La Tierra entra en su fase más descompensada.

La Tierra entra en su fase más descompensada. Pexels

Ciencia

Celeste Saulo, climatóloga: "El planeta ha entrado en la fase más descompensada de su historia climática y hay un culpable"

La Organización Meteorológica Mundial adelanta que la Tierra ha entrado finalmente en su fase más descompensada debido a las alteraciones del clima.

Más información: Rubén del Campo, meteorólogo en España: "Llevamos años con temperaturas extremas y la previsión es que vaya a más".

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Las claves

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La OMM advierte que la Tierra atraviesa la fase más descompensada de su historia climática por la acumulación de gases de efecto invernadero.

El informe atribuye la crisis climática a la actividad humana, como la quema de combustibles fósiles, deforestación e industrialización.

El calentamiento acelerado provoca olas de calor, sequías, inundaciones y afecta el suministro de agua y alimentos a nivel global.

La OMM exige una transición energética inmediata y cooperación internacional para evitar daños irreversibles y garantizar la estabilidad climática.

La OMM advierte que la Tierra ha entrado en la fase más descompensada de su historia climática debido, principalmente, a la acumulación sin precedentes de gases de efecto invernadero. Celeste Saulo, climatóloga, señala que el desequilibrio energético ha alcanzado máximos históricos, alterando los sistemas meteorológicos globales y provocando fenómenos extremos.

El informe oficial atribuye esta crisis a la actividad humana, específicamente por la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la industrialización que han roto el equilibrio térmico natural del planeta, desencadenando con ello esos fenómenos tan alarmantes entre los expertos del sector.

Los científicos de la OMM reiteran que existe consenso sobre la responsabilidad del modelo de desarrollo actual en el calentamiento acelerado de los océanos y la atmósfera, y las consecuencias incluyen olas de calor prolongadas, sequías e inundaciones que causan pérdidas humanas y económicas.

Todo, por supuesto, afecta por ende al suministro de agua y alimentos a nivel global, desencadenando inestabilidad en la población y en las ciudades del mundo. Además, se enfatiza que la velocidad del cambio supera las estimaciones iniciales, haciendo así que cualquier patrón climático tradicional quede anulado.

El cambio climático va muy rápido

Ante este escenario de "alerta roja", la OMM exige una transición energética inmediata y compromisos políticos vinculantes para mitigar los daños. Los expertos aseguran que los gobiernos deben ponerse las pilas con este asunto, de la mano de las grandes corporaciones, para abandonar los combustibles fósiles y financiar sistemas de alerta temprana para proteger al mundo.

Revertir la crisis climática actual exige un cambio radical en los modelos de producción y la implementación inminente de tecnologías de captura de carbono para evitar costos económicos inasumibles. La inacción, por otro lado, conllevará la inhabitabilidad de diversas regiones, limitando drásticamente el tiempo de actuación para asegurar la sostenibilidad global.

El éxito frente a este desafío depende de la justicia climática, la distribución equitativa de recursos y el establecimiento de fondos financieros vinculantes para las naciones vulnerables. Conseguir la estabilidad climática requerirá el mayor nivel de cooperación internacional registrado en la historia moderna.

Al final, es una situación que afecta a todos los países del mundo y por tanto debe haber una unión general para intentar frenar este avance climático lo antes posible. No es sencillo, pues hay que aplicar importantes reestructuraciones en múltiples campos y ámbitos, pero hacer incluso un plan general puede ser muy beneficioso para garantizar, por encima de todo, la seguridad.