Paco León, 51 años

Paco León, 51 años

Corazón

Paco León, 51 años, sobre su infancia en los años 70: "Era un niño de barrio y a los 18 me fui de casa y me busqué la vida"

El director de 'Aída y vuelta' habla sobre cómo vivió su infancia en un barrio de Sevilla.

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La infancia de Paco León (51 años) no fue un cuento de hadas, pero de ese caos doméstico nació uno de los actores más queridos de España.

Entre barrios humildes de Sevilla, una educación "anárquica" y una timidez que le pesaba como una losa, el pequeño Paco empezó a construirse un mundo propio... y a soñar con escapar de sí mismo.

Paco creció en barriadas populares sevillanas como las Tres Mil Viviendas y Parque Alcosa, en una familia con más gracia que dinero. Él mismo se define de niño como "muy tímido, introvertido y con un cierto poso de tristeza", con la sensación de no encajar ni siquiera en su propia familia.

En casa, según recuerda, "reinaba la anarquía": poco orden, pocas normas claras y mucha improvisación, algo que le obligó a espabilar pronto y a ser autosuficiente.

Su madre, Carmina Barrios, le soltaba frases que hoy serían impensables en un manual de crianza: le decía que no estudiara tanto porque "se iba a volver loco" y que no fuera al colegio si hacía demasiado calor.

A los 22 años ya tenía dos hijos, Paco y su hermano Alejandro, y tuvo que aprender a ser madre "sobre la marcha", como él mismo ha contado.

"En mi casa había una especie de anarquía educacional que ahora llaman método Waldorf", bromea el actor al mirar atrás.

Aunque muchos la descubrieron después gracias a Carmina o revienta, la familia de Paco siempre fue "un poco rara" y muy ligada al espectáculo.

Su madre y su hermana, María León, son actrices reconocidas, pero él insiste en que "el artista de la familia" es su padre, capaz de ponerse a cantar o de hacer figuritas con migas de pan.

Esa mezcla de precariedad, humor y teatro ambulante fue el caldo de cultivo perfecto para que el pequeño Paco León encontrara refugio en la imaginación.

"Tenía mucho mundo interior, con los clics de Playmobil montaba mis historias", ha explicado sobre aquellos años. Mientras su hermano era "más gamberro", él hacía el papel de chico cortado y observador, el que mira desde la esquina y se lo guarda todo por dentro.

Los orígenes de Paco León

Lo que muy pocos sabían entonces es que, desde muy pequeño, Paco tenía un plan: quería ser actor. "Desde los cinco o seis años he querido ser actor", ha reconocido en entrevistas, aunque al principio le daba tanta vergüenza que lo vivía como un secreto íntimo.

Llegó a escribir de niño en un papel que su sueño era dedicarse a la interpretación, como si necesitara dejar constancia por escrito de algo que aún no se atrevía a decir en voz alta.

Años después, resumiría así el origen de esa vocación: "Ser actor nace de la incomodidad de ser uno mismo. Más que ser actor, lo que me decía era: '¿Cómo puedo no ser yo?'. Pues siendo actor".

También ha confesado que recuerda su infancia y su adolescencia como "muy la Edad Media", una etapa de sentirse patito feo y de preguntarse "qué c... hago yo aquí, en esta familia".

Esa incomodidad fue empujándole hacia fuera. En cuanto tuvo una oportunidad real de tomar las riendas, el actor se marchó. Sobre su salida del hogar familiar, lo cuenta sin rodeos. "En cuanto pude... en el instituto, ya me fui de casa, y muy rápido. A los 18 me fui y me he buscado la vida".

No hubo red de seguridad ni plan B; solo las ganas de escapar de aquel entorno donde la fantasía chocaba con la falta de expectativas culturales.

Hoy, cuando mira atrás desde la madurez y la fama, reconcilia al niño triste y tímido con el creador que se inventó para sobrevivir.

De esa infancia rara, caótica y llena de silencios salieron su vis cómica, su mirada compasiva hacia los personajes marginales y, sobre todo, una certeza: a veces, para poder ser tú mismo, primero tienes que aprender a interpretar a otro.