El forense de la Universidad de Granada José Antonio Lorente en una imagen del documental sobre Cristóbal Colón. de la historia: de Colón a Da Vinci

El forense de la Universidad de Granada José Antonio Lorente en una imagen del documental sobre Cristóbal Colón. de la historia: de Colón a Da Vinci RTVE

Investigación

El forense andaluz que pasó por el FBI, 'halló' el origen de Colón y ahora busca restos de Da Vinci: "Es un orgullo y un privilegio"

José Antonio Lorente es miembro del proyecto Leonardo da Vinci ADN, cuyo objetivo es reconstruir el perfil genético completo del polímata italiano.

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Las claves

Un grupo internacional de investigadores, con el forense José Antonio Lorente, podría haber hallado restos de ADN de Leonardo da Vinci en la obra Santo Niño, aunque aún no se confirma la autoría ni la validez definitiva.

El estudio compara el cromosoma Y de la obra y de una carta de un primo de Da Vinci, concluyendo que ambos pertenecen a un grupo genético común de la Toscana.

Lorente también dirigió la exhumación de Cristóbal Colón en 2003 y lidera proyectos pioneros de identificación genética, como Fénix y DNA-Prokids, este último para combatir la trata de menores.

El trabajo de Lorente ha sido reconocido internacionalmente y ha colaborado con el Vaticano y el FBI, reflejando su relevancia en la ciencia forense y la identificación genética de desaparecidos.

Un grupo de investigadores internacionales podría haber encontrado restos de ADN de Leonardo da Vinci en el Santo Niño, una obra que se vincula con el polímata italiano aunque no está confirmada su autoría.

El trabajo —que aún no ha sido revisado por pares— concluye que las secuencias del cromosoma Y de la obra y de una carta escrita por un primo de Leonardo pertenecen a un grupo genético que comparten un antepasado común en la Toscana, donde nació Da Vinci.

Entre los autores se encuentra el forense de la Universidad de Granada José Antonio Lorente (Almería, 1961), como miembro del Proyecto ADN Leonardo da Vinci (LdVP), que ha protagonizado este hallazgo que debe tomarse "con cautela".

"Aún falta tiempo para saber (si es que se puede llegar a hacerlo) cuál es el ADN de Da Vinci". El único modo de confirmarlo es por comparación directa con esa persona o con familiares directos de la misma, "y no es este el caso".

Por el momento, se está estudiando a fondo el ADN de individuos que están vivos y que, a tenor de los estudios genealógicos, son descendientes directos de Da Vinci por vía paterna, por lo que compartirían el mismo cromosoma Y.

En el LdVP también contemplan la exhumación de familiares más cercanos a la época del genio renacentista. Sólo a partir de entonces se podría concluir si se dispone (o no) de un ADN de referencia adecuado de Da Vinci.

El ADN de Colón

No es la primera vez que el nombre de José Antonio Lorente se vincula a una investigación en la que se analizan restos genéticos de un personaje histórico. En 2003, dirigió la exhumación de la tumba de Cristóbal Colón en la Catedral de Sevilla.

Dos décadas después se esperaba la publicación del documental, coproducido por RTVE, Colón ADN. Su verdadero origen, el cual no vio la luz hasta 2024. En él se apoyaba la hipótesis de que el almirante era un judío sefardí de origen valenciano.

El protagonista único de este "thriller documental" fue Lorente, quien recibió críticas de entre sus propios colegas por haber dado a conocer los resultados antes en televisión que en una publicación científica.

Considera que alguno de estos "ataques" fueron "desproporcionados". Sobre todo porque "es habitual que, por diversos motivos, se publique una investigación antes en medios de comunicación".

El forense aseguró entonces que publicaría los resultados en noviembre de aquel año aunque finalmente decidió aplazar la presentación, sin fijar una fecha exacta. "La publicación de un trabajo de esta complejidad tarda de uno a dos años", argumenta.

Lorente, en una rueda de prensa celebrada con motivo del documental sobre Colón en mayo de 2021.

Lorente, en una rueda de prensa celebrada con motivo del documental sobre Colón en mayo de 2021. Miguel Ángel Molina EFE

Además, teniendo en cuenta las conclusiones a las que han llegado, el equipo de investigación ha decidido publicar "absolutamente todos los datos" que tienen, lo cual genera "una cantidad de información que hay que negociar cómo y cuándo se publica".

Confía en que "a lo largo de este año se quede listo", aunque lo que sí tiene claro es que "la ciencia y la conciencia estaban y están tranquilas". Y es que entiende que "no dejan de ser temas que no van a cambiar el mundo".

"El análisis de investigaciones históricas de esta envergadura es un complemento de nuestro trabajo. Aunque para nosotros supone un un orgullo y un privilegio poder hacerlo".

Desaparecidos de la Guerra Civil

De poner un broche de oro a su dilatada carrera no elegiría esta investigación, sino una publicación con miles de niños identificados, un tema sobre el que comenzó a interesarse a finales del siglo pasado.

En 1999 creó el programa Fénix, un proyecto pionero a nivel mundial en el que se utiliza la genética y el ADN para la identificación de desaparecidos. De él se excluyen los relacionados con los conflictos armados, aunque Lorente también ha trabajado en este campo.

De hecho, su equipo realizó, en 2002, la primera identificación genética de una víctima de la Guerra Civil, Emilio Silvia, cuyos restos fueron exhumados en una fosa de Priaranza del Bierzo (León).

Al forense almeriense sí que le han reconocido en alguna ocasión, cuando ha participado en foros públicos o en reuniones con familiares, que este tema lo intentan politizar. Pero nunca nadie le ha dicho que no habría que tratar de identificar a las personas.

Además de los casos relacionados con la Guerra Civil, se ha enfrentado a otras identificaciones complejas como la de los desaparecidos en fosas comunes durante los años 90 en Perú.

Invitación del papa Francisco

Con sus visitas a Latinoamérica no sólo ayudó a la identificación de víctimas, sino que también le sirvieron para darse cuenta de que había muchos niños que no existían administrativamente, con el riesgo que conlleva de adopciones ilegales y trata de menores.

Por ello puso en marcha en 2004 el programa DNA-Prokids, con el objetivo de poder devolver menores sin identificar a sus familias mediante bases de datos de ADN. "Tiene un componente preventivo porque lanzamos el mensaje de que no se pueden robar niños".

Actualmente, está funcionando en más de 16 países diferentes, y ha conseguido la identificación y devolución a sus familias de más de 1.500 niños. Su labor propició que el Vaticano lo incluyera en un grupo de expertos cuyo objetivo era diseñar un plan para combatir la esclavitud.

Del papa Francisco le sorprendió su cercanía. Y al igual que otros científicos, es de lo que piensa que "no existen grandes conflictos entre la religión y los avances científicos".

Orígenes en el FBI

Pese a haber nacido en Serón, un pequeño municipio de Almería, Lorente ha estado ligado siempre a Granada, donde ha desarrollado la práctica totalidad de su carrera.

Ahora lo estará más después de que el Centro Provincial de Ciencia, Innovación y Tecnología de esta provincia vaya a llevar su nombre porque "simboliza la capacidad para generar talento científico de primer nivel".

Considera que en España aún estamos lejos de estar a la altura de países afines: "No es mi opinión, son datos objetivos. Los políticos son conscientes, lo dicen mucho, pero luego al final no se hace".

Más allá de la inversión en ciencia, cree que en la política actual no sólo se ha olvidado el espíritu de la Transición, sino que estamos en el escenario opuesto: "Es como los niños cuando se pelean. Es muy triste".

Donde Lorente aprendió que no hay que enfrentarse los unos con los otros y "la importancia del compañerismo" fue en el FBI. Así es, a principios de los años 90 pasó más de un año en su academia en Quantico.

"Es exactamente igual que se ve en las películas", comenta sobre los orígenes de una vida que bien podría dar lugar a rodar una.