Al cordobés José Luis Mantas le diagnosticaron glioma de bajo grado cuando tenía 42 años.

Al cordobés José Luis Mantas le diagnosticaron glioma de bajo grado cuando tenía 42 años. Cedida

Salud

José Luis Mantas, enfermo de cáncer cerebral: "La primera señal llegó en el cumpleaños de mi hijo pequeño"

El 90% de los pacientes afectados por el glioma que sufre este cordobés debuta con crisis epiléptica como primera alarma.

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P. G. Santos
Publicada
Las claves

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José Luis Mantas fue diagnosticado con un glioma cerebral tras sufrir una crisis epiléptica en el cumpleaños de su hijo pequeño.

El cáncer cerebral afecta a unas 9.000 personas cada año en España y suele manifestarse primero con crisis epilépticas repentinas.

Tras cirugía, quimioterapia y radioterapia, Mantas lidera la asociación ASTUCE Spain, denunciando la falta de acceso a tratamientos innovadores en España.

Su experiencia destaca el impacto del cáncer cerebral no solo en el paciente, sino también en su familia, y la importancia del apoyo psicológico y la investigación científica.

"La primera señal llegó en el cumpleaños de mi hijo pequeño". Así recuerda José Luis Mantas el trágico episodio en el que, sosteniendo a su hijo pequeño en la piscina, sufrió una violenta crisis epiléptica que cambió su vida.

El susto inicial fue totalmente dramático. Tras acudir a urgencias y encadenar varias convulsiones, despertó en una camilla hospitalaria rodeado de médicos. Allí escuchó las palabras que nadie desea oír: padecía un glioma de bajo grado, un tumor cerebral.

En España se estiman 9.000 nuevos casos anuales de este cáncer cerebral. Pese a ser considerado de bajo grado, su riesgo de recaída es elevado a largo plazo. José Luis se dio cuenta de que nada sería igual jamás.

Su gran pasión profesional era la circulación de trenes, una labor de alta responsabilidad. Sin embargo, debido a la fuerte medicación y a la disminución de agilidad mental, tuvo que abandonar su puesto para reconvertirse ahora en formador laboral.

Llevar una lucha activa

El tratamiento oncológico no se hizo esperar. Apenas un mes después del diagnóstico inicial, fue sometido a una compleja cirugía. Luego llegaron las sesiones de quimioterapia y radioterapia, marcando un camino de resiliencia constante para él y su familia.

La enfermedad golpeó fuerte, pero José Luis decidió luchar activamente por otros pacientes. Como presidente de ASTUCE Spain, denuncia hoy la falta de acceso equitativo a terapias innovadoras como los campos eléctricos, que podrían mejorar notablemente la supervivencia general.

Actualmente, los tumores cerebrales reciben escaso apoyo pese a su gravedad extrema. En España, los pacientes luchan contrarreloj para conseguir tratamientos que ya son estándares en otros países vecinos, enfrentándose a una burocracia que a menudo resulta muy letal.

Mantas destaca la importancia de identificar los síntomas tempranos de esta patología. En el 90% de los casos, una crisis epiléptica repentina es la primera señal de alarma que avisa sobre la presencia de un posible glioma.

A día de hoy, José Luis se mantiene estable y en remisión clínica. Su vida está marcada por las revisiones periódicas y las resonancias magnéticas cada seis meses. Toma antiepilépticos diariamente para evitar que aquellas terribles convulsiones regresen jamás.

El objetivo de su asociación es claro y ambicioso: lograr cronificar la enfermedad. Buscan que los nuevos fármacos y cirugías más precisas permitan a los afectados convivir con el cáncer cerebral, manteniendo siempre una calidad de vida digna suficiente.

La investigación científica es el único camino hacia la esperanza real. Proyectos como OligoSpain en Córdoba trabajan incansablemente para entender mejor la biología del oligodendroglioma. José Luis insiste en que muchas veces no valoramos la suerte que tenemos diariamente.

Su testimonio sirve para visibilizar una realidad oculta tras las estadísticas médicas. El cáncer cerebral no solo afecta al paciente, sino que impacta de manera brutal en todo su entorno familiar, exigiendo un apoyo psicológico que sea siempre accesible.

José Luis Mantas continúa su incansable labor de concienciación social. Sabe que cada avance científico cuenta en esta carrera de fondo contra el tumor. Su mayor deseo es seguir estable para ver crecer a su pequeño hijo tranquilamente.