Evita que se marchiten, existen las rosas liofilizadas

Evita que se marchiten, existen las rosas liofilizadas

¿Cómo hacer... ?

Cómo secar una rosa y conservarla para siempre

El secado de flores es un método que no todo el mundo sabe hacer, vamos a introducirnos en el maravilloso mundo de cómo secar una rosa. 

Como ya os comentamos en un artículo anterior sobre cómo secar flores rápidamente, existen remedios caseros para conservar las flores a modo de decoración. Una de las opciones es cortar los tallos en ángulo de 45º, cambiar el agua, retirar los pétalos marchitos, incorporar pastillas enzimáticas al agua, etc. No obstante, aunque conservar rosas de esta forma sea relativamente fácil, tarde o temprano se acabarán estropeando. Si se marchitan tendremos que deshacernos de las rosas, sin embargo, existe la posibilidad de preparar rosas liofilizadas, que es un método para conservar las rosas y otras flores mediante un proceso de congelación junto a tratamientos con sílices y tintes anilinas. 

Métodos comunes para conservar rosas

Evaporación del agua

Una de las formas para tener rosas liofilizadas es mediante la evaporación de agua. Es ideal para que no pierda su color. En este caso, el secado se irá produciendo de manera lenta, con lo que además de no perder color, la rosa se conservará mejor. Para conseguirlo, tendremos que poner la rosa en un recipiente con un poco de agua. Dejaremos que se vaya evaporando poco a poco, de forma natural. Cuando el agua del recipiente desaparezca, tendremos que esperar unos cuantos días hasta que la rosa haya perdido toda su humedad.

De esta forma, ya tendremos lista la rosa, la cual podemos guardar en una caja con cristal para poder disfrutar de ella. Es una de las formas en las que podremos seguir disfrutando de la rosa durante muchos años.

Silicagel o gel de sílice

El gel de sílice, popularmente conocido como silicagel, es otro de los métodos para poder secar una rosa. Con la aplicación de este producto la flor se deshidratará y la tendremos lista para mantener durante mucho tiempo.

Para poder llevar a cabo este proceso, debemos poner en un recipiente una capa de gel de sílice. Debemos cubrir el fondo del recipiente con una capa de aproximadamente de un centímetro. Como si se tratase de un colchón, colocaremos la rosa encima del gel de sílice y cerraremos herméticamente el envase. Puede ser una tartera de plástico que selle bien la tapa. No hay que olvidarse de cubrir bien la zona del capullo con este tipo de gel. Ahora, tan solo tendremos que esperar 10 días hasta que la rosa se haya secado. La rosa estará completamente disecada dado que este producto es un producto con una gran capacidad para absorber la humedad.

Arena, sal y otros métodos para tener rosas liofilizadas

Arena

La arena nos puede facilitar la tarea de preservar las flores. Para ello, tenemos que poner arena en una caja y cubriremos la rosa con cuidado. Procuraremos que la zona del capullo quede ligeramente hacia arriba. Debemos poner la caja en un lugar lo más seco posible y deberemos esperar a que el tiempo haga su trabajo. Dependiendo de la humedad del ambiente, la rosa tardará más o menos en secarse. Habitualmente, en dos semanas conseguirás que la flor quede completamente seca.

Es importante controlarla de manera periódica y así sabremos cuándo está completamente seca. La arena actúa de la misma forma que el gel de sílice, consiguiendo absorber poco a poco la humedad con la que cuenta la flor.

Sal

Si hay un potente absorbente de humedad y que a la vez es un excelente conservante esa es la sal. Utilizaremos sal gruesa en un recipiente. Repetiremos el mismo proceso, es decir, crear una capa de uno o dos centímetros de sal y colocaremos la rosa encima. La dejaremos tantos días como sean necesarios para que la flor se seque por completo. Es una de las formas más sencillas y asequibles para conservar rosas. La sal, hará su trabajo y absorberá cualquier clase de humedad que pudiera tener la flor.

Sol

El sol es otro método para tener rosas liofilizadas, algo mucho más rápido y sencillo que los métodos anteriores. Si se vive en una zona donde haya mucho sol, la humedad se evaporará rápidamente. Solo debemos dejar la rosa expuesta al sol, éste hará la labor. El único problema es que además de la humedad, la rosa también perderá gran parte de su color.

Tener flores preservadas es mucho más fácil de lo que pensamos

El procedimiento es muy sencillo, tan solo hay que colocar todas las rosas que queramos disecar en una rejilla. Pondremos el horno a temperatura mínima y con la puerta entreabierta. Solo queremos que se sequen, no que se quemen. Debemos controlarlas cada poco porque si aplicamos demasiado calor, las hojas pueden secarse demasiado y caerse. Aproximadamente, en un par de horas, y dándoles la vuelta, las rosas estarán completamente secas.

El microondas es otro de nuestros aliados y es el método más rápido para conseguir nuestro objetivo. En un recipiente para microondas colocaremos una capa de gel de sílice y sobre ella, la rosa. Pondremos el microondas a temperatura mínima (700W) durante 3 minutos. Dejaremos que la rosa repose durante unas cuantas horas y lo que nos queda por hacer es retirarla y colgarla para que se airee durante dos o tres días en la terraza, por ejemplo.

Para conservar rosas hay un método clásico, prensándola entre diferentes hojas de un libro. Funciona muy bien con las rosas pequeñas. Hay que dejarlas entre las páginas del libro durante varias semanas antes de quitarlas de su lugar. No hay que olvidar de ponerlas entre dos cuartillas porque con la evaporación, puede que los pétalos manchen las hojas del libro. De esta forma nos libraremos de ese problema.