibles de la ciudad, el hogar que comparte con su marido, el periodista y guionista Santi Villas, se ha convertido en objeto de deseo para los amantes del interiorismo que arrasa en redes.

Techos altos, balcones a la calle y una distribución clásica de finca señorial conviven con piezas de diseño contemporáneo y un punto friki que engancha a cualquiera que vea una sola foto.

El corazón de la casa es un gran salón multifuncional que une zona de estar, comedor y espacio de trabajo, bañado por la luz que entra desde una hilera de balcones exteriores.

Allí manda un sofá gris de tres plazas de aire vintage, acompañado por mesas de madera, lámparas de lectura y estanterías rebosantes de libros que delatan que en esta casa se vive, se lee y se trabaja, no solo se graba contenido para Instagram.

Sobre la mesa del comedor, una robusta mesa redonda de madera rodeada de sillas curvas, descansa un jarrón de barro negro, mientras en la pared preside la escena la icónica lámina "Uno, la Mela", del diseñador Enzo Mari, convertida ya en seña de identidad de este salón.

La estampa se completa con una alfombra de fibras naturales y una lámpara Disa, diseño de 1954 en lamas de metacrilato, una de esas piezas que cualquier amante del mid-century ficharía al instante.

El balcón de la casa de Marc Giró

El balcón de la casa de Marc Giró

El dormitorio principal mantiene el mismo código estético: mezcla de minimalismo, guiños industriales y mucha personalidad.

El cabecero tapizado, las estanterías flotantes en lugar de mesillas y los apliques de pared para leer conviven con un enorme vinilo de E.T. que asoma por detrás de la cama, un detalle pop que rompe cualquier intento de tomarse demasiado en serio.

Es el típico gesto que hace que el lector se pregunte cómo no había pensado antes en algo así para su propio dormitorio. Pero si algo marca de verdad la diferencia en esta casa son sus inquilinos más mimados: los schnauzer Terry y Leo.

Sus camas, juguetes y apariciones constantes en las fotos de Santi Villas convierten el piso en un hogar vivido, con alfombras pisadas, sofás conquistados por perros y balcones que se usan para mirar la calle, regar plantas y hasta colocar un pequeño bebedero para pájaros.

Uno de los perros de Marc Giró

Uno de los perros de Marc Giró

Lejos de la casa-museo perfecta, el piso de Marc Giró en Barcelona encaja a la perfección con las tendencias deco que triunfan: mezcla de estilos, piezas con historia, materiales naturales y objetos que cuentan quién vive allí.

Un hogar reconocible, fotogénico y lleno de carácter que, como su dueño, tiene algo peligroso: entras a curiosear... y acabas queriendo mudarte tú.