Aunque desconocido, el naproxeno está en muchos botiquines.

Aunque desconocido, el naproxeno está en muchos botiquines.

Salud Medicina

Así es el naproxeno, el 'primo' pequeño y poco conocido del ibuprofeno

Aunque ambos medicamentos son parecidos, el naproxeno es especialmente útil para el dolor de regla. 

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Entre los fármacos antiinflamatorios y analgésicos el paracetamol y el ibuprofeno continúan siendo los más usados y conocidos aunque, según las estadísticas disponibles, el analgésico más comprado en España sigue siendo el metamizol en su conocida marca Nolotil.

Cada fármaco tiene sus particularidades, y no todos los antiinflamatorios son iguales. Entre ellos, el ibuprofeno es el más conocido, pero no es el único. Tiene algunos primos menos conocidos, pero no por ello menos efectivos. Aunque, al ser de la misma familia, los efectos beneficiosos y efectos adversos son similares. Entre estos fármacos relacionados está el naproxeno, un fármaco antiinflamatorio no esteroideo o AINE, el color de cuyos comprimidos varía según la marca del fabricante (más de 10 laboratorios lo comercializan sólo en nuestro país).

El naproxeno, igual que el ibuprofeno, deriva del ácido fenilpropiónico, y tiene una estructura química muy similar (aunque diferente) al ibuprofeno. De hecho, son de la misma familia farmacológica, por lo que sus efectos son similares, aunque el naproxeno no suele ser un fármaco de primera línea de uso.

Diferencias farmacocinéticas

Las diferencias entre ambos compuestos se objetivan a nivel farmacocinético, aunque no en cuanto a su acción farmacológica. Es decir, existen diferencias en cuando a absorción del fármaco y su eliminación, pero en cuanto a los efectos que se sienten al tomarlo (y sus potenciales reacciones adversas), tanto ibuprofeno como naproxeno son bastante parecidos.

Ambos fármacos tienen una acción contra el dolor, la fiebre y la inflamación. En el caso del naproxeno, se considera un fármaco antiinflamatorio de potencia moderada. Se absorbe por vía oral, pero no existe en forma intramuscular ni intravenosa. Si bien es cierto que los alimentos reducen su absorción, siempre debe tomarse tras consumir algún tipo de alimento, pues dichos alimentos solo afectan a la velocidad de absorción pero no a la cantidad de fármaco absorbido como tal.

El naproxeno se metaboliza en el hígado, y se elimina por completo por la orina. De la misma forma que sucede con los antiinflamatorios en general, no está recomendado su uso en individuos que sufren algún tipo de enfermedad hepática, renal o gastrointestinal. Además, el naproxeno sódico no debería tomarse en aquellos individuos que, por cualquier razón, deban reducir su ingesta de sodio.

El naproxeno en especial está indicado en dolores agudos leves o moderados. Habitualmente se toma en pauta de 500 o 550 mg cada 12 horas, pero su dosis máxima diaria puede ser hasta 1.500 mg (es decir, 500 mg cada 8 horas). Existen casos puntuales, como los dolores secundarios a la gota o crisis de ácido úrico elevado a nivel articular, donde es posible tomar hasta 750 mg de naproxeno de una sola vez (un comprimido y medio), pero habitualmente se suelen tomar solo dosis de 500 mg de una sola vez.

En el caso de embarazo, tanto el ibuprofeno como el naproxeno y sus otros derivados están contraindicados, siendo el paracetamol el analgésico de elección.

Lo mejor para el dolor menstrual

Como curiosidad final, el naproxeno parece funcionar significativamente bien en los casos de dismenorrea o dolor de regla, y es el único antiinflamatorio que puede pautarse con relativa seguridad en individuos que sufren hipertensión y llevan tratamiento para dicha enfermedad. Habitualmente los antiinflamatorios están contraindicados en este caso, dado su potencial para empeorar el control tensional, pero el naproxeno es el antiinflamatorio "menos malo" en dichos casos, siempre en pauta de 500 mg cada 12 horas, y con un máximo de 5 días. 

Aún así, los antiinflamatorios en general, consumidos a largo plazo, han demostrado como efectos adversos poder irritar el sistema gastrointestinal y dañar tanto el hígado como los riñones. Las úlceras gástricas y hemorragias secundarias al consumo de antiinflamatorios son cada vez más prevalentes, por lo que es aconsejable tomar cualquier tipo de antiinflamatorio siempre bajo prescripción médica, y cuanto menos mejor.