Expertos advierten sobre el calor extremo.

Expertos advierten sobre el calor extremo. EFE

Ciencia

Ken Graham, meteorólogo: "Se pulverizan récords de hace un siglo, el calor extremo es generalizado y peligroso"

Los profesionales advierten sobre el extremo calor que estamos experimentando: los récords se están pulverizando y la situación va a más.

Más información: Rubén del Campo, meteorólogo en España: "Llevamos años con temperaturas extremas y la previsión es que vaya a más".

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Las claves

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Ken Graham advierte sobre la magnitud alarmante y peligrosa de la actual ola de calor global, con temperaturas que baten récords históricos de hace más de un siglo.

El fenómeno del calor extremo es generalizado y no se limita a regiones específicas, afectando simultáneamente a grandes ciudades, zonas agrícolas y regiones templadas en varios continentes.

La intensidad del calor supera los márgenes de variabilidad natural y consolida una crisis climática global que pone en riesgo directo la salud y la vida de millones de personas.

Las personas mayores, los niños y los trabajadores al aire libre son los grupos más vulnerables y la situación requiere medidas de adaptación urgentes y sistemas de alerta temprana.

Ken Graham, uno de los meteorólogos estadounidenses más destacados del sector, lanza una seria advertencia sobre la alarmante y peligrosa magnitud de la actual ola de calor global que estamos experimentando en todo el planeta.

Graham subraya que el panorama climático actual ya no representa simples fluctuaciones estacionales, sino anomalías extremas sin precedentes históricos. El experto destaca que las mediciones térmicas de las últimas semanas evidencian una crisis climática que avanza con rapidez.

"Estamos viendo cómo se pulverizan récords de hace un siglo, el calor extremo es generalizado y peligroso", asegura. Sus declaraciones tienen la finalidad de alertar a los gobiernos y a la propia población sobre un fenómeno que ha dejado de ser una amenaza futura para convertirse en una emergencia del presente.

La destrucción sistemática de registros históricos es el indicador más alarmante de este sistema meteorológico. Según explica Graham, las estaciones de monitoreo están registrando temperaturas que pulverizan marcas establecidas hace más de cien años.

Alerta por las temperaturas

Esta ruptura de récords centenarios demuestra que la intensidad del calor actual sobrepasa los márgenes de variabilidad natural de la atmósfera. El hecho de que se superen los límites meteorológicos de un siglo de antigüedad confirma que los patrones climáticos globales han entrado en un terreno completamente inexplotado de alta volatilidad.

La extensión territorial del fenómeno es otra de las características críticas señaladas por el especialista: este episodio de calor extremo no se limita a regiones geográficas aisladas o a valles desérticos específicos, sino que es generalizado.

Grandes centros urbanos, zonas agrícolas y regiones templadas están sufriendo temperaturas sofocantes en varios continentes de forma simultánea. Dicha masividad geográfica satura los servicios de emergencia y reduce las posibilidades de que las regiones afectadas puedan auxiliarse mutuamente, consolidando una crisis climática de alcance global.

Graham, además, no se olvida de lo más importante, y es que estas condiciones meteorológicas representan un peligro directo e inmediato para la vida de las personas. El calor extremo prolongado actúa como un enemigo silencioso que eleva de forma drástica los casos de deshidratación, golpes de calor y fallos sistemáticos en la salud.

Los grupos más vulnerables, como las personas mayores, los niños y los trabajadores al aire libre, se encuentran en una situación de riesgo crítico. El experto señala que la situación exige medidas de adaptación urgentes, infraestructuras preparadas y alertas tempranas eficientes para mitigar una amenaza que va en aumento y sin duda no va a parar.