El colegio de Luis Zahera

El colegio de Luis Zahera

Corazón

El colegio donde pasó su infancia Luis Zahera (59) en Galicia: 102 años de historia, católico y concertado

El conocido actor de Santiago de Compostela relató cómo fue su etapa escolar en los años 70.

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Luis Zahera (59 años) vuelve una y otra vez al mismo punto cuando habla de su infancia: los pasillos del colegio de La Salle de Santiago de Compostela, el escenario real donde empezó a forjarse el carácter del actor gallego más incómodo y querido del momento.

En ese centro concertado, de tradición católica y hoy plurilingüe, se mezclan para él los recuerdos más tiernos con algunos de los episodios más duros de su vida escolar.

El colegio La Salle, en Santiago de Compostela, abrió sus puertas como escuela en 1924 y se consolidó como colegio en 1953, cuando comenzaron las clases en la calle San Roque con apenas 109 alumnos.

Hoy es un centro mixto, concertado y plurilingüe, con Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y FP, integrado en una red educativa católica presente en más de 80 países y con más de 300 años de historia.

Desde el propio centro presumen que casi todos sus alumnos salen capaces de mantener conversaciones fluidas en ambas lenguas, además de gallego y castellano.

En ese contexto creció un joven Zahera que, sin saberlo, compartía pupitre con décadas de historia lasaliana, lemas como "Tendendo pontes e abrindo canles" y una filosofía educativa orientada a "formar hombres y mujeres del siglo XXI que aporten valor a la sociedad".

Años después, el actor regresaría simbólicamente a esas aulas con iniciativas como "Volta ó Colexio por Nadal", en las que se utiliza su figura para conectar la memoria del centro con las nuevas generaciones.

Cuando se le preguntan por sus notas, Zahera no se maquilla: "En el colegio suspendía todo".En una visita a El Hormiguero, lo resumió con su habitual ironía: solo aprobaba religión y gimnasia, "que son las asignaturas importantes y las que van a levantar a este país".

En otra charla televisiva reconoce que, de niño, era "el pingrado", lejos del villano de sus personajes, y que la etiqueta de mal estudiante le acompañó toda la etapa escolar.

En ese contraste entre un presente de premios Goya y una infancia de boletines rojos es una de las claves que engancha al público en sus entrevistas.

Zahera es consciente de que muchas familias reconocen en él al niño que no brillaba en las notas, pero sí en las historias que contaba en clase. La anécdota más viral sobre su colegio tiene su nombre propio: "el cura Tutankamón".

Los orígenes de Zahera

Zahera ha relatado en varias ocasiones cómo fue su primer día de clase en La Salle, en plena dictadura franquista, en una época que define como de "educación dura" y de "letra con sangre entra".

Cuenta que un cura anciano entró en el aula en silencio, paseó entre los 54 niños y se detuvo frente a él: tras unos segundos, le propinó un bofetón "de aquellos que te meabas de miedo" antes de advertir al resto: "Este no hizo nada, el que haga algo que se prepare".

Con el tiempo, el actor ha aprendido a relatar ese episodio con humor negro: "Yo pensé que era el elegido", bromea, aunque no oculta que se "llevó mucha bofetada" en aquellos años.

También ha subrayado que "eran otros tiempos" y que los Hermanos de La Salle de hoy "son otra cosa, son maravillosos", reconociendo que junto a las agresiones había también profesores "extraordinarios".

Zahera recuerda que, antes de entrar en el colegio, estaba "feliz" por ir a un centro de chicos después de criarse en un hogar que define como un "matriarcado" con cuatro hermanas.

Aquel niño tímido, que no jugaba a ser el malo, empezó en La Salle a soñar con un futuro distinto mientras aprendía a leer, escribir y hacer sumas y restas en unas aulas que hoy lucen ordenadores y pizarras digitales.

Desde entonces hasta los Goya por El Reino y As Bestas hay décadas de distancia, pero Zahera insiste en que una parte de su identidad nace en esos pasillos compostelanos.

Entre bofetadas, suspensos y profesores vocacionales, el colegio donde estudió en Galicia se ha convertido en una pieza clave del relato que lo ha catapultado como uno de los grandes narradores de sí mismo en la televisión española.