Imagen de archivo de dos gatos.

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Ciencia

Los veterinarios están de acuerdo: los gatos son capaces de sufrir estrés y lo manifiestan con tres señales

Si se detecta alguno de estos comportamientos en el gato a la hora de acudir al veterinario, es importante saber que existe una serie de medidas para evitarlo.

Más información: Carlos Gutiérrez, veterinario: "Si un gato tricolor viene a consulta, nos ponemos en guardia. Son más ariscos"

P. G. Santos
Publicada
Las claves

Las claves

Los gatos pueden sufrir un estrés intenso durante las visitas al veterinario, manifestándolo con tres señales principales: pelea, huida o quedarse paralizados.

La regla mnemotécnica de las "tres pe" ayuda a identificar el estrés felino: pelea (agresividad), poner pies en polvorosa (huida) y paralizado (inmovilidad aparente).

Los veterinarios recomiendan acostumbrar al gato al transportín, usar feromonas y evitar el contacto con perros en la clínica para reducir su ansiedad.

Cuidar la salud mental del gato y conocer sus señales de estrés es clave para garantizar su bienestar durante las visitas al veterinario.

La visita del gato al veterinario suele ser una experiencia muy complicada para dueños y animales. Muchos felinos sufren una ansiedad extrema que pasa desapercibida si no conocemos los signos de alarma que estas sensibles mascotas suelen manifestar.

El veterinario Joaquín, conocido en redes con el nombre de @veterygato, ha lanzado una importante advertencia sobre este problema clínico. Su objetivo principal es enseñar a la población a interpretar correctamente el lenguaje felino actual.

Cuando un gato, según explica el experto, se queda totalmente paralizado y asustado al fondo del transportín al llevarlo a la clínica, es una señal clara de que padece un tremendo estrés y nunca debemos ignorarlo bajo ninguna circunstancia.

Para ilustrar mejor esta situación clínica, el especialista utiliza una regla nemotécnica muy sencilla. Afirma que son las tres eses que siempre dicen los expertos ingleses, aunque él prefiere llamarle personalmente la conocida regla de las tres letras pe.

Pelea, huida y paralizado

La primera pe corresponde claramente a la palabra pelea. En estos casos tan tensos, el gato te enfrenta directamente, te bufa con mucha fuerza y se puede poner muy agresivo si intentas manipularlo durante la revisión veterinaria de rutina.

La segunda pe es de poner pies en polvorosa. Es decir, el pobre gato huye despavorido, se esconde rápidamente, se pone debajo de la cama o busca refugio en donde sea para poder evitar el contacto físico por completo.

La tercera manifestación ocurre cuando el animal se queda totalmente paralizado. Son esos típicos gatos que aparentemente están tranquilos pero los ves muy quietos y piensas, engañado, qué bien se porta hoy, aunque este gato también está muy estresado.

Por último, el profesional añade un consejo muy valioso. Si identificas alguno de estos raros comportamientos en tu gato a la hora de acudir al veterinario, debes saber que existen toda una serie de medidas precisamente para evitarlo.

Este análisis subraya la enorme importancia de cuidar siempre la salud mental de nuestras mascotas domésticas. Los avances en medicina veterinaria moderna ya no solo tratan dolencias corporales, sino que también evalúan detalladamente el bienestar psicológico de cada paciente.

Existen diferentes métodos para reducir el pánico felino. Los veterinarios recomiendan acostumbrar al animal al transportín semanas antes de la consulta médica, utilizando premios sabrosos y feromonas sintéticas que ayuden a crear un ambiente muchísimo más relajado y seguro.

Además, cubrir la caja con una manta ligera durante el trayecto en coche disminuye enormemente los estímulos visuales aterradores. Esta simple acción evita mareos innecesarios y proporciona al gato una sensación de protección vital frente al ruidoso mundo exterior.

Una vez dentro de la clínica, los profesionales sugieren buscar siempre zonas de espera exclusivas para felinos. Evitar el contacto directo con perros ruidosos reduce drásticamente las posibilidades de desencadenar cualquiera de las tres reacciones de estrés ya mencionadas.

Comprender el sufrimiento silencioso de nuestro gato es el primer paso obligatorio para garantizar su salud. La empatía del propietario resulta verdaderamente fundamental para transformar las traumáticas visitas médicas en experiencias mucho más pacíficas, saludables y respetuosas.