Marruecos busca acuíferos subterráneos desde la órbita.

Marruecos busca acuíferos subterráneos desde la órbita.

Ciencia

Marruecos cambia de estrategia: recurre a tecnología espacial y busca la desalinización masiva para 2030

Marruecos recurre a tecnología espacial para combatir la crisis hídrica que azota su territorio: quiere encontrar nuevos acuíferos subterráneos desde la órbita.

Más información: Marruecos cambia de estrategia: se blinda y busca ser el motor científico de África con una inversión nacional histórica.

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Las claves

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Marruecos utiliza satélites y radares espaciales para medir la humedad del suelo e identificar zonas críticas de desertificación.

El país emplea tecnología de penetración terrestre para mapear acuíferos subterráneos y planificar pozos estratégicos sin sobreexplotar los recursos hídricos.

El gobierno invertirá en plantas desalinizadoras para que en 2030 el 60% del agua potable provenga del océano, destacando la futura planta de Casablanca.

Se implementan sistemas inteligentes de riego agrícola y redes atrapanieblas para optimizar el uso del agua y abastecer a comunidades rurales en zonas áridas.

Como respuesta a una de las peores sequías de su historia reciente, Marruecos ha recurrido a la ciencia de vanguardia incorporando la hidrogeología espacial y los radares satelitales en su hoja de ruta.

A través de su Centro Real de Teledetección Espacial, el país norteafricano utiliza los satélites Mohammed VI-A y B, además de la red europea Copernicus, para escanear el territorio.

Estas herramientas de observación terrestre permiten medir con precisión los niveles de humedad del suelo, calcular la tasa de evaporación en las cuencas e identificar de forma temprana los focos más críticos de desertificación.

El uso de radares de penetración terrestre desde el espacio abre una nueva dimensión en la gestión de recursos hídricos subterráneos del desierto. Esta tecnología aprovecha señales electromagnéticas capaces de atravesar las capas superficiales de arena para mapear la estructura geológica subyacente y detectar anomalías que sugieran la presencia de reservas de agua ocultas.

Aunque muchos de estos acuíferos profundos albergan agua fósil no renovable, la cartografía satelital ayuda a las autoridades a planificar pozos estratégicos y a evitar la sobreexplotación de las cuencas que ya se encuentran bajo un estrés hídrico severo.

Tecnología espacial como fin de la crisis hídrica

No obstante, y pese al gran impacto mediático de la tecnología aeroespacial, el verdadero pilar de la nueva estrategia de abastecimiento de Rabat se encuentra en la costa.

Ante la irregularidad de las lluvias, el gobierno marroquí ha tomado la decisión de romper su dependencia de los embalses tradicionales mediante una inversión masiva en plantas desalinizadoras de agua de mar.

El plan nacional proyecta que, más o menos para el año 2030, al menos el 60% del agua potable del país provenga del océano, impulsado por megaproyectos de infraestructura como la futura planta de Casablanca, diseñada para ser una de las mayores del mundo.

Y para complementar aún más estas grandes infraestructuras y reforzar ese ideal de acabar con la sequía de manera definitiva, el país está implementando un abanico de soluciones que combinan el uso de inteligencia artificial con la innovación social.

En el ámbito agrícola, se están desplegando canales y sistemas de riego automatizados con IA para optimizar cada gota de agua destinada a los cultivos: Marruecos no puede desperdiciar nada y quiere el control total.

En las regiones montañosas y áridas del país, además, también se ha consolidado con éxito la instalación de redes atrapanieblas para recolectar la humedad ambiental y así abastecer de agua potable de forma directa a las comunidades rurales.