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Marcos Serén, chef gallego: "Un buen guiso con guisantes de bote lleva 100 ml de vino blanco y 250 ml de caldo de pollo"
Una receta casera fácil y rápida.
Más información: Paula Casado (35), chef, lo tiene claro: "Para unos guisantes de 10, la clave es hervirlos con mucha sal".
- Comensales: 4
Los guisantes de bote son uno de esos productos 'salvavidas' que puedes dejar en la despensa y olvidarte de ellos hasta que los necesites. Están listos en segundos, no requieren planificación y permiten añadir proteína vegetal a un plato casi sin esfuerzo.
Como contrapartida, arrastran el prejuicio de 'guarnición triste' asociado a menestras recocidas y ensaladillas de trinchera, además de la eterna discusión sobre el exceso de sal. También hay matices de calidad: marcas y gamas 'extrafinas' suelen trabajar calibres pequeños, texturas más homogéneas y un punto de cocción algo más respetuoso, mientras que referencias más baratas presentan granos más harinosos o pieles separadas.
La clave para dignificar el guisante de bote está en tratarlo como ingrediente, no como relleno. Un primer gesto técnico es escurrir y enjuagar con suavidad, para reducir sal y eliminar el sabor de líquido de gobierno, antes de incorporarlo al plato al final de la cocción, solo el tiempo justo para calentarlo.
Así pues, fácilmente pueden formar parte de salteados 'exprés' con sofrito, jamón o panceta, cremas y purés, o ensaladas templadas con otros vegetales de despensa como zanahoria, maíz o encurtidos.
Guiso de guisantes de Marcos Serén
El cocinero gallego Marcos Serén, conocido en redes como @chefmspin.recetas, propone usar los guisantes para hacer un guiso con chorizo y jamón. "Un guiso tradicional lleno de sabor, perfecto para el menú semanal. Con patatas, chorizo y jamón, este plato queda reconfortante y listo en muy poco tiempo", asegura. Todos los detalles de la receta, justo a continuación.
Ingredientes
- Guisantes, 500 g
- Cebolla, 80 g
- Pimiento rojo, 40 g
- Ajo, 20 g
- Chorizo, 100 g
- Jamón, 100 g
- Patatas, 500 g
- Salsa de tomate, 80 ml
- Vino blanco, 100 ml
- Caldo de pollo, 250 ml
- Aceite de oliva y sal, al gusto
Paso 1
En una sartén con aceite de oliva pocha el ajo, la cebolla y el pimiento con una pizca de sal.
Paso 2
Cuando la verdura esté tierna añade el jamón y el chorizo y rehoga unos minutos.
Paso 3
Incorpora el vino blanco y deja evaporar el alcohol.
Paso 4
Añade la salsa de tomate y las patatas en dados y mezcla bien.
Paso 5
Incorpora los guisantes y cubre con el caldo de pollo.
Paso 6
Cocina a fuego medio unos 10-12 minutos hasta que las patatas estén tiernas.
Paso 7
Rectifica de sal y sirve caliente.
Marcos recomienda no cortar las patatas muy grandes para que se cocinen al mismo tiempo que los guisantes. Además, asegura que también puede hacerse el guiso sólo con jamón para una versión más ligera. Y si quieres un resultado aún más espectacular, sugiere acompañarlo con un huevo escalfado.
Valor nutricional de los guisantes
Aunque solemos tratarlos como verdura, los guisantes son leguminosas y su composición lo refleja: rondan los 4-6 g de proteína por cada 100 g de producto escurrido, con unos 10-14 g de hidratos de carbono y apenas grasa. Aportan alrededor de 68-80 kcal por 100 g, con unos 5 g de fibra, lo que los convierte en un acompañamiento relativamente saciante y con impacto positivo en tránsito intestinal y microbiota.
En cuanto a micronutrientes, destacan por su contenido en vitaminas del grupo A y C, algo de K y folatos, así como minerales como hierro, fósforo, potasio y magnesio, aunque parte de la vitamina C se reduce por el calor del enlatado. El reverso de la lata suele ser el sodio añadido: según tablas y fichas técnicas, la sal oscila en torno a 0,5 g por 100 g, por lo que escurrir y enjuagar puede reducir el contenido de sodio hasta un 40%