Escena de la película '50 sombras liberadas'.

Escena de la película '50 sombras liberadas'.

Salud Psicología

Del 'fisting' al sexo oral: estas son las posturas sexuales más peligrosas

No es necesario recurrir al sadomasoquismo para sufrir lesiones durante el sexo, algunas prácticas aparentemente inocuas también tienen su riesgo. 

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A unos meses del estreno de la última entrega de 50 sombras de Grey en las carteleras de los cines españoles, el fenómeno mediático ya ha comenzado a abrirse paso con la reciente emisión de su primera parte en televisión.

Y como ocurrió en anteriores ocasiones, la famosa cinta podría despertar el interés de algunas parejas por probar nuevas prácticas sexuales, a veces con dolorosos resultados.

Pero no es necesario recurrir al sadomasoquismo para tener accidentes durante el sexo. De hecho, a veces las prácticas más comunes son las que más lesiones causan, como explican en un artículo recientemente publicado en la página IFL Science, en la que realizan una recopilación de las actividades sexuales más peligrosas, de menor a mayor riesgo.

Sexo oral

A veces el ímpetu del momento puede soltar los dientes, causando alguna pequeña herida. No suele ser especialmente común ni preocupante, pero sí que hay algo de riesgo. Todo eso sin tener en cuenta la posibilidad de contraer enfermedades de transmisión sexual por no tomar las mismas precauciones que durante el coito.

Uso de juguetes sexuales u objetos

Según un análisis publicado en la revista Sexual Medicine Reviews, la gran mayoría de visitas a urgencias a causa de la inserción de objetos extraños en la uretra se debe a prácticas sexuales, en soledad o en compañía.

También se señala que a veces causan daños considerables de índole muy variada, por lo que cada caso es único y debe tratarse de forma diferente.

La postura de la vaquera

En esta postura la mujer se sitúa a horcajadas sobre el hombre, ya sea de frente o de espaldas hacia él. Al tener ella buena parte del control, es más fácil que se produzcan las temidas fracturas de pene, ya que el hombre tiene menos margen de reacción al percibir el daño.

En cuanto a la frecuencia con la que esta postura es responsable de fracturas, la respuesta no está clara, ya que diferentes estudios dan respuestas muy diferentes. Por ejemplo, en un estudio de este año publicado en International Journal of Impotence Research se aboga por un 10% de los casos, mientras que en otro estudio de Advances in Urology se defiende una cifra mucho más elevada, del 50%.

La masturbación

Aproximadamente un 18% de las fracturas de pene tienen lugar durante la masturbación. Curiosamente, no sólo tienen lugar con la búsqueda del orgasmo, sino que también se han reportado casos al intentar manipular al pene para bajar una erección.   

El misionero

Para muchos es la postura más aburrida, para otros la más segura, pero ninguna de las dos cosas sería totalmente cierta, ya que el estudio de 2017 sitúa un 26% de los casos de fractura en torno a esta postura.

A pesar de que en este momento los hombres son los que dominan el movimiento, pudiendo prevenir las fracturas, el vigor con el que lo hacen podría generar traumatismo sobre el pene, con todo lo que eso conlleva.

El perrito

Los dos estudios planteados sitúan en los escalones más altos a la postura del perrito, tanto vaginal como anal.

Aproximadamente un 40% de los casos de fractura de pene tendrían lugar realizando el perrito, aunque de todos ellos sólo el 33% serían casos de homosexuales, frente a un 67% de heterosexuales.

El fisting

Ésta sería una actividad mucho menos convencional que las anteriores, pero mucho más traumática.

Consiste en la introducción de la mano o parte del brazo en el recto o la vagina. Es mucho más común en varones homosexuales, aunque también se conocen casos en parejas heterosexuales, con un peligro muy similar.

Según una revisión de 14 estudios realizada en Journal of Forensic and Legal Medicine, el 22% de los casos de fisting terminan con lesiones en la zona genital o anal más externa, mientras que se detectan lesiones internas en prácticamente todos los casos.

Queda claro, por lo tanto, que ésta es la práctica más peligrosa de todas las que se pueden realizar, según el listado publicado por la web estadounidense.