Un hombre acaricia a un gato.

Un hombre acaricia a un gato. E. E.

Ciencia

Los veterinarios avisan: el verdadero peligro para tu gato durante una ola de calor no está en la calle, sino dentro de casa

La mayoría de los casos de enfermedad por altas temperaturas estaban relacionados con felinos que habían permanecido en interiores mal ventilados.

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P. G. Santos
Publicada
Las claves

Las claves

El riesgo principal para los gatos durante una ola de calor está en el interior de las casas, especialmente si no hay ventilación ni aire acondicionado.

El 30,1% de los colapsos por calor en gatos ocurre en viviendas mal ventiladas y un 18% se relaciona con gatos atrapados cerca de electrodomésticos que generan calor.

Las hembras y los cachorros menores de seis meses son especialmente vulnerables al golpe de calor, según el estudio.

Los veterinarios recomiendan garantizar ventilación, agua fresca y revisar electrodomésticos antes de usarlos para prevenir accidentes por calor en gatos.

Frente a la creencia de que el riesgo para nuestras mascotas durante una ola de calor se encuentra en la calle, lo cierto es que el peligro, en realidad, aparece en el propio hogar, sobre todo si no se toman las medidas oportunas.

Así lo ha demostrado un estudio en el que se ha analizado los casos de enfermedad por calor atendidos en clínicas de urgencias del Reino Unido durante 2022 y 2023. Sus conclusiones desmontan la idea de dónde nace el riesgo para los animales.

Los datos apuntan a que el verdadero peligro suele esconderse dentro del propio hogar, en espacios que los dueños consideran completamente seguros para su mascota.

Según los datos recogidos por los investigadores, el 30,1% de los colapsos por calor en gatos se produjo simplemente por permanecer en interiores mal ventilados, viviendas sin aire acondicionado ni corrientes suficientes para que el animal regulara su temperatura corporal con normalidad.

Proteger bien los electrodomésticos

A esa cifra se suma otro hallazgo inquietante: un 18% de los casos estuvo relacionado con gatos que quedaron atrapados accidentalmente cerca de electrodomésticos que generan calor, como secadoras o lavadoras, donde suelen refugiarse para sentir calidez.

Esos electrodomésticos, explican los autores, resultan especialmente atractivos para los felinos porque desprenden un calor suave y constante, justo el tipo de sensación que estos animales buscan instintivamente para descansar, sin que el dueño repare en su presencia.

El estudio, que recoge la incidencia y los factores de riesgo de estas patologías, también señala diferencias significativas según el perfil del animal afectado por el golpe de calor durante el periodo analizado.

Las hembras presentaron un riesgo estadísticamente mayor de sufrir un golpe de calor que los machos, una circunstancia que los autores no logran explicar del todo y que abre nuevas líneas de investigación futuras.

Otro grupo especialmente vulnerable, según el trabajo, es el de los cachorros menores de seis meses, cuyo sistema de termorregulación todavía resulta inmaduro y cuya capacidad para huir del calor es menor que la de un adulto.

Los veterinarios consultados recuerdan que los gatos, a diferencia de los perros, apenas jadean para refrescarse y dependen casi exclusivamente del acicalamiento, por lo que un entorno cerrado y caluroso puede resultar letal en cuestión de horas.

Entre los síntomas de alarma que recomiendan vigilar destacan el jadeo intenso, la salivación excesiva, la debilidad repentina, los vómitos o la falta de coordinación al caminar, signos que exigen atención veterinaria urgente sin demora.

Los autores insisten en que la prevención pasa por medidas sencillas: garantizar ventilación cruzada en la vivienda, dejar agua fresca siempre disponible y revisar el interior de lavadoras o secadoras antes de ponerlas en marcha, sobre todo en verano.

Con el calor instalado en buena parte de España y las temperaturas al alza, estos datos deberían cambiar la percepción habitual del riesgo entre los dueños de gatos durante esta época del año.