Fachada principal de la nueva sede.

Fachada principal de la nueva sede. Clínica Universidad de Navarra

Salud Hospitales

La Clínica de Navarra llega a Madrid en 'son de paz': "No venimos a por nadie"

El centro hospitalario privado abre su segunda sede en la capital, con más de 500 profesionales y centrado en seis áreas terapéuticas. 

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La Clínica Universidad de Navarra ya no hace tanto honor a su nombre. El centro médico privado ya no está sólo en Pamplona, sino que tiene nueva sede, que está en Madrid y que es, según sus responsables, casi un clon de la original. "No va a haber diferencia", dijo su director médico, Jesús San Miguel, a EL ESPAÑOL en una entrevista reciente. 

El nuevo centro, que es  el primer hospital privado propiedad de una universidad y del Opus Dei que abre en Madrid, llega a la capital en son de paz. "No venimos a competir por una cuota de mercado relativamente pequeña, venimos a colaborar con las instituciones públicas y privadas, con la industria, con las universidades... queremos generar conocimiento", explicaba en la presentación a la prensa su director general, José Andrés Gómez. 

El responsable del centro habló de las características diferenciadores de la Clínica Universidad de Navarra (CUN) frente a otros hospitales privados, aunque no dudó en alabar tanto a los otros centros no públicos de la capital como a la sanidad madrileña en sí, a la que calificó como "una de las mejores". ¿Quizás un guiño para futuros conciertos? "Nosotros no los buscamos; hemos informado a la Consejería y dependerá de las necesidades; arrancamos sin conciertos, pero abiertos a ellos". "Nos ilusionaría", explicó por su parte el director médico de la CUN, Jesús San Miguel, aunque ahora mismo "no toca", según Gómez. 

Pero el centro tampoco será exclusivamente para pacientes que paguen por cada procedimiento de las 46 especialidades médicas con las que contará el hospital: la CUN ha firmado acuerdos con varias aseguradoras médicas, entre las que señalan el propio seguro de la CUN, Acunsa y otras como Mapfre, DKV, Sanitas, Cosalud, Cigna y Nueva Mutua Sanitaria. 

Como si se tratara de un equipo de fútbol en temporada de fichajes, la nueva sede ha desplegado sus encantos para atraer a profesionales de otros hospitales públicos y privados, tanto de España como del extranjero. Se trata, además, de fichajes particulares: los médicos e investigadores no pueden compaginar su labor en la CUN con ningún otro sitio. La exclusividad es marca de la casa y así lo saben todos los que han firmado con ellos. 

El Hospital Gregorio Marañón y el Doce de Octubre, por poner sólo dos ejemplos, han sufrido el robo voluntario de dos profesionales de amplia trayectoria en la sanidad madrileña: Felipe Calvo y José Manuel Moreno Villares. De fuera de nuestras fronteras se ha trasladado la reumatóloga María José Cuadrado, que ha pasado 20 años trabajando como consultora en el Guys and St. Thomas Hospital de Londres

Todos ellos empezarán en breve a pasar consulta en las novísimas instalaciones de la nueva sede, aunque aún no se sabe la fecha concreta. Sí se ha explicado que el próximo 21 de noviembre se iniciará el traslado de un policlínico de la CUN que llevaba varios años en Madrid. A partir de ahí, habrá un despliegue progresivo de servicios: primero las consultas, después los laboratorios, los quirófanos, el área de hospitalización y las urgencias. "Esperamos que para primeros de año esté todo en marcha", comenta Gómez. 

Respecto a las áreas de interés preferente de CUN Madrid, los responsables señalan que habrá seis: oncología, área de salud de la mujer y pediatría, área de cirugía avanzada, cardiovascular, traumatología y medicina del deporte -dirigida por cierto por el jefe de los servicios médicos del Club Atlético de Madrid, José María Villalón-y la unidad de chequeos y medicina preventiva.

La directora de la sede de Madrid, la oncóloga de la CUN Esperanza Lozano, habló con especial ilusión del área de la mujer, donde se prestará destacada atención al cáncer de ovario -cuyo pronóstico no es muy halagüeño si no se  detecta pronto- y también a problemas de fertilidad, aunque en este caso con una peculiaridad acorde al ideario del centro. "No se realizará manipulación embrionaria [la iglesia católica está oficialmente en contra de la fecundación in vitro], pero se efectuarán procedimientos para que las pacientes oncológicas puedan tener hijos tras su tratamiento", explicó Lozano sin especificarlos.