El ayuno intermitente es una de las dietas más seguidas en todo el mundo.

El ayuno intermitente es una de las dietas más seguidas en todo el mundo. Pixabay

Nutrición Dieta

Éste es el nuevo tipo de ayuno intermitente para adelgazar de forma saludable

El ayuno intermitente que alterna 36 horas sin ingerir alimentos con 12 comiendo se posiciona como alternativa buena para la salud. 

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El ayuno intermitente es una de las dietas de moda, con una salvedad: no se trata de una dieta, sino de un estilo de alimentación que hay que seguir de por vida. Desde que éste empezó a popularizarse, se observó como una alternativa saludable a las dietas clásicas de restricción calórica, ya que permite-siempre dentro de la lógica- no tener que estar tan pendiente de las calorías en las comidas que se llevan a cabo siempre que estas estén lo suficientemente espaciadas entre sí

Pero el concepto de ayuno intermitente dista de ser unánime. Así se define a la forma más habitual de llevarlo a cabo -comer durante ocho horas al día y descansar 16-, pero también la dieta 5:2, que consiste en mantener una dieta muy hipocalórica (unas 500 kilocalorías) durante dos días a la semana (pueden ser dos días cualesquiera) y comer con normalidad los cinco días restantes.

Ahora, un estudio publicado en la revista Cell Metabolism ha desvelado los beneficios para la salud de un nuevo tipo de ayuno intermitente: uno quizás más extremo y que, hasta la fecha, no se había por ello estudiado en profundidad. 

Su denominación podría traducirse como ayuno a días alternos (altenate-day fasting) y consiste en no comer absolutamente nada en 36 horas y hacerlo sin límites durante 12. "Este intervención es de las más extremas dietéticamente hablando, y no ha sido lo suficientemente investigada en ensayos clínicos aleatroizados", explica Frank Madeo, profesor de Instituto de Biociencias Moleculares en la Universidad Graz, en Austria, uno de los autores del estudio. "En el trabajo, hemos analizado un amplio rango de parámetros, que incluye mediciones fisiológicas y moleculares. Si los efectos de este tipo de ayuno difieren, se necesitan estudios complejos para comparar las diferentes dietas". 

En este estudio concreto se seleccionó a 60 voluntarios sanos y sin obesidad que, durante cuatro semanas, fueron asignados a uno de dos grupos: los que tenían que seguir el ayuno a días alternos (ADF, de sus siglas en inglés) o los que podían comer lo que quisieran. La adherencia a la intervención se vigiló midiendo los niveles de glucosa en los que hacían el ADF, a los que también se pedía que documentaran lo que hacían en sus días de ayuno, en los que podían hacer vida normal. 

De manera adicional, los investigadores estudiaron a 30 personas que ya habían practicado el ADF durante seis meses antes de que comenzara el estudio. En ellos, lo que se quería analizar era la seguridad de la intervención a largo plazo

"Lo que descubrimos es que, de media, durante las 12 horas en las que podían comer con normalidad los participantes en el grupo del ADF compensaban algunas de las calorías no ingeridas durante el ayuno, pero ni mucho menos todas", explica otros de los autores del estudio, Harld Sourij. 

En general, los participantes en el grupo del ayuno redujeron una media de alrededor del 35% de las calorías con respecto al otro grupo y perdieron una media de 3,5 kilos durante las cuatro semanas de ADF. 

Pero más allá del peso, los investigadores encontraron ciertos datos que hacen de esta dieta una alternativa saludable para perder peso. Los participantes redujeron sus niveles de SICAM-1, un biomarcador asociado a la inflamación y a las enfermedades ligadas al envejecimiento. También se redujeron los niveles de triyodotironina, también conocida como T3, una hormona que, en niveles bajos, se asocia a una mayor longevidad

Más ventajas: los análisis de sangre mostraron niveles más bajos de colesterol y la cintura métrica que habían perdido barriga. "Por qué la restricción calórica y el ayuno inducen tantos beneficios es algo que no está del todo claro", explica otro de los autores, Thomas Pieber. "Pero lo bueno de esta forma estrica de ayuno es que no tienen que fijarse en qué comidas hacen ni en cuantas calorías consumen, simplemente no comen durante todo un día". 

Además, este nuevo estudio destaca ventajas del ayuno frente a la restricción calórica, como que esta última vía puede llevar a la malnutrición y, por lo tanto, a una disminución del sistema inmunológico. Sin embargo, en los participantes que llevaban seis meses ayunando, las defensas funcionaban perfectamente. 

Sin embargo, y a pesar de los beneficios observados, los autores no recomiendan que el ADF sea la manera habitual de alimentarse para toda la población. "Creemos que es una buena opción para personas obesas que quieran perder peso, o quizás incluso para personas que sufran enfermedades provocadas por la inflamación", señala Madeo.