El famoso chef Gordon Ramsay.
Gordon Ramsay, chef, tras operarse de cáncer de piel: “No olvidéis la crema solar incluso si no es verano”
La cirugía de Gordon Ramsay pone el foco en el carcinoma basocelular: una lesión común que conviene detectar y tratar pronto.
Más información: Marruecos apuesta por las desaladoras: invierte más de 12.000 millones de euros para sacar agua potable del mar
Gordon Ramsay convirtió una cicatriz en un aviso de salud pública. El chef británico reveló que había sido tratado de un carcinoma basocelular, el tipo más frecuente de cáncer de piel, y pidió no olvidar la crema solar.
El cocinero, conocido por programas como Hell’s Kitchen, Kitchen Nightmares y MasterChef, mostró imágenes de la intervención cerca de la mandíbula. Primero apareció con vendaje y después con puntos, una forma directa de enseñar el riesgo.
Ramsay agradeció al equipo médico de The Skin Associates la rapidez del tratamiento y bromeó con que aquello no era un lifting facial. Debajo del humor, sin embargo, había un mensaje serio: le habían retirado un cáncer cutáneo.
El diagnóstico fue carcinoma de células basales, también llamado carcinoma basocelular o BCC. La Skin Cancer Foundation lo define como una forma muy común de cáncer de piel vinculada sobre todo a la exposición a radiación ultravioleta.
Este tipo de tumor suele aparecer en zonas expuestas al sol, como cara, orejas, cuello, cuero cabelludo, hombros o espalda. En el caso de Ramsay, la localización bajo la oreja refuerza un detalle práctico: muchas personas protegen mal esa zona.
Heridas que no curan
El carcinoma basocelular suele crecer despacio y rara vez se disemina, pero no debe confundirse con una lesión inofensiva. Si no se trata, puede invadir tejido cercano y causar daño local, especialmente cuando aparece en la cara.
El NHS recuerda que el cáncer de piel no melanoma puede manifestarse como un crecimiento, bulto o parche inusual que persiste, cambia o progresa. Las áreas más expuestas al sol concentran buena parte de estas lesiones.
Por eso los dermatólogos insisten en revisar heridas que no curan, costras repetidas, zonas brillantes, áreas escamosas, sangrados sin explicación o cambios en una mancha previa. No todo es cáncer, pero lo persistente merece consulta.
El aviso de Ramsay funciona porque rompe una falsa sensación de seguridad. La protección solar no pertenece solo a agosto ni a la playa. La radiación ultravioleta está presente durante todo el año, incluso en días frescos.
La American Academy of Dermatology recuerda que hasta el 80% de los rayos UV puede atravesar las nubes. Eso significa que un día cubierto, una terraza, una caminata o una comida al aire libre también suman exposición.
La temperatura tampoco mide el riesgo. Puede hacer viento, estar nublado o no sentirse calor y, aun así, haber radiación suficiente para dañar la piel. La piel acumula exposición aunque la persona no acabe quemada.
La crema solar, además, no debería entenderse como una licencia para estar horas bajo el sol. Funciona mejor combinada con sombra, ropa, sombrero, gafas de sol y menos exposición en las horas centrales.
El error más común es aplicar poca cantidad o no reaplicar. Orejas, cuello, línea del pelo, labios, cuero cabelludo, manos y escote suelen quedarse a medias, precisamente en zonas donde después pueden aparecer lesiones sospechosas.
El caso de Ramsay no invita a vivir con miedo al sol, sino a tomarlo en serio. La radiación UV es un factor de riesgo modificable: no se puede borrar la exposición pasada, pero sí reducir la futura.¡