El entrenador del Sevilla, Eduardo Berizzo.

El entrenador del Sevilla, Eduardo Berizzo. Raúl Caro Cadenas EFE

Salud

El cáncer de próstata como el de Berizzo: más común en mayores y sin 'quimio'

Es el tumor maligno que más frecuentemente se diagnostica en los varones, pero las tasas de supervivencia se acercan al 90%. 

Noticias relacionadas

Además de Eduardo Berizzo, se calcula que alrededor de 33.369 personas serán diagnosticadas con cáncer de próstata este año, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Aunque sufrir un cáncer nunca es una buena noticia, el de próstata es de los que mejor pronóstico tienen, con una supervivencia superior al 85%, según explica a EL ESPAÑOL el urólogo del Lyx Instituto de Urología y del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, Juan Ignacio Martínez Salamanca. 

Lo único que puede llamar algo la atención del caso del entrenador -que comunicó su diagnóstico al equipo en el descanso e hizo, de alguna forma, que estos remontaran un 0-3 adverso frente al Liverpool, que acabaron empatando- es su edad, sólo 48 años. 

"Es un tumor más frecuente en la quinta y sexta década de la vida, pero tampoco es extraño encontrarnos diagnósticos a esta edad, sobre todo por las pruebas del PSA", comenta Martínez. La medición de los niveles de esta hormona es lo que puede hacer sospechar de la existencia de un tumor, aunque ésta no suele analizarse hasta una edad más avanzada. "Las cosas cambian en personas con antecedentes familiares", añade el urólogo. 

Poco se sabe sobre el pronóstico concreto del entrenador del equipo sevillano. En el parte médico que ha colgado el club en su web, se confirma el diagnóstico: adenocarcinoma de próstata y no se habla nada sobre el tratamiento que "los exámenes futuros permitirán decidir". 

Según el experto consultado por EL ESPAÑOL -que obviamente declina hablar del caso concreto- las opciones terapéuticas variarán según la agresividad del tumor. "Ésta se determina con el índice Gleason, un parámetro que se desarrolló hace 60 años y que define muy bien lo agresivo de un cáncer de próstata". Éste, que se obtiene sumando dos factores que van del 3 al 5 y que puede por tanto oscilar entre 6 y 10, determina también el pronóstico. "Seis sería de bajo riesgo, siete de intermedio y entre ocho y diez, alto, siendo esta última cifra indicadora de un tumor muy agresivo", relata Martínez. 

Entre las posibilidades de tratamiento, el especialista destaca cuatro: la vigilancia activa -"algunos tumores acaban no siendo agresivos y sólo hay que controlarlos para ver si cambian su comportamiento"-, la cirugía -que consiste en la extirpación de la glándula prostática-, la radioterapia y la terapia focal -que son diversas técnicas guiadas por resonancia magnética y que aplican calor o frío en la lesión-. Lo que no suele requerir el cáncer de próstata, al menos el no metastásico, es quimioterapia

Las distintas opciones afectan de una forma u otra a la calidad de vida, siendo ésta última la que menos trastornos ocasiona, frente a la cirugía y la radioterapia, que sí pueden afectar más. "En cualquier caso el mensaje es que el tratamiento debe ser personalizado e individualizado", señala Martínez Salamanca. 

Al urólogo no le extraña en ningún caso que Berizzo haya seguido entrenando a su equipo una vez conocido el diagnóstico. "En la gran mayoría de los casos, este cáncer se detecta en fase asintomática, habrá que ver qué pasa cuando comience el tratamiento que escojan sus médicos", concluye.