El debate de los gatos bicolores.

El debate de los gatos bicolores. El Español

Ciencia

Carlos Gutiérrez, veterinario: "Es curioso, pero los gatos de color blanco y negro se agobian con más facilidad"

La comunidad científica aborda de nuevo el mito de los gatos bicolores y afirma que hay que tomar la información con cautela.

Más información: Los veterinarios coinciden: los gatos negros son los más amigables y juguetones si los dueños les miran sin prejuicios.

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Las claves

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El color del pelaje de los gatos domésticos podría influir en su personalidad y manejo del estrés, según algunos expertos como Carlos Gutiérrez.

Los gatos blancos y negros tienden a agobiarse con más facilidad y son considerados más sensibles a la tensión en el hogar.

No hay evidencia científica que relacione los genes del color del pelo con el temperamento; los expertos afirman que la socialización y el entorno son más determinantes.

Veterinarios recomiendan rutinas, zonas de descanso y evitar interacciones forzadas para mejorar el bienestar emocional de los gatos.

El color del pelaje de los gatos domésticos determina su personalidad y su capacidad para gestionar el estrés, según algunos expertos, como Carlos Gutiérrez.

El especialista afirma que los gatos de color blanco y negro tienden a agobiarse con mayor facilidad en comparación con otras variaciones cromáticas, describiéndolos como animales más esquivos, controladores y sumamente sensibles a las dinámicas de tensión dentro de los hogares.

Esta hipótesis ha reavivado el debate social e industrial sobre si la estética exterior de una mascota condiciona de forma directa su psicología. Sin embargo, la comunidad científica internacional recibe estas afirmaciones con cautela y atribuye estos patrones de comportamiento a un sesgo de percepción humana.

Diversos estudios publicados en revistas de referencia como Animals demuestran que los propietarios tienden a proyectar estereotipos inconscientes sobre sus mascotas basándose únicamente en su aspecto físico.

Aunque existen encuestas de comportamiento donde los dueños de gatos bicolores reportan una menor tolerancia a la manipulación, los investigadores aclaran que estos datos reflejan la opinión de las personas y no una realidad biológica contrastada.

El eterno debate del color del pelaje

Los genetistas y etólogos recuerdan que, hasta la fecha, no existe ninguna evidencia científica que vincule los genes de la pigmentación del pelo con los receptores del estrés en el cerebro de los gatos, aunque existen ciertas excepciones genéticas que sí pueden influir en, por ejemplo, la audición de estos animales.

Los verdaderos pilares que construyen el temperamento de un gato son su herencia genética individual, la salud de la madre durante la gestación y por supuesto el periodo de socialización temprana que ocurre durante las primeras semanas de vida.

Un gato expuesto a estímulos positivos en su etapa de cachorro será equilibrado, sin importar el color de su pelaje, y ahí es cuando hay que romper también los prejuicios hacia, por ejemplo, los gatos negros, que son tan cariñosos como el resto.

Más allá del debate teórico, los expertos coinciden en que el bienestar emocional de cualquier gato depende de la calidad de su entorno doméstico y del respeto a su naturaleza. Para mitigar el agobio en mascotas sensibles, los veterinarios recomiendan establecer rutinas diarias, instalar zonas de descanso y evitar interacciones forzadas.

Es decir, que a pesar de que pueda haber ciertos factores que sí afecten al carácter de los gatos, la mayor parte de elementos que pueden modificar el mismo proceden del exterior, y gran parte de ello es a través de su vida diaria con sus tutores. Aunque, eso sí, hay excepciones.