Los cirujanos durante la operación.

Los cirujanos durante la operación. Quironsalud.

Salud Neurocirugía

Así se extrae un tumor del cerebro a través de la nariz: el milagro de la cirugía

La cirugía a través de los orificios naturales del cuerpo toma cada vez más protagonismo, ayudada por la tecnología y la punta y la colaboración médica interdisciplinar.

Tener un tumor en el cerebro es una noticia que nadie quiere recibir. No sólo por el pronóstico que a menudo acompaña a esa dolencia, sino por la dificultad de su abordaje. Incluso cuando se trata de un tumor benigno, el paciente se suele tener que enfrentar a una cirugía compleja, larga y aparatosa o, al menos, era la norma hasta hace muy poco tiempo. 

Sin embargo, algo está cambiando en los últimos años en el tratamiento de este grupo de patologías. La vía transesfenoidal implica utilizar dos orificios naturales del cuerpo, los de la nariz, para extirpar con endoscopia tumores en este importante órgano. 

Los afectados por tumores en la hipófisis, una glándula situada "justo en el centro del cráneo", como explica a EL ESPAÑOL el jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario Quironsalud de Madrid, Carlos Ruiz Escudero, son de los más beneficiados por este tipo de cirugía, de la que se llevan a cabo en el centro madrileño más de 20 cada año

Extracción de un tumor en la hipófisis por la nariz.

Los tumores en la hipófisis se suelen manifestar con problemas de visión o por problemas asociados a alteraciones en la secreción de importantes hormonas. Hace apenas unos años, extraerlos era un proceso aparatoso. "Se levantaba el labio superior, se entraba a través de la mucosa y, de alguna forma, no se tenía en cuenta la nariz, que es un órgano muy importante", comenta Ruiz. 

Para llevar a cabo esta cirugía hay dos parámetros clave; en primer lugar, la tecnología, ya que los médicos utilizan un neuronavegador que ayuda a los cirujanos a conocer con exactitud en qué punto de la anatomía del paciente se encuentran en cada momento. En segundo, la colaboración interdisciplinar, ya que neurocirujanos y otorrinos trabajan mano a mano para hacer la operación mucho más cómoda para el paciente. 

"Con este tipo de cirugía, que se lleva a cabo con anestesia general, el enfermo sólo pasa entre tres y cinco días en el hospital, básicamente hasta que se le retira con éxito el taponamiento de las vías nasales establecido después de la operación", subraya el experto. 

No sólo los habitualmente benignos tumores de hipófisis se extirpan a través de los agujeros de la nariz. Según señala el otorrinolaringólogo, por esta vía también se han sacado tumores malignos como gliomas. "Todo depende del tamaño y de la situación", apunta. 

Además, no todo está dicho con respecto a esta forma de operar. "La nariz es una puerta al cerebro que se está descubriendo, todavía no sabemos hasta dónde se va a llegar", concluye el especialista.