Marruecos aplica una nueva reestructuración.
Marruecos marca las normas: transforma sus embalses en barreras "inteligentes" y frena las inundaciones extremas
El Gobierno marroquí inicia una reestructuración hidráulica para convertir sus embalses en barreras inteligentes para frenar las inundaciones.
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El Gobierno de Marruecos inicia una profunda reestructuración de su estrategia hidráulica para transformar sus embalses tradicionales en barreras inteligentes para así contener las inundaciones extremas que asolan el país.
Esta decisión responde a los graves daños materiales causados por los recientes temporales que azotaron el norte y noreste del territorio. Ante la nueva realidad del cambio climático, los directivos optan por abandonar la gestión reactiva de emergencias y adoptar un modelo de prevención activa basado en la modernización de sus infraestructuras críticas.
Para financiar esta transición, las autoridades marroquíes han aprobado un fondo de inversión histórico de 3.000 millones de dírhams -unos 330 millones al cambio- destinado a la reparación y blindaje de las presas afectadas.
El concepto de "barreras inteligentes" se materializará mediante la instalación de sensores avanzados, sistemas de monitoreo digital en tiempo real y herramientas de analítica de datos.
Esta tecnología permitirá predecir con exactitud el comportamiento de las avenidas hídricas, detectar fallos estructurales y automatizar el vaciado controlado de los embalses antes de que se produzcan desbordamientos.
Adiós a las inundaciones
El proyecto cuenta con un fuerte respaldo internacional, destacando una subvención de 348 millones de euros otorgados por la Unión Europea para fortalecer la resiliencia climática en la región mediterránea.
Los observadores internacionales señalan que Marruecos se está convirtiendo en un laboratorio técnico clave para la adaptación a fenómenos meteorológicos extremos.
Aunque la implementación total del sistema requiere tiempo, la gestión automatizada y la rápida respuesta de los técnicos locales durante las últimas crisis ya han comenzado a ser elogiadas en el ámbito exterior.
El plan de contingencia contra las inundaciones se integra dentro de una megagestión hídrica nacional que busca combatir también la sequía crónica. El rediseño de las presas inteligentes se completa con la expansión de las llamadas, y muy populares, autopistas de agua.
Se trata de canales diseñados para trasvasar excedentes hídricos desde el norte lluvioso hacia el sur árido. Esto se complementa con la puesta en marcha de una red masiva de plantas desaladoras que tienen como finalidad hacer que hasta el 60% del agua potable provenga directamente del mar.
Con este enfoque, que supone un giro radical en el enfoque hídrico del territorio, Marruecos tiene como objetivo principal garantizar la seguridad de la población frente a las riadas y también ofrecer un suministro sólido de agua a largo plazo para todos los ciudadanos, algo básico y que ya se está solucionando.