Marruecos refuerza su estrategia.
Marruecos marca las normas: capta 570 millones del Banco Mundial y financia la protección de sus recursos hídricos
El Gobierno marroquí recibe luz verde por parte del Banco Mundial y respalda la modernización y resiliencia del país con 570 millones de euros.
Más información: Marruecos marca las normas: blinda sus ciudades con 12.000 millones y recupera el control hídrico con macrodesaladoras.
El Banco Mundial ha dado luz verde a un paquete de financiación por valor de 570 millones de euros destinado a respaldar los planes de modernización de Marruecos. Esta inyección de capital busca blindar las finanzas públicas frente a desastres naturales y acelerar la transformación digital del país.
La aprobación de estos fondos consolida la posición de Marruecos como un punto estratégico en el norte de África en la captación de recursos multilaterales para combatir los efectos de las crisis globales.
La mayor parte de esta partida, unos 370 millones de euros, va a estar destinada de forma directa al Programa de Financiación de Riesgos y Clima. El objetivo de la operación es claro: construir mecanismos financieros sólidos para mitigar el impacto económico de los fenómenos climáticos extremos, protegiendo infraestructuras críticas que garanticen el suministro de agua.
El resto del capital se destinará a la estrategia "Marruecos Digital 2030", un plan de digitalización que busca dinamizar el sector de las telecomunicaciones y la eficiencia de los servicios públicos. Pero, mayormente, lo prioritario es garantizar ese movimiento de agua por todo el país.
El Gobierno marroquí refuerza su estrategia
Esta asignación económica coincide con un ambicioso programa nacional marroquí que busca transformar de raíz su gestión de recursos naturales frente a la sequía estructural que padece todo el territorio desde hace ya varios años de manera consecutiva.
El plan de choque del gobierno contempla una inversión superior a los 12.000 millones de euros destinada a garantizar la seguridad hídrica urbana. La gran meta de la hoja de ruta gubernamental es cambiar el modelo tradicional de abastecimiento, asegurando que el 60% del agua potable de sus principales ciudades provenga de la desalinización marina para el final de esta década.
De forma complementaria, el Banco Mundial también ha aprobado fondos adicionales para un colosal megaproyecto hidroeléctrico en el norte del país, que ha sido diseñado específicamente para actuar como una batería de almacenamiento de energía limpia y agua.
Estas medidas se combinan con restricciones estrictas de consumo impuestas por el Ministerio del Interior y el uso de tecnologías de ósmosis inversa alimentadas por energías renovables.
Con todo este despliegue de infraestructuras, Marruecos busca dictar sus propias normas frente al cambio climático y blindar su soberanía hídrica y económica en un entorno de alta volatilidad regional. Máxime teniendo en cuenta que la crisis climática está apretando al país desde hace tiempo y se necesitan aplicar medidas de urgencia.