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Yony Hung, chef chino: "El mejor pollo frito no necesita huevo, se reboza con esta mezcla de maicena y se fríe 7 minutos"
Un truco de experto para que el pollo frito quede mucho más crujiente.
Más información: Rosa González, madre cocinera: "Para que el pollo frito quede más crujiente, el truco es rebozarlo así en harina".
- Total: 7 min
- Comensales: 2
Pocas preparaciones condensan tan bien el poder de 'la comida rica sin disculpas' como el pollo frito. Crujiente, salado, jugoso, grasiento en el mejor sentido, es uno de esos bocados que se reconocen en cualquier parte del mundo aunque el rebozado cambie, la marinada sea distinta o la salsa que lo acompaña tenga más azúcar, más chile o más ajo.
Más allá de variaciones, el pollo frito es un campo de juego técnico fascinante. Freír bien es una de las tareas más difíciles de la cocina, porque obliga a gestionar temperatura, humedad, almidones y proteínas en tiempos muy ajustados. El objetivo en este caso es una corteza crujiente que permanezca firme y un interior jugoso, cocinado pero no reseco.
La mayoría de recetas se mueven sobre unas cuantas ideas clave. La primera es el marinado, que puede ser seco (solo sal y especias) o húmedo (leche, yogur, ajo, hierbas...). Así, la sal penetra lentamente, sazona la carne y modifica su estructura proteica, ayudando a retener jugos. Cuando se usan lácteos, la acidez contribuye a ablandar ligeramente la carne y aporta un matiz lácteo al sabor.
Después está la capa exterior. Hay escuelas que defienden solo harina especiada; otras añaden maicena o fécula de patata para aumentar el crujiente, y muchas alternan fases de líquido y sólido (mojar el pollo en suero, pasarlo por harina, volver al suero, rebozarlo de nuevo, etc.) para lograr esa corteza 'rugosa' tan característica de algunas cadenas.
El pollo se fríe normalmente entre 160 y 180 ºC: demasiado frío chupa aceite y queda grasiento; demasiado caliente, se quema la corteza antes de que el interior se cocine. El reposo posterior, sobre rejilla, no sobre papel, es otro pequeño gesto crucial para que la humedad no ablande el rebozado.
Pollo frito estilo KFC
Yony Hung, conocido como "el chino venezolano", famoso en redes por compartir recetas de cocina y curiosidades de su vida en familia, ha publicado un vídeo donde revela todos sus secretos para elaborar un auténtico pollo frito estilo KFC. Él sigue el método de pasar varias veces el pollo por la mezcla líquida y la sólida y luego deja freír siete minutos. Tenéis todos los detalles a continuación.
Ingredientes
- Pechugas de pollo, 4 filetes
- Leche entera, 2 tazas
- Mantequilla, una pizca
- Paprika, 1 cucharada
- Ajo en polvo, 1 cucharada
- Sazonador al gusto
Para el rebozado seco
- Harina de trigo con levadura, 2 tazas
- Almidón de maíz o maicena, 2/3 de taza
- Paprika y ajo en polvo, 1 cucharada
Paso 1
Corta las pechugas en unas 10 tiras y colócalas en un bol grande con la leche, la mantequilla, la paprika y el ajo en polvo.
Paso 2
Remueve bien la mezcla con las propias manos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Luego déjalo marinar en la nevera mínimo media hora y hasta un día entero si quieres más sabor.
Paso 3
Mientras, mezcla los ingredientes secos en otro bol: la harina, la maicena, la paprika y el ajo en polvo. Con un batidor, remueve todo bien
Paso 4
Ahora saca las pechugas de la nevera y empieza a rebozarlas con la mezcla de harina, luego otra vez con la mezcla de leche, y una vez más con la harina (dos veces en la harina). Haz lo mismo con todas las pechugas.
Paso 5
Cuando hayas terminado, llévalas a freír en una sartén u olla con un aceite abundante que esté a unos 180 ºC. Deja que frían 7 minutos y sácalas del aceite.
Paso 6
Una vez fritas, termina la receta agregando un poco de sazonador al gusto por encima.
@lafamiliahung Hoy en Cocinando con humor te traemos una receta deliciosa y fácil de preparar, se trata del pollo frito estilo KFC hecho en casa. ¿Qué te pareció? 😍
♬ original sound - La familia Hung 🇨🇳🇻🇪🇺🇸
Acompañamientos
El pollo frito tipo KFC, tan crujiente, salado y graso, agradece sobre todo acompañamientos y bebidas que refresquen y limpien el paladar entre bocado y bocado.
Como guarniciones funcionan muy bien la ensalada de col, cremosa pero con un punto ácido, el clásico puré de patata con una salsa ligera, el maíz (en mazorca, a la parrilla o al vapor) y las patatas fritas bien crujientes.
También encajan muy bien ensaladas verdes con vinagretas cítricas o con mostaza, que aportan frescor y acidez para equilibrar la sensación grasa del rebozado.
En cuanto a bebidas, una cerveza lager clara y fría es el maridaje más fácil: limpia el paladar sin imponerse. Si el pollo está más especiado, una pale ale o una IPA suave, con amargor y notas cítricas, acompaña muy bien, y una cerveza de trigo aporta un punto de cereal y suavidad que armoniza con el empanado.
Si prefieres vino, los espumosos secos (Cava, Brut, Crémant, Prosecco seco) son ideales con frituras por su burbuja y su acidez, y entre los blancos convienen estilos frescos y vibrantes, con buena acidez y poca madera.
Sin alcohol, los refrescos cítricos, las cervezas sin o los tés fríos con limón y las limonadas caseras cumplen el mismo papel: gas y acidez para 'rascar' la grasa y que cada pieza de pollo entre como la primera.