Un 'blister' de paracetamol.

Un 'blister' de paracetamol.

Salud Farmacología

Estos son los riesgos de abusar del paracetamol, el segundo fármaco más vendido en España

El uso frecuente del paracetamol puede tener consecuencias en la salud e incluso provocar la muerte. 

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El paracetamol es un medicamento que solemos tener todos, o casi todos, en nuestro botiquín casero particular. Incluso, no es de extrañar llevarlo dentro de nuestros bolsos y carteras a diario o que sea uno de los fármacos imprescindibles en nuestros viajes y vacaciones. Para cualquier dolor (leve) que podamos tener, no es raro ni inusual echar mano de este analgésico tan común. Sin embargo, debemos actuar con cuidado y tener en cuenta los riesgos: abusar del paracetamol o tomarlo de forma frecuente y continuada puede tener graves consecuencias para nuestra salud.

"Según los datos publicados en el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2017 (publicado el 21 de diciembre de 2018), nos encontramos que el paracetamol es el segundo principio activo de mayor consumo en España", expone a EL ESPAÑOL Juan Gabriel García Ballesteros, coordinador del Grupo de Trabajo de Gestión del Medicamento, Inercia Clínica y Seguridad del Paciente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).

Así, el primer principio activo más vendido en España es el omeprazol, seguido del paracetamol y de la simvastatina (fármaco utilizado para disminuir los niveles de colesterol en sangre). Igualmente, añade el doctor, este dato también se ve refrendado si se evalúan los grupos farmacológicos de mayor consumo en España, siendo éstos los analgésicos, entre los cuales incluiríamos al paracetamol.

Problemas en el hígado, úlceras e incluso, la muerte súbita

El paracetamol es un analgésico y antitérmico que está indicado sobre todo para dolores de cabeza, fiebres leves y moderadas o malestar en general. Sin embargo, su eficacia, según diferentes estudios, no ha sido demostrada ni en el tratamiento de la gripe ni en el de los dolores de espalda.

Como con cualquier medicamento, es importante no superar la dosis recomendada y no hacer un mal uso. El paracetamol y los demás fármacos son seguros y eficaces en sus dosis recomendadas, que en el caso del paracetamol no debe superar los 4g/día. En este artículo te explicamos los usos y desusos de este medicamento.

En la actualidad, desde el pasado mes de febrero el paracetamol de 1g ya no se puede comprar sin receta médica.

"Con la entrada en vigor el pasado febrero del Sistema Español de Verificación del Medicamento, todos los fármacos tienen en sus envases un código QR con el que quedarán registrados tras su venta. Este sistema lo único que hace es evitar que puedan dispensarse medicamentos como el ibuprofeno de 600 mg o el paracetamol 1g sin receta médica, es decir, cumplir con la legislación actualmente vigente", explica García Ballesteros. Esta nueva regulación, añade, no se aplica a medicamentos que no precisan de receta médica como el paracetamol de 500 o 650mg.

Uno de los principales riesgos de abusar demasiado de este fármaco o bien no hacer un uso responsable de él es que puede causar problemas en el hígado. Según explica la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), el paracetamol es un fármaco seguro siempre que se administre en las dosis terapéuticas recomendadas.  Sin embargo, si se consume a dosis mayores de las que se suelen recomendar podría ser tóxico para el hígado: "Cuando se consume el paracetamol a dosis demasiado altas, se producen también una gran cantidad de sustancias tóxicas que el hígado no puede depurar, ocasionándose así el daño en el propio hígado", explica en su web.

"Medicamentos aparentemente inocuos como el paracetamol pueden tener importantes riesgos para la salud de los pacientes. El paracetamol en cantidades excesivas puede provocar la muerte", afirma García Ballesteros. De este modo, un estudio publicado hace ya cuatro años en la revista Annals of the Rheumatic Diseases concluía que tomar paracetamol de manera continuada podría aumentar hasta un 50% las probabilidades de tener una úlcera, un 68% más las de padecer un infarto o incluso, un ictus y hasta un 63% más de posibilidades de muerte súbita.

Según explica García Ballesteros, el mayor riesgo del paracetamol son las posibles intoxicaciones. "Las toxicidad se produce fundamentalmente en el hígado, siendo dosis-dependiente. Las intoxicaciones suelen producirse por ingesta masiva de carácter voluntario en intentos de suicidio, o menos frecuentemente por sobredosis en hepatópatas, alcohólicos y desnutridos que lo toman de forma crónica".

Las dosis consideradas tóxicas de paracetamol en toma única, añade este profesional son las siguientes: "7.5g en pacientes etílicos, hepatópatas o malnutridos o 10 g en pacientes sanos; dosis de 20-25 g en toma única pueden ser letales. En niños menores de 12 años dosis 40 mg/kg ingeridos en 24 horas son también consideradas tóxicas. Las intoxicaciones por paracetamol en los casos más graves puede evolucionar a una insuficiencia hepática fulminante con coma, sangrado y en ocasiones la muerte".

Autocuidado sí, automedicación no

No es raro que de vez en cuando, por ejemplo si nos duele un poco la cabeza, nos tomemos algún fármaco ya conocido por nosotros, que hayamos usado en otras situaciones para los mismos fines. Que de alguna forma, nos autocuidemos.

García Ballesteros se muestra favorable a los autocuidados de los pacientes en los procesos menores. Es decir "utilizar los medicamentos en las mismas dosis, para las mismas indicaciones y durante el tiempo indicado que previamente le ha indicado un médico". Pero, por supuesto, no es favorable a la automedicación. Autocuidado y automedicación son dos cosas bien diferentes.

"La automedicación es utilizar un medicamento en cantidad, circunstancias o indicaciones diferentes a como se ha recomendado por un médico, lo cual conlleva siempre riesgos para los pacientes", explica. Por tanto, el doctor insiste en que, en procesos menores, se pueden utilizar "si es necesario medicamentos ya prescritos previamente al paciente y siempre que se repitan las mismas condiciones". "Autocuidado sí, automedicación no", afirma.

"Vivimos en una sociedad excesivamente medicalizada. Creemos que existe una píldora para cada enfermedad. Eso nos lleva a medicalizar en exceso, en ocasiones, procesos menores o transitorios, que la propia persona con un mínimo de cuidados o con la paciencia necesaria es capaz de superar", explica. Si creemos que precisamos el uso de un medicamento, "la clave es utilizarlo en base a una información correcta y de calidad; revisar siempre el prospecto de cada medicamento, donde aparece información fiable", concluye.