Marruecos transforma su urbanismo.
Marruecos marca las normas: cambia el asfalto por pavimentos permeables y acuíferos artificiales y frena el calor extremo
Marruecos transforma su urbanismo para combatir las olas de calor extremo poniendo fin al asfalto tradicional e incorporando pavimentos permeables.
Más información: Marruecos marca las normas: blinda sus ciudades con 12.000 millones y recupera el control hídrico con macrodesaladoras.
Marruecos ha iniciado una ambiciosa transformación en el diseño de sus principales ciudades para mitigar los efectos del cambio climático y las temperaturas extremas. Ciudades emblemáticas como Marrakech y Agadir están liderando un plan urbanístico que sustituye de forma progresiva el asfalto convencional de zonas públicas por pavimentos permeables.
Esta medida busca reducir drásticamente el efecto de isla de calor urbana, un fenómeno que retiene las altas temperaturas en el suelo asfáltico durante el día y libera por la noche, elevando la sensación térmica en los entornos habitados.
La clave de esta tecnología radica en la capacidad de los nuevos materiales para permitir la filtración del agua de lluvia y el riego eficiente directamente hacia el subsuelo. Al contrario que el asfalto tradicional, que impermeabiliza la superficie y desvía el agua hacia los sistemas de alcantarillado, estos bloques porosos retienen la humedad en la tierra.
Se trata de un proceso que favorece la evaporación natural y genera un efecto de enfriamiento pasivo en el ambiente, permitiendo que las grandes avecinadas y espacios peatonales respiren y actúen como reguladores térmicos sin necesidad de recurrir a sistemas de aire acondicionado exterior.
Adiós a las olas de calor
A pesar de que, generalmente, este proyecto se ha considerado como una iniciativa para la creación de acuíferos artificiales, los expertos han aclarado que el objetivo técnico es la recarga natural del subsuelo del país.
La filtración continua no almacena el agua en depósitos construidos, sino que alimenta de manera directa las capas freáticas ya existentes, evitando la erosión y el desperdicio de los escasos recursos hídricos en la región.
Esta estrategia se complementa con la introducción de técnicas de arquitectura tradicional bioclimática, como el uso de adobe y la creación de corredores de sombra natural.
A grandes rasgos, se trata de un proyecto que ubica a Marruecos como un referente en el urbanismo sostenible del norte de África, adaptando sus infraestructuras a una realidad de sequías prolongadas y veranos intensos.
El plan no solo busca mejorar la habitabilidad y el confort térmico de los ciudadanos y turistas en épocas de calor extremo, sino también optimizar la gestión inteligente del agua. Con la combinación de pavimentos drenantes, reforestación urbana y monitorización digital del riego, el país redefine el desarrollo de sus ciudades frente a los desafíos climáticos.
Unos desafíos que, ciertamente, no paran de crecer debido a ese incremento constante de la temperatura en todo el planeta.