Solidaridad e innovación para limpiar los océanos

Solidaridad e innovación para limpiar los océanos

Medio ambiente

Solidaridad e innovación para limpiar los océanos

Fruto de la preocupación por el estado de los océanos surgen innovadores proyectos para reducir la cantidad de residuos presentes en el mar.

Hay cinco islas de basura en los océanos de nuestro planeta: dos en el Pacífico, dos en el Atlántico y una en el Índico. Mientras, en las corrientes marinas, fluyen 150 millones de toneladas de residuos y cada año se vierten ocho millones de toneladas de plástico al mar, según los últimos datos de Greenpeace. Las organizaciones medioambientales advierten sobre el estado de los océanos y avisan que, si persiste el problema de los residuos en el mar, en 2050 habrá más plásticos que peces.

La nota positiva es que al menos, la concienciación sobre el medio ambiente es cada vez mayor. Un barómetro del CIS de 2017 refleja que el 76% de los españoles muestran interés por las noticias y problemas medioambientales. De esta preocupación, a veces, nacen iniciativas como 'Sea in Blue', centrada en el cuidado de las costas y promovida por la Fundación Ecomar y Banco Santander, y otros proyectos innovadores para limpiar los océanos. Todos con un mismo objetivo, proteger el medioambiente. 

A grandes problemas, soluciones innovadoras

Para combatir estos residuos, se han creado nuevas formas de limpieza basadas en originales ideas. La innovación y la tecnología se unen a la conciencia medioambiental para prestar soluciones al problema de las basuras en el mar.

Existe una compañía española decidida a acabar con las basuras del océano y para ello ha diseñado el buque OC-Tech (Ocean Cleaner Technology S.L). El gaditano Pepín Caraballo patentó esta idea, un catamarán de bajo calado (para acercarse más a la costa) que puede recoger basuras, vertidos contaminantes y hasta plagas de microalgas. La embarcación tiene un original sistema de limpieza y de almacenaje. Gracias a su tecnología, se crea una corriente de aspiración en la parte trasera que criba los residuos sólidos para su posterior envasado en depósitos de polietileno. Por su versatilidad, no solo puede actuar en el mar, sino también en ríos, puertos e incluso zonas rocosas cercanas a la costa.

A nivel internacional está el ambicioso proyecto del joven holandés Boyan Slat, que en 2013 desarrolló una tecnología para extraer residuos de plástico en mar abierto y acabar con las temidas islas de basura. The Ocean Cleanup es un proyecto a gran escala y tras numerosas pruebas, el 3 de octubre partió el barco que traslada su infraestructura, con destino a la gran isla de plásticos del Pacífico, que tiene una superficie estimada de 700.000 kilómetros cuadrados. Este método para limpiar el océano consta de un tubo de flotación en forma de U (estabilizado con un ancla flotante) y una gran pantalla bajo la superficie del mar, que es la que atrapará los residuos sólidos. Esta gran red de arrastre navega a la deriva, pero la previsión es que concentre el mayor número de residuos en un punto central del océano Pacífico donde las embarcaciones de apoyo extraerán los plásticos para trasladarlos a tierra.

Su pasión por el mar llevó a los surfistas Andrew Turton y Pete Ceglinski a comprender cómo se estaba contaminando la "mayor joya de la naturaleza". Entonces se preguntaron si se podrían trasladar al mar las papeleras que vemos en las calles. Crearon Seabin, unos cubos que se colocan en el agua y que son capaces de recoger todo tipo de basura y vertidos. La papelera succiona el agua hacia una bolsa de malla en el interior, que filtra y atrapa los residuos. Puede capturar microplásticos de hasta 2 milímetros y albergar 20 kilogramos de basura.

La papelera Seabin está pensada para ser instalada en un muelle, donde la basura se acumula fácilmente debido al viento y las corrientes. En un año, cada papelera puede capturar 90.000 bolsas, 35.700 vasos desechables, 16.500 botellas y 166.500 utensilios de plástico como platos, vasos y cubiertos, según los datos obtenidos por el proyecto Seabin.

Estos ambiciosos proyectos demuestran cómo todas las acciones suman, ya sea en mitad del océano o desde las costas. Las labores de limpieza que se llevan a cabo en la superficie son muy necesarias para acabar con la lacra del plástico y las basuras en las playas. Por esta razón son cada vez más habituales las jornadas de limpieza en las playas, en las que grupos de voluntarios recogen todo tipo de desperdicios: botellas, bolsas, colillas, pajitas…

El proyecto de la Fundación Ecomar

Bajo el lema 'Sea in Blue' se desarrolla una iniciativa de la Fundación Ecomar y Banco Santander. La primera es una entidad sin ánimo de lucro, fundada en 1999 por la campeona olímpica de vela Theresa Zabell para concienciar y educar en el cuidado del planeta. La entidad bancaria, por su parte, quiso estrenar esta colaboración realizando labores de limpieza en las costas de Pontevedra con la ayuda de sus voluntarios, algo que repetirán en otras regiones españolas. 

La primera jornada se realizó en la Isla de Cortegada (Vilagarcía de Arousa), donde 27 voluntarios recogieron 117 kilogramos de residuos. En otra jornada de limpieza en la playa de Ladeira (Bayona), 52 voluntarios recolectaron 148 kilos. También se han desarrollado actividades similares en otras regiones, como Doniños (Ferrol, A Coruña), en la que se sacaron 175 kilos de basura.

Estas soluciones, a gran escala como el proyecto The Ocean Cleanup o locales en el caso de la limpieza de las playas gallegas, combaten las graves consecuencias de la contaminación en los océanos a la vez que ejercen una labor de concienciación, porque en el cuidado del medioambiente juega un importante papel la responsabilidad individual. Un pequeño cambio puede impulsar el inicio de una mejora real.

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