Patri, cocinera, en un montaje de El Español

Patri, cocinera, en un montaje de El Español Lesyy iStock

Recetas

Patri, cocinera: "La ensaladilla más elegante del verano no lleva patatas, sino 1 ajo, 1 bote de garbanzos y 1 zanahoria"

La solución perfecta para disfrutar comiendo legumbres en verano y en menos de 10 minutos.

Más información: Los chefs españoles coinciden: "Para hacer la mejor ensaladilla rusa olvida la cebolla; mezcla 2 yemas con 100 g de atún"

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Que apriete el calor no debería ser excusa para arrinconar las legumbres hasta septiembre.

El problema es que, en cuanto sube el termómetro, el repertorio se reduce casi siempre a lo mismo: hummus, hummus y más hummus, hasta que uno ya no puede ni verlo.

Pero lo cierto es que, entre el guiso de cuchara que no apetece y el enésimo bote de garbanzos triturado, hay muchísimo terreno por explorar.

Entre ellas está esta ensaladilla de garbanzos de @patrimediolimon, un perfil dedicado a la cocina vegetal que comparte recetas veganas pensadas para el día a día.

Sin patata ni atún, pero rica en proteínas

La ensaladilla rusa que conocemos hoy tiene como base la patata y suele enriquecerse con atún o huevo que suman algo de proteína. En esta versión no hay ninguno de los tres.

En esta receta los garbanzos de bote son la base, aportan proteína vegetal y una buena dosis de fibra, sacian más y, como ya vienen cocidos, se prepara mucho más rápido que una ensaladilla convencional.

El aliño es una mayonesa sin huevo, una veganesa, como se conoce a las mayonesas que no tienen ingredientes de origen animal, que se emulsiona con leche de soja y se remata con una ajada para darle sabor al más puro estilo gallego.

Ingredientes

Para la ensaladilla

  • Garbanzos cocidos, 1 bote grande escurrido
  • Zanahoria rallada, 1 ud
  • Tomates secos en aceite, 5-6 unidades hidratados y picados
  • Cebolla morada, ½ ud
  • Aceitunas picadas, un puñado

Para la veganesa de ajo y pimentón

  • Aceite de girasol, 200 ml
  • Leche de soja, 100 ml, a temperatura ambiente
  • Zumo de limón, 1 cucharada
  • Sal, ½ cucharadita
  • Aceite de oliva, 3 cucharadas
  • Ajo, 1 diente laminado fino
  • Pimentón ahumado, 1 cucharadita

Paso 1

Escurrimos bien los garbanzos y los aplastamos con un tenedor, pero sin llegar a hacerlos puré. Añadimos la zanahoria rallada, el tomate seco picado, la cebolla morada picada y las aceitunas, mezclamos y reservamos.

Paso 2

En una sartén con las tres cucharadas de aceite de oliva, doramos el ajo laminado a fuego suave hasta que se dore ligeramente.

Paso 3

Apagamos el fuego, añadimos el pimentón ahumado y removemos fuera del calor para que no se queme ni amargue. Reservamos.

Paso 4

En el vaso de la batidora ponemos el aceite de girasol, la leche de soja a temperatura ambiente y el zumo de limón.

Paso 5

Trituramos primero a baja velocidad con la batidora apoyada en el fondo, sin moverla, y cuando empiece a emulsionar la subimos con movimientos suaves hasta lograr una salsa cremosa.

Paso 6

Incorporamos la sal y la ajada templada, y volvemos a triturar hasta integrarla. Quedará una mayonesa vegetal o veganesa de un bonito tono anaranjado.

Paso 7

Vertemos la veganesa sobre la mezcla de garbanzos y removemos bien. Refrigeramos un mínimo de media hora para que se asienten los sabores.

Paso 8

Para servirla bonita, la emplatamos con ayuda de un aro de emplatar y terminamos con algunas aceitunas en rodajas.

Otras formas de reinventar la ensaladilla este verano

Al final, la ensaladilla admite tantas versiones como neveras hay en agosto. A continuación, tienes algunas ideas para experimentar:

Ensaladilla con aguacate. Sustituye la mayonesa por aguacate triturado que aporta cremosidad natural y un verde muy vistoso, aunque conviene comerla en el día para que no se oxide.

Ensaladilla de alubias blancas. Solo hay que cambiar los garbanzos por alubias blancas, que resultan más suaves y cremosas, y el tomate seco por pimientos del piquillo troceados.

Ensaladilla con encurtidos. Un puñado de pepinillos, alcaparras o piparras picadas le da el punto ácido que despierta cualquier ensaladilla, además de ese contraste de texturas que resulta muy interesante.

Ensaladilla de coliflor asada. La coliflor asada en el horno y fría imita a la patata, aunque con menos densidad. Perfecta para una ensaladilla más ligera.