Bimba Bosé fue una modelo de éxito internacional

Bimba Bosé fue una modelo de éxito internacional

Salud Adiós a un icono

El cáncer que se ha llevado a Bimba Bosé: siempre mortal, pero no tan rápido

Menos de un 10% de las mujeres diagnosticadas con este tumor lo hacen en fase metastásica.

Cuando el pasado mes de junio la recién fallecida Bimba Bosé hacía público que nunca se había recuperado del cáncer de mama que le detectaron en 2014 y daba a entender que desde el diagnóstico tenía metástasis era imposible pensar en un final feliz para la modelo, actriz y dj. 

El hecho es que la artista fallecida este lunes pertenecía al porcentaje más pequeño de los 26.000 casos anuales que se detectan en España de esta enfermedad. Sólo entre un 5% y un 10% de las pacientes en esta situación presentan cáncer de mama metástasico de inicio, aunque alrededor de una cuarta parte desarrollan metástasis tras el diagnóstico y tratamiento de un tumor localizado.

Más allá de que su situación ha mejorado mucho en los últimos años en términos de tiempo de supervivencia, la realidad es que en la actualidad el cáncer de mama metastásico es incurable. Eso sí, los dos años que ha tardado Bimba Bosé en fallecer tampoco son la norma en la actualidad. 

Según explicó recientemente a EL ESPAÑOL el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Miguel Martin, esto era lo normal hace apenas unos años. En la actualidad, sin embargo, el oncólogo -que es director de la especialidad en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón- cuenta con pacientes que llevan 25 años conviviendo con la enfermedad, otra 20 y "muchas" que la padecen "desde hace ocho o 10 años". "Los dos primeros casos son excepciones", reconoce.

A pesar de que este tipo de cáncer no es curable, el arsenal terapéutico frente a él ha mejorado mucho en los últimos años y es lo que ha provocado ese aumento en la supervivencia, que parece no haber afectado a Bosé. 

Sin conocer su expediente médico, es difícil saber por qué Eleonora Salvatore no ha vivido mucho tiempo. Es posible que el cáncer se diagnosticara cuando las metástasis ya estaban avanzadas o, simplemente, que su tumor fuera del peor tipo molecular, el triple negativo, con una supervivencia media de alrededor de tres años. 

Igual que a nadie debería sorprenderle el fallecimiento de la artista, tampoco tendría que hacerlo el aparente buen estado físico que ha mostrado a lo largo de su enfermedad. A pesar de enfrentarse a un tumor maligno incurable, las pacientes de cáncer de mama metastásico tienen unas características particulares, distintas a las de otros enfermos oncológicos. "Hay poca pérdida de apetito, poco adelgazamiento y tienen una calidad de vida muy buena hasta casi el final; si no es por la pérdida de cabello, casi ni se nota", comenta Martín.