Productores de sandía tirando producto en Almería
Marruecos da una lección a España: logra 11,9 millones de la UE para blindar agua y agricultura en el Mediterráneo
La UE renueva su alianza con Marruecos para investigar el futuro del agua: 137 proyectos conectan sequía, agricultura y clima mediterráneo.
Más información: El pueblo medieval perfecto para una escapada: murallas intactas, castillo y un acantilado rocoso protegido entre dos ríos
Marruecos no está mirando la crisis del agua solo desde las presas y las desaladoras. El país también se está moviendo en el terreno científico, donde la Unión Europea acaba de renovar su alianza para investigar soluciones contra la sequía, la presión agrícola y la inseguridad alimentaria en el Mediterráneo.
El acuerdo se enmarca en PRIMA, la Asociación para la Investigación y la Innovación en el Área Mediterránea. La Comisión Europea anunció el 27 de marzo de 2026 la renovación del pacto con Marruecos para mantener su participación en esta gran plataforma científica regional.
La cifra que sostiene el titular está en el balance de proyectos. Desde el lanzamiento de PRIMA en 2018, socios marroquíes han participado en 137 de los 269 proyectos financiados, con una inversión total de 25,9 millones de euros. De esa cantidad, 11,9 millones proceden de la Comisión Europea y 13,9 millones del propio Marruecos.
No se trata de una ayuda aislada ni de una simple foto diplomática. Estos fondos han apoyado directamente a instituciones de investigación, universidades, centros científicos e innovadores que trabajan en agricultura sostenible, gestión integrada del agua y cadenas alimentarias más resistentes.
Ahí está el giro estratégico. Marruecos ya no solo quiere construir infraestructuras para mover o producir agua, sino generar conocimiento para usarla mejor. En una región donde cada sequía golpea al campo, la innovación se convierte en una herramienta tan importante como una presa o una desaladora.
346 millones de euros
PRIMA se define como la mayor iniciativa de investigación e innovación dedicada a la región mediterránea. Su objetivo es financiar proyectos colaborativos que afronten retos comunes como la escasez de agua, la agricultura sostenible y los sistemas alimentarios resilientes.
La Comisión Europea resume sus tres grandes áreas de trabajo en gestión del agua, sistemas agrícolas y cadena de valor alimentaria. Desde 2019, además, PRIMA ha incorporado el enfoque WEFE, que conecta agua, energía, alimentos y ecosistemas como partes de un mismo sistema.
Ese enfoque es clave para entender el Mediterráneo actual. No puede hablarse de agricultura sin agua, ni de agua sin energía, ni de alimentos sin ecosistemas capaces de sostener suelos, acuíferos y biodiversidad. La crisis climática ha unido problemas que antes se trataban por separado.
La percha científica es especialmente fuerte porque el Mediterráneo se está convirtiendo en uno de los grandes laboratorios mundiales de estrés hídrico. El Euro-Mediterranean Water Forum advierte de que la región afronta sequías, desertificación, inundaciones extremas, contaminación química, presión sobre acuíferos e inestabilidad climática.
El reto afecta también a España. Sequías recurrentes, regadíos tensionados, acuíferos sobreexplotados y conflictos por trasvases han colocado el agua en el centro del debate político y agrícola. Por eso la alianza científica de Marruecos con la UE no es una anécdota exterior: compite en el mismo tablero climático mediterráneo.
La renovación del acuerdo permitirá que investigadores e instituciones marroquíes accedan a nuevas oportunidades de financiación, iniciativas de capacitación y colaboraciones internacionales. La Comisión Europea lo vincula además con prioridades más amplias de cooperación, innovación, juventud y emprendimiento.
El movimiento llega en un momento en el que Marruecos también está reforzando su política hídrica con grandes inversiones. En junio, la UE, Alemania, Italia y Francia lanzaron junto a Rabat un programa de apoyo al Plan Nacional del Agua dotado con unos 346 millones de euros, centrado en sequías, inundaciones, aguas subterráneas y capacidades institucionales.