Una pareja se refugia de la lluvia debajo del puente de Triana, en Sevilla, al paso de la borrasca Joseph.

Una pareja se refugia de la lluvia debajo del puente de Triana, en Sevilla, al paso de la borrasca Joseph. Eduardo Briones Europa Press

Meteorología

Aemet pronosticó un invierno seco pero los modelos actuales dicen lo contrario: "Se espera en febrero más lluvia de lo normal"

La acumulación de cinco borrascas al inicio de este año está directamente relacionada con el comportamiento de la corriente en chorro polar.

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Pablo García Santos
Publicada

Las claves

A pesar de que Aemet pronosticó un invierno seco, los modelos actuales prevén lluvias por encima de la media en febrero en buena parte de España.

El inicio de febrero traerá nuevas borrascas que podrían batir récords de precipitaciones y han elevado el nivel de los embalses muy por encima de la media de los últimos años.

Cinco borrascas han afectado a España en lo que va de año debido a la inusual configuración de la corriente en chorro y el desplazamiento del anticiclón de las Azores.

Las temperaturas también se mantienen más altas de lo habitual, y el invierno podría terminar sin registrar ninguna ola de frío por tercer año consecutivo.

La borrasca Kristin ha hecho que buena parte de España amanezca este miércoles, además de con fuertes rachas de viento y nevadas, con precipitaciones persistentes. Puede no resultar extraño al ser la estación más lluviosa, pero no era lo que se esperaba para este año.

Las previsiones del Centro Europeo de Predicciones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF, por sus siglas en inglés), en las que se basan las de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), pronosticaban un invierno seco.

En el sur de Cataluña, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Baleares, existía un 40% de probabilidades de que el invierno fuera húmedo; frente al 25% del suroeste peninsular, donde la probabilidad de que fuera un invierno más seco de lo normal era de un 40%.

En el resto de España, se preveían precipitaciones dentro de los valores normales. Pero todo apunta a que estas previsiones no serán las correctas, a tenor de lo que pronostican los modelos para las próximas semanas.

Récords de precipitaciones

El inicio del mes de febrero coincidirá con la llegada de nuevas masas de aire del Atlántico, por lo que es probable que llueva sobre mojado ya que entre este miércoles y el domingo se esperan fuertes precipitaciones.

Aunque durante el fin de semana se trasladará más hacia el norte, también se percibirá sobre todo en zonas del sur y este peninsular, como advierte el meteorólogo Mario Picazo en su perfil de X (antes Twitter).

Además de Kristin, España se está viendo afectada por Joseph. El río atmosférico que alimenta estas borrascas llega bien caudaloso y "dispuesto a ayudar a batir récords de precipitaciones en algunos observatorios a la vez que genera inundaciones".

"Nunca había visto tantas anomalías de precipitación como este año", señala a EL ESPAÑOL el meteorólogo Francisco Martín León, con más de 36 años de experiencia en la Aemet, con la que se muestra contundente por haber fallado en sus previsiones estacionales: "Se han columpiado".

En lo que respecta a las temperaturas, está por ver todavía si también habrán fallado. Para los tres primeros meses de este año, se preveía una gran probabilidad de que la temperatura media se encontrara en el tercil cálido en toda España.

Los datos de diciembre muestran que cerró como un mes más cálido de lo habitual en la España peninsular, con una temperatura media de 7,2 ºC. A la espera de conocer los de enero y febrero, las tendencias actuales apuntan también a temperaturas algo superiores a la media.

Por el momento, no se ha registrado ninguna ola de frío en lo que llevamos de invierno. De acabar así, sería el tercero consecutivo sin ellas en España, lo cual sería un registro sin precedentes.

Otra buena muestra de que las precipitaciones podrían superar las previsiones es, como argumenta Martín León, que hay una gran cantidad de pantanos que se encuentran al 95% de su capacidad.

Según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), hasta el pasado 27 de enero, los embalses de uso consuntivo (para consumo humano y agricultura) se encuentran al 58,1%, lo que supone casi un 35% más que la media de los últimos cinco años.

Llegarán más borrascas

La responsable del área de meteorología de eltiempo.es, Mar Gómez, se muestra más prudente a la hora de valorar si las previsiones se están desviando de lo esperado: "No lo podremos confirmar hasta el 1 de marzo [cuando comience la primavera meteorológica]".

Los pronósticos sí muestran ya que "es probable que sigan llegando más borrascas". En febrero, se esperan lluvias por encima de la media en prácticamente todo el país, especialmente en zonas del oeste peninsular, como el norte de Extremadura, y el sistema central u oeste de Galicia.

España ha encadenado cinco borrascas en este comienzo de año, lo que está relacionado con la configuración de la circulación atmosférica a gran escala, sobre todo con el comportamiento de la corriente en chorro polar y la posición de los principales centros de altas y bajas presiones.

En el mes de enero, la corriente en chorro se ha mostrado muy activa y con una marcada ondulación, actuando como una auténtica 'autopista' para las borrascas atlánticas hacia la Península.

En lugar de circular de forma más recta y al norte de Europa, como ocurre en situaciones más estables, el chorro se ha desplazado hacia latitudes más bajas, guiando una sucesión de frentes y sistemas de baja presión directamente hacia nuestro país.

A ello hay que sumarle una configuración particular de los anticiclones. El de las Azores, que normalmente protege a la Península desviando las borrascas hacia el norte, se ha desplazado de su posición habitual.

Se han ido registrando, al mismo tiempo, altas presiones persistentes en zonas de Escandinavia y el norte de Europa, lo que ha favorecido un bloqueo atmosférico que ha impedido que las borrascas siguieran su trayectoria habitual hacia el centro del continente.

Como consecuencia, las borrascas se han visto obligadas a circular más hacia el sur, afectando de lleno a España de forma repetida, lo cual no es lo más habitual en este mes aunque tampoco supone una excepción, según apunta Gómez.