Albóndigas con tomate

Albóndigas con tomate iStock

Recetas

Los cocineros coinciden: "Las albóndigas más jugosas no llevan cebolla; usa 600 g de carne, ajo y 20 g de pan"

La clave para que las albóndigas queden jugosas no está en la salsa, sino en la masa. Los cocineros en España lo tienen muy claro.

Más información: Fray Ángel, fraile cocinero: "Para unas albóndigas más tiernas, el truco no es freírlas; es añadir 2 patatas y 3 huevos a la masa"

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Hay platos que nos asustan más por su fama de complicados que por su dificultad real.

Las albóndigas son uno de ellos. Mucha gente las descarta de su menú semanal porque cree que requieren mucho tiempo o que les van a quedar secas como pelotas de corcho.

La realidad es que, con una receta bien elegida, cualquiera puede preparar unas albóndigas ricas y jugosas. Y lo mejor es que congelan fenomenal. Si te pones, haz una buena cantidad.

Lo sabe bien el chef José Andrés, que en su programa Vamos a cocinar con José Andrés (RTVE) nos enseñó su receta hace ya unos cuantos años.

Y lo confirma fray Ángel Ramón, el fraile franciscano que se ha convertido en todo un fenómeno en YouTube con las recetas caseras que prepara en el Convento de Santo Espíritu en Valencia.

El truco de mezclar carnes

El primer error que comete la mayoría de la gente es usar solo carne de ternera pensando que, por ser más cara, le dará mejor resultado. Fray Ángel es tajante al respecto y sostiene que usar exclusivamente ternera produce una bola seca y difícil de tragar.

La solución, en la que coinciden ambos cocineros, es utilizar una mezcla a partes iguales de carne de cerdo y de ternera.

La carne de cerdo contiene grasa intramuscular, esa que se funde durante la cocción y mantiene la albóndiga húmeda por dentro. La ternera, por su parte, proporciona un sabor más intenso. El truco está en buscar el equilibrio.

José Andrés recomienda que la mezcla tenga al menos un 20 % de grasa; si se opta por carne más magra, conviene aumentar la cantidad de miga de pan.

El truco de la fécula

El segundo gran truco es incorporar fécula a la masa. La forma más clásica de hacerlo es la miga de pan duro remojada en leche, un recurso que José Andrés, fray Ángel y un buen número de abuelas en España emplean en sus recetas.

La miga actúa como una esponja que absorbe los jugos de la carne durante la cocción y los retiene transformándose en una masa cremosa y evitando que la albóndiga se reseque.

Pero fray Ángel va un paso más allá y añade también patata cocida a la mezcla, un ingrediente que aporta almidón extra y una textura que resulta todavía más jugosa.

El almidón de la patata cumple la misma función que el del pan, pero consigue generar una textura más suave, casi aterciopelada, en el interior de la albóndiga.

Ingredientes

Para las albóndigas

  • Carne picada 50 % cerdo y 50 % ternera, 600 g
  • Miga de pan duro, 20 g
  • Leche, 50 ml para remojar el pan
  • Ajo, 2 dientes
  • Huevo, 1 ud
  • Perejil fresco picado, 1 cucharada
  • Sal, cantidad necesaria
  • Pimienta negra molida, cantidad necesaria
  • Harina de trigo, cantidad necesaria
  • Aceite de oliva, cantidad necesaria

Para la salsa de tomate

  • Tomate triturado, 400 g
  • Cebolla, 1 ud mediana
  • Ajo, 1 diente
  • Pimentón dulce, ½ cucharadita
  • Vino blanco, 100 ml
  • Aceite de freír las albóndigas, 30 ml
  • Sal, cantidad necesaria
  • Azúcar, una pizca opcional para corregir acidez

Paso 1

Remoja la miga de pan en la leche durante unos cinco minutos hasta que se ablande y escúrrela ligeramente.

Paso 2

Mezcla la carne picada en un bol grande con la miga de pan escurrida, el huevo batido, el ajo muy picado, el perejil, la sal y la pimienta. Amasa con las manos hasta obtener una mezcla homogénea.

Paso 3

Forma las albóndigas del tamaño de una nuez grande con las manos ligeramente húmedas y pásalas por harina.

Paso 4

Calienta abundante aceite en una sartén y fríe las albóndigas a fuego medio hasta que estén doradas por fuera. No es necesario que se cocinen por dentro. Resérvalas.

Paso 5

Sofríe la cebolla picada fina en una cazuela con 30 ml del aceite de freír las albóndigas a fuego medio-bajo hasta que esté transparente. Añade el ajo picado y cocina un minuto más.

Paso 6

Añade el pimentón dulce, remueve rápidamente para que no se queme y vierte el vino blanco. Deja evaporar el alcohol un par de minutos.

Paso 7

Incorpora el tomate triturado, sazona con sal y, si el tomate resulta muy ácido, añade una pizca de azúcar. Deja cocinar la salsa unos diez minutos a fuego medio.

Paso 8

Coloca las albóndigas en la cazuela con la salsa, baja el fuego al mínimo y cocina todo junto durante 20-25 minutos con la cazuela tapada, removiendo con cuidado de vez en cuando.

Paso 9

Rectifica de sal y sirve las albóndigas bien calientes.

Para acompañar…

Estas albóndigas en salsa son muy versátiles. Funcionan bien con un puré de patatas casero, con patatas fritas cortadas en dados pequeños o con arroz blanco, que absorbe la salsa de maravilla.

También se pueden servir con pasta cocida, al estilo de fray Ángel o, simplemente, con un buen trozo de pan de hogaza para mojar en la salsa.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar solo carne de ternera? Poder, puedes, pero el resultado será más seco. La grasa del cerdo es la que mantiene la jugosidad. Si no consumes cerdo, sustituye por cordero o añade más miga de pan remojada para compensar.

¿Es mejor freír las albóndigas o cocerlas directamente en la salsa? Freírlas antes les da una costra dorada que aporta sabor y ayuda a que mantengan la forma en el guiso.

Sin embargo, fray Ángel las guisa directamente en la salsa sin freír, una técnica habitual en Italia con la que se obtienen albóndigas más tiernas y algo más ligeras. Ambos métodos funcionan bien.

¿Cuánto tiempo se pueden congelar las albóndigas? Una vez cocinadas, las albóndigas con su salsa aguantan perfectamente tres meses en el congelador en un recipiente hermético. Descongélalas en la nevera la noche anterior y caliéntalas a fuego suave.

¿Se puede sustituir el pan por otra fécula? Sí. La patata cocida y chafada es una alternativa excelente, como hace fray Ángel. También puedes usar copos de avena finos o incluso arroz cocido triturado.

¿Por qué no se pone cebolla en la masa? La cebolla cruda suelta mucha agua al cocinarse, lo que puede hacer que la albóndiga se deshaga o quede con una textura irregular. El ajo es suficiente para dar sabor. También les puedes dar tu toque con especias que te gusten.